Bloody Sentence

2

¿Por qué estaría el señor Dupont en mi edificio?, ¿cómo había dado con mi dirección y desde cuándo tenía libertad bajo fianza que no me había enterado?

Esas interrogantes flotan en mi cabeza de un lado a otro y las dos últimas puedo responderlas sin mucho esfuerzo. Contactos y mucho dinero.

-¿Señorita Bon?-la voz del portero suena atemorizada, ¿estaría amenazándolo?-El señor aquí presente podría matarme si sigue mirándome de esa forma, podría por favor darme respuesta.

-Que suba-dije y al instante me arrepentí.

Suelto el teléfono y en unos segundos ya el timbre de mi casa está sonando, no había tenido tiempo ni de cambiarme.

¿Cómo carajos llegó tan rápido?

Un segundo toque en el timbre me hace moverme hacia la puerta. Estaba al otro lado y ya podía sentir la imponente presencia que poseía, nunca lo había visto cara a cara, uno que otro vistazo en los artículos que fichaban su nombre y en las fotos de los datos que aparecían en su expediente.

Abrí sin pensarlo mucho, él tenía dinero y yo un carácter de mujer con ovarios bien colocados.

Lo primero que siento es su aroma, incluso antes de fijarme en su rostro. Perfume caro, "Golden Aire" sin duda alguna.

En silencio escaneamos nuestros cuerpos, nuestra presencia y nuestro rostro. Supongo entonces que tampoco me había visto antes.

Su rostro no es como lo imaginaba, o sea, sí es el mismo de las fotos pero no luce arrogante como lo describe la prensa amarilla para encharcar a la jovencitas, más bien parece calculador, precavido, como si analizara cada paso que da.

Su mano se estira en mi dirección y un hermoso anillo de piedras grises con forma lobuna adorna su dedo medio. Quiero uno igual, aunque dudo que Arnald tenga algo así en su tienda.

-Un placer conocerla abogada Bonachea-mi apellido en sus labios me ocasiona un escalofrío que eriza cada bello de mi piel, vuelve a escanearme de arriba abajo para hablar segundos después- Supongo que no llegué en la mejor ocasión, pero la urgencia del momento no podía hacerse esperar.

Estoy muda, analizando cada palabra que suelta por los perfectos labios que sus antecesores le dotaron. Caigo en cuenta de mi aspecto, del exageradamente corto top negro con las letras babygirl y el chort de satín que complementa el conjunto, ni un abrigo ni ninguna sudadera, ni nada. Estaba casi en paños menores frente al señor Dupont.

-Usted pareció volar hacia mi departamento, no me dió tiempo siquiera a colocarme prendas más decentes, perdone la falta, pero usted tiene la culpa-articulo con el rostro encajado-Si me disculpa un momento, necesito sentirme más cómoda para hablar, de lo que supongo, sea trabajo.

-No es otra mi intención.

-Puede pasar-me aparto para que pueda pasar- tal vez no vea mucho, pero los asientos están por aquí.

Le indiqco para que no se caiga camino a los mullidos asientos del balcón.

Camino despacio a mi cuarto, estoy en mi apartamento así que no le daré la satisfacción de verme correr con la cara colorada para tapar la piel descubierta de mi cuerpo.

Una vez dentro, cierro con cuidado y suelto el aire que no sabía que contenía. Por Dios, que minutos tan incómodos. Los archivos del caso Dupont se arrugan por mi peso cuando me siento en la cama, desgracia la vida sin luz.

Me acerco a la silla de terciopelo de la esquina que contiene algunas prendas que lavé en la mañana, opto por una sudadera dos números más grande que mi talla y jeans cómodos. No me pongo gorro y medias porque estaría exagerando.

Vuelvo al balcón y lo observo apoyado con los codos en el borde del muro de cristal que evita una gran caída, tiene una risa pequeña en su semblante.

-Puede empezar a hablar señor Dupont- me siento y él lo hace frente a mí, coloco la grabadora entre nosotros y me preparo para escuchar lo que sea que tenga que decir.

Observa en primer lugar la grabadora, luego la sudadera Moshino y por último mi rostro.

-¿Es necesario grabar la conversación?-pregunta sin despegar su mirada de la mía.

-Si ha venido a mi casa para hablar de trabajo, supongo que lo que tiene que contar no puede esperar a mañana en mi oficina, así que todo lo que diga será grabado, como en una consulta normal. Si está en desacuerdo puede verme mañana a las nueve en el bufete, le atenderé enseguida.

-Es usted algo cascarrabias abogada, pero me gusta el profesionalismo así que creo que estoy en el lugar indicado.

Asiento para que continúe y empieza...

- Hace un mes exactamente me ví envuelto en la que es, sin duda alguna, la peor de las situaciones en la que he estado desde los veinte años. Cómo debe saber se me ha acusado de la captura y asesinato de Esmeralda Grench, la hija de un antiguo socio del mercado.

-Estoy enterada de los sucesos, mi despacho se ha asegurado de recopilar bien la información que circunda su archivo y el de, al parecer, toda la familia Dupont.

Suspira un poco chocado por mi actitud ante su abierta decisión de contarme lo que ya sé, solo le ahorro el tiempo.

-Cierto contacto me proporcionó esto-estira hacia mí un pequeño cuadrado laminado, lo que reconozco de inmediato como una de mis tarjetas de presentación-Me han recomendado mucho su trabajo como abogada y cuento con el dinero necesario para pagar sus servicios.

-Tengo la carpeta con lo referido a su caso justo encima de mi cama.

Levanto la mirada de mi tarjeta para observarle, por alguna razón estoy nerviosa y la sonrisa ladina, casi lobuna que tiene,me hace apretar la pequeña lámina entre mis dedos para no apartar la vista, no le bajo la cabeza ni a drogadictos, ni a asesinos y tampoco a violadores, él no sería el primero en bajarme las defensas.

-No he tenido el tiempo ni el fluido eléctrico a mi favor, aún queda tiempo para decidir si tomar el caso o no, así que pienso tomarme mi tiempo, me apena que gastara el suyo en vano, pero puede regresar a su casa señor Dupont, el departamento de abogacía de "O'Higgins" se pondrá en contacto con usted para responderle sobre la designación de la persona encargada de su defensa, hasta entonces vaya y descanse. Tendré en consideración la hazaña de haberse metido hasta aquí, o quizás no, quien sabe.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.