Bloqueado, desbloqueado, enamorado

Capítulo 4

El salón quedó en silencio cuando Diego Ríos se acercó al lugar donde estaban Valeria y Gael.

—Hola, Valeria —saludó con una sonrisa segura—. Ha pasado mucho tiempo.

Valeria respiró hondo antes de responder.

—Hola, Diego.

Gael observó la escena sin decir una palabra, intentando entender qué estaba ocurriendo.

—¿No vas a presentarme a tu compañero? —preguntó Diego.

Valeria reaccionó de inmediato.

—Él es Gael Navarro. Estamos haciendo un proyecto juntos.

Gael extendió la mano con cortesía.

—Mucho gusto.

Diego estrechó su mano, aunque la sonrisa en su rostro parecía esconder algo más.

—El gusto es mío.

La profesora interrumpió el momento.

—Todos a sus lugares. Vamos a comenzar la clase.

Los tres obedecieron, pero el ambiente había cambiado por completo.

Al terminar las clases, Gael alcanzó a Valeria en la salida.

—¿Puedo hacerte una pregunta?

Ella asintió.

—¿Quién es Diego?

Valeria guardó silencio unos segundos.

—Hace un año fuimos muy cercanos.

—¿Fueron novios?

Ella negó lentamente.

—No exactamente... pero estuvimos a punto de serlo.

—¿Qué pasó?

Valeria bajó la mirada.

—Dejó de hablarme de un día para otro. Nunca me dio una explicación.

Gael frunció el ceño.

—Eso debió doler.

—Mucho.

Durante unos segundos ninguno habló.

Entonces Gael rompió el silencio.

—No sé qué pretende ahora... pero quiero que sepas que no estás sola.

Valeria levantó la vista, sorprendida por aquellas palabras.

—Gracias.

Era la primera vez que alguien le ofrecía apoyo sin pedir nada a cambio.

Al día siguiente, durante el descanso, Camila llegó corriendo.

—¡Valeria!

—¿Qué pasó?

—Diego está preguntando por ti en toda la escuela.

Valeria sintió un nudo en el estómago.

En ese instante, Diego apareció frente a ellas.

—Necesitamos hablar.

—No tenemos nada de qué hablar.

—Por favor... solo cinco minutos.

Gael, que acababa de llegar con Mateo, escuchó la conversación.

—Si Valeria dijo que no, deberías respetarlo.

Diego lo miró con seriedad.

—Esto no tiene nada que ver contigo.

—Ahora sí.

Valeria dio un paso al frente antes de que la discusión continuara.

—Basta.

Los dos la miraron.

—Hablaré con Diego... pero será la última vez.

Gael dudó por un instante, aunque finalmente asintió.

—Estaré cerca por si me necesitas.

Valeria le dedicó una pequeña sonrisa antes de seguir a Diego hacia el jardín de la escuela.

Cuando estuvieron solos, Diego respiró profundamente.

—Sé que te hice daño.

Valeria cruzó los brazos.

—Lo sabes demasiado tarde.

—Déjame explicarte.

Ella permaneció en silencio.

Diego la miró con sinceridad.

—Me fui porque pensé que era lo mejor para los dos... pero me equivoqué.

Valeria sintió que viejos recuerdos regresaban a su mente.

Sin embargo, ya no era la misma chica de hace un año.

Y ahora había alguien que, poco a poco, estaba ocupando un lugar importante en su corazón.

Continuará...




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