Algunos comenzaron a sospechar de Lucía por las iniciales de la pulsera.
Otros pensaban que todo era una coincidencia.
Lucía respiró hondo.
—Les juro que esa pulsera no es mía. Nunca he visto una igual.
Valeria le creyó.
—No tiene sentido que dejaras una pista tan evidente si realmente fueras la culpable.
Gael asintió.
—Alguien quiere que sospechemos de la persona equivocada.
La siguiente actividad consistía en encontrar varias pistas escondidas por el bosque.
Los estudiantes fueron divididos en equipos.
Valeria, Gael, Camila y Mateo permanecieron juntos.
Mientras caminaban por un sendero, Gael encontró un pequeño llavero metálico junto a un árbol.
—¿Esto será parte del juego?
Valeria lo tomó y observó que tenía grabada la frase:
"Nunca confíes en las apariencias."
—Otra vez... —susurró.
Mateo miró alrededor.
—Alguien está dejando estos mensajes a propósito.
Cuando terminó la actividad, uno de los profesores se acercó al grupo.
—¿Encontraron algo fuera de lo normal?
Gael le mostró el llavero.
El profesor frunció el ceño.
—Esto no pertenece al campamento.
Guardó el objeto en una bolsa para revisarlo más tarde.
Al caer la noche, los estudiantes comenzaron a preparar sus mochilas para regresar a la ciudad al día siguiente.
Valeria salió unos minutos de la cabaña para tomar aire.
Mientras caminaba cerca del lago, escuchó unos pasos detrás de ella.
Se dio la vuelta rápidamente.
—¿Quién está ahí?
No obtuvo respuesta.
Solo vio una silueta alejarse entre los árboles.
Asustada, corrió de regreso hacia la fogata.
—¡Gael!
Él se levantó de inmediato.
—¿Qué pasó?
—Había alguien siguiéndome.
Gael la tranquilizó.
—Vamos a avisarle a los profesores.
Los docentes revisaron la zona, pero no encontraron a nadie.
A la mañana siguiente, el campamento llegó a su fin.
Mientras los estudiantes subían al autobús, uno de los profesores recibió una llamada.
Después de escuchar unos segundos, cambió su expresión.
—¿Ocurre algo? —preguntó la directora.
El profesor guardó el teléfono.
—Sí... revisaron las cámaras con más detalle.
Todos esperaban la respuesta.
—Lograron identificar a la persona que dejó el sobre.
Valeria apretó la mano de Gael con nerviosismo.
Pero antes de que el profesor pudiera decir el nombre...
El autobús arrancó.
La directora decidió esperar a que todos regresaran a la escuela para dar la noticia.
El misterio estaba a punto de resolverse.
Continuará...