Blood Controller (novel)

CHAP 4

♦ Hoy por fin cumpliré cinco años, podré salir de esta habitación.

Miraba por la ventana con una sonrisa simple, y entonces escuché a Joanne entrar.

♦ -¿Joanne? —volteaba.

—¡Feliz cumpleaños, Lizzy! ¿Estás lista para salir? —dijo Joanne con una sonrisa tranquila.

♦ —¡SÍ!

—Está bien… pero primero déjame cambiarte.

Estaba emocionada por salir y curiosear por el palacio. Cuando Joanne me puso los zapatos, de inmediato quise salir.

—Lizzy, espera.

—Solo te diré esto una vez —lo decía mientras se arrodillaba para estar a mi altura—: puedes ir a cualquier parte, pero nunca más allá de la cerca, ¿de acuerdo?

♦ —¿Por qué?

—No puedes salir del palacio… si lo haces, podrías alejarte de tu hogar.

♦ —No me iré más allá, lo prometo.

—Bien. Nos vemos por la noche. Ahora ve y diviértete.

♦ —¡Sí, nos vemos, Joanne!

Al salir, veía que el palacio era realmente grande: sirvientas caminando por los pasillos, retratos y decoraciones lujosas, la cocina donde preparaban galletas y otras cosas… sobre todo galletas. ¡Qué delicioso!

Me detuve en la biblioteca poco después, era el primer lugar donde quería echar un vistazo, para encontrar información sobre el imperio o… sobre la magia que me contó mi madre. Entonces encontré algo: un libro que captó mi atención.

♦ —¿Hm?

♦ El Libro de Genealogía e Historia de la Familia Eredón…?

Era el libro que Joanne me contó, bueno, solo una parte. No vi el título completo, pero por cómo estaba escrito, había algo más que no había visto.

Luego, sonaron libros cayéndose al otro lado del estante. Fui corriendo hacia allá y… vi a una niña que parecía de mi edad, que se había caído.

♦ —¿Estás bien?

Le ofrecí mi mano para que se levantara.

—¡S-sí! Estoy bien, gracias… —sonó nerviosa.

♦ —Este… ¿cómo te llamas?

—Yo… e-em… me llamo Anne… ¿y tú? —lo decía con voz tímida.

♦ —Yo me llamo Lizzy. ¡Es un gusto!

—¿L-Lizzy...?

♦ —Eh… sí…

Anne de repente me abrazó sin dudar.

—¡Ah! Perdón, es que mi padre me contó que eres mi prima, estoy muy feliz de conocerte…

Primas…

—Por cierto… ¡Feliz cumpleaños! —sonrió suavemente.

♦ Qué linda…

Mis mejillas se tornaron un poco rojas al verla.

♦ —¡Gracias!

♦ —Tus ojos son muy bonitos.

—A-ah, gracias… —dijo con un tono avergonzado.

Era linda: su cabello rubio y ojos verdes la hacían parecer una princesa de un cuento de hadas.

♦ —Anne, ¿quieres hacer algo divertido?

—¿Algo divertido…?

Nos encontrábamos en la cocina, a punto de hacer algo por lo que tal vez nos regañarían.

♦ —¿Lista?

—¿Está bien hacer esto?

♦ La verdad, no…

♦ —¡YA!

Corría con Anne, saliendo de la cocina con unas bolsas.

—¡NIÑAS, DEVUELVAN ESAS GALLETAS! —dijo una ayudante de la cocina con el ceño fruncido.

—E-esto fue una mala idea…

♦ —¡Creo que sí!

Vi un atajo y miré a Anne.

♦ —¡Ahí! ¡Sígueme, Anne!

Después de correr, por fin pudimos perder a la ayudante.

♦ Uf… al fin la perdimos.

Jadeaba mientras miraba hacia atrás hasta que vi a Anne enfrente de mí.

♦ —¿Anne?

—S-se me cayeron las galletas… perdón… —comentó mientras agachaba la cabeza.

♦ —¡No importa! Aquí tengo más, vamos a compartir.

Cogí uno mientras le pasaba mi bolsa de galletas. Al masticar, lo saboreé con gusto, como si hace tiempo no comiera unas simples galletas.

♦ —¡Qué rico!

—Son deliciosas… —sonrió suavemente mientras comía—.

♦ —¡Sí!

Al terminar las galletas salimos y pasamos por el jardín.

♦ Mmm… ¿debería preguntarle?

♦ —Anne...

—¿Sí?

♦ —¿Sabes qué está pasando fuera del palacio?

—Ah…

♦ —Es que estuve mucho tiempo encerrada en mi habitación...

♦ —Y quiero saber por qué... por qué tanto cuidado, tanto encierro...

Anne se quedó en silencio, mirándome con algo de confusión.

♦ —¡Ah! P-perdón... que te diga esto así, jaja...

♦ Tal vez no sepa lo que está sucediendo afuera…

—No, tranquila… a mí tampoco me dejaban salir mucho.

—Mi padre decía que… afuera estaba pasando algo muy malo.

—Un día lo escuché decir: “Los demonios están caminando por nuestro pueblo, no podemos dejarlo así”.

♦ ¿¡Demonios!?

—Con solo pensarlo… me da escalofríos.

♦ No puede ser...

♦ ¿Será ese el motivo por el que me encerraron?

♦ Pero, ¿qué estarán haciendo aquí?

—Lizzy, no debes preocuparte por eso.

—Para eso están nuestros padres y toda la guardia real. Ellos nos protegerán —sonrió ligeramente.

♦ —Ah… sí… —mascullé—.

Aun así, me preocupaba la situación que se estaba desarrollando allá afuera.

—¿Lizzy? ¿Princesa Anne? —preguntó Joanne al vernos.

♦ —Joany…

—Por fin las encuentro. ¿Dónde estaban?

♦ —Ah... jugábamos en el jardín...

S-sí…!

—Está bien. Pero no debieron tardar tanto.

—Vengan, nos están esperando.

Anne y yo nos miramos mientras caminábamos delante de Joanne. Ella me sonrió. Su sonrisa era cálida y tierna, así que le devolví el gesto..

Decidí en ese momento protegerla.

Al llegar a la sala principal me sorprendió ver que organizaron una fiesta para mí. No era una celebración grande; supongo que era más para pasar tiempo en familia. Estaba muy feliz.

Conocí a mi tío por primera vez, quien sería el padre de Anne. También a mis dos tías gemelas por parte de mamá.

♦ ¿Son trillizas?

Mi padre llegó un poco tarde, pero fue lindo verlo esforzarse por terminar sus deberes y pasar tiempo conmigo.

♦ Adoro estar aquí… y… espero que nada malo pase.



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En el texto hay: romance, realeza, reencarnación

Editado: 22.01.2026

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