Blue

Tres días

Recordando todos los momentos que vivimos juntos, reflexiono sobre mis verdaderos sentimientos y sobre en quién verdaderamente soy, en quién me he convertido. Supongo que fui un buen amigo, te cuidé y quise con esmero, pero caí en ser mi propio sabotaje, en padecer del síndrome del salvador para alguien que no estaba dispuesto a tomar esa ayuda, y aún más importante, alguien que ni siquiera sabía que los demás son humanos.

Esa vez, en la que lloré durante tres días y tres noches preguntándome si es que mis errores nos habían llevado a esto, por primera vez mostré compasión hacia mí mismo. No porque realmente lo haya reconocido, sino porque el dolor me orilló a ello, el dolor que mancilló mi ego y persona.

Por fin me miraba a los ojos y me decía que tal carga era compartida, que tal carga había sido mantenida por columnas de cristal que simulaban ser fuertes como el mármol, y estaban desgastadas. Mantenía la esperanza de que en algún momento notaras el dolor detrás de mi sonrisa, pero ese día nunca llegó.

Y yo, que me sumergía en mi propia oscuridad, fui consumido y me sentí incapaz de sonreír, incapaz de sentir verdadera bondad y confianza ante el mundo que me rodeaba.

Me pregunto, cuando el castillo de cristal que construí para ti se desmorone…
¿Me buscarás?



#1642 en Otros
#30 en No ficción

En el texto hay: ruptura, amor amistad, introspeccion

Editado: 03.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.