Escasos meses han pasado desde las aventuras en Arizona [Estados Unidos 🇺🇸] y Buenos Aires, [Argentina 🇦🇷]. La joven superheroína Ana parece haber encontrado algo de normalidad, por supuesto, solo hasta cierto punto. Ana Molina, hija del Capitán de la División Especial de Seguridad del Uruguay, Javier Molina, es una joven de 19 años, a pocos días de cumplir los 20 y que es muy diferente de las chicas promedio de su edad. Para empezar, físicamente Ana es sumamente atractiva. Es rubia, tiene ojos verdes y un físico muy cuidado y trabajado a base de intensa actividad física todas las semanas. Es atlética, mide 1.75 metros de altura, tiene piernas largas, es esbelta y también muy voluminosa, con glúteos redondos, bien formados que denotan su trabajo de esa zona en el gimnasio, y también pechos grandes. Para su desgracia, esto hace que sea víctima de constante acoso sexual, el cual ha sufrido toda su adolescencia desde que comenzó su pubertad, y a su vez, esto la ha llevado a forjar un carácter explosivo, temperamental y a tener un muy mal genio en el afán de poder hacerse respetar. Sin embargo, a pesar de todo, ella muy en el fondo no ha perdido su calidez humana y su gran corazón, siempre dispuesta a ayudar a quien lo necesite y siempre y cuando no perciba malas intenciones desde el otro lado. Ana también es muy ruda, entrenada en un principio por su padre desde pequeña en defensa personal, y luego habiendo continuado por cuenta experimentando diversos tipos de artes marciales. Desde los eventos ocurridos en Arizona, en Renegados: El As De Picas hace pocos meses, ella en secreto es la superheroína Blackbird, caracterizada precisamente por su rudeza y brutalidad a la hora de pelear y por sus guantes sónicos que también son capaces de manipular las ondas sonido a voluntad.
Maldonado, Uruguay 🇺🇾, 17 de Julio de 2020, 9:43 A.M
Después de comenzar un breve receso en la escuela de enfermería, Ana aprovecha este tiempo para una dura sesión de entrenamiento en su sótano cada mañana. En este momento está escuchando música en sus auriculares inalámbricos [01] mientras termina su entrenamiento. Después de un agotador bloque de tren superior, ella culmina la sesión con un bloque de abdominales utilizando un disco de 10 kg y una pequeña banda de resistencia en los pies, para intercalar 3 series de abdominales cortos con el disco levantado y 3 series de abdominales bicicleta con la banda elástica en sus pies. Al culminar y haber realizado los estiramientos correspondientes, se da una relajante ducha y a la hora del mediodía, como tiene por costumbre, le lleva el almuerzo a su padre a la sede de la D.E.S.U. Su padre, Javier Molina, es el Capitán de la División Especial de Seguridad del Uruguay, una organización gubernamental que es un proyecto por el Presidente del país cuando aún era candidato, y desde que asumió a principios de este año, la D.E.S.U se instaló en Maldonado. Molina es un hombre corpulento, de 1,78 metros aproximadamente, caucásico, de 50 años, con cabello negro y es un hombre muy estricto y riguroso en sus decisiones, debido a su pasado como militar. Como todos los días, Ana le lleva el desayuno a su oficina. Sin embargo, es informada de que su padre está en el laboratorio. Cuando Ana sube al mismo, se lleva la sorpresa de encontrarse allí a su padre con su amigo Tommy. Tommy y Ana se conocen hace relativamente poco. El es otro superhéroe, miembro de Los Renegados igual que Ana, conocido como Overload. Es un chico de 18 años, relativamente de baja estatura, corpulento, de extremidades largas, cabello corto castaño y ojos marrones con un ligero desvío en ambos. Tommy está ayudando al Capitán a probar una nueva máquina de análisis corporal adquirida desde EE.UU 🇺🇸, la cual consta de lo que parece un tomógrafo en donde el paciente se introduce a la misma y la máquina, equipada con Inteligencia Artificial, se encarga de analizar físicamente al usuario. La máquina expulsa lentamente a Tommy desde su interior, este se levanta de la camilla y en la pantalla se ven los resultados. Ana entra justo en el momento que los resultados se muestran en pantalla.
—Bien, altura 1,68 metros, peso 72 kilogramos, rastros de una vieja fractura en la muñeca izquierda, algunas que otra cicatriz en las rodillas, los latidos del corazón funcionan con normalidad, también el flujo sanguíneo, los signos vitales están correctos y todo indica que estás completamente sano —Le indica el Capitán—.
—Momento ¿1,68 mido? ¿Enserio? —Cuestiona Tommy—
—Eso parece —Responde el Capitán—.
—Parece que te supero por 7 centímetros —Interviene Ana—.
—Hola, hija —La saluda su padre—.
Ella se le acerca, le da un beso en la mejilla y le entrega un contenedor con comida, siendo su almuerzo.
—Qué humillación —Se lamenta Tommy— ¿1,68? ¡Soy un maldito enano de cuento, uno de los 7 enanos de Blancanieves!
—Ya, no es tan malo —Responde Ana intentando animarle—. No eres enano, eres de estatura normal.
—La altura promedio de un hombre está entre 1,75 y 1,80. Yo no llego ni al 1,70. ¿Así cómo voy a lograr que me respeten, para empezar? —Insiste Tommy—
—Para empezar, una persona decente te respetará sin juzgarte por tu altura. ¿O crees que nosotros te queremos porque te creíamos más alto? Segundo, como dice ella, no tiene nada de malo tu altura; sigues siendo lo que eres —Le anima el Capitán—.
Tommy simplemente sacude la cabeza indicando descontento, pues parece que nada de lo que le digan le hará cambiar de parecer.
—Por lo menos sabemos que la máquina funciona —Responde evadiendo el tema—.
—Gracias por la ayuda, Tommy. Necesitaba poder configurarla bien antes de irme —Responde el Capitán—.