Blue Collection

Reflejo

"Las decisiones que tomó
no puedes juzgarlas, sin antes
mirarte en el espejo. Solo así te mirarás y comprenderás
que no somos tan diferentes".
—Andrea REMA

— Yo te pregunto lo mismo ¿Cómo te llamas?

— Yo me llamo Korin.

— ¿Te fue bien?

— Sí, él es increíble ¿Por qué? A ti ¿no te fue bien?

— Ya te imaginarás, lo de siempre: un anciano que no dura mucho y ronca por la noche. Por lo menos me pagó antes de perder la conciencia y pude salir sin verme obligada a decir adiós y que me "divertí", solo para no hacerlo sentir incompetente.

— ¿No despertaron juntos? Así no creo que duren mucho.

— Ay, no, mejor para mí si no lo vuelvo a ver.

— Pensé que lo querías, porque se necesita mucho amor para soportar— ¡Eh, no! A lo que me refiero es...

— Sí, lo sé, no lo amo, pero me gusta el dinero fácil y un trabajo, por más honrado que sea, nunca te servirá para tener un mejor estilo de vida, solo sobrevives y yo quiero vivir cómoda, sin preocupaciones ni sentirme deseosa por tener cosas que últimamente solo aumentan y aumentan su precio.

— Tienes razón, la vida es muy cara.

— También depende de qué tan consumista seas y yo quiero tenerlo todo.

Esta chica me impresiona mucho, habla de una manera tan dura, es como si la vida la hubiera golpeado tantas veces y de una forma tan fuerte que siento pena por ella.

— Quisiera saber más de ti, te ves tan radiante a pesar de estar en esta situación.

— ¿Situación?

— Me refiero a esta forma de sobrevivir.

— ¿Sobrevivir? Perdón, pero yo no sobrevivo, yo estoy enamorada y me casaré cuando llegue el momento.

— ¡Ja! ¿Casarte?

— No te rías, él me lo prometió y yo confío en su palabra.

— Yo también escuché tantas veces esa promesa y veme aquí, porque yo también esperé, rompí mis esperanzas y ahora caí en lo más bajo para no morir de hambre.

En efecto, su manera de hablar me incomoda. La veo y siento como si ella fuera ¿un reflejo?... ¿de mi futuro?

No es así ¿verdad? Yo no estoy con uno y con otro y otro... Yo no soy una prostituta...

— ¿Ese hombre no está muy grande para ti? Si te casas es muy probable que enviudes rápidamente.

— De eso se trata, yo no busco años de matrimonio. En realidad quiero un futuro asegurado y él es una opción.

— ¿Opción?

— ¡Ay, mujer! Debes tener opciones o si te dejan quedarás desamparada.

— Este... no, creo que te estás confundiendo.

— ¿Qué?

— Yo no me dedico a esto como si fuera una especie de "profesión", ese hombre y yo nos amamos y esa es la razón por la que no necesito opciones porque él es el único y nada más.

— Se nota que es tu primera vez.

— Espera, no se trata de que sea mi primera vez o que vaya a haber una segunda o tercera, porque tú y yo no somos iguales.

— ¿No?

— Disculpen la tardanza, aquí está su café.

— Gracias.

— Señorita ¿le puedo dar esto?

— ¿Las tiro?

— Sí, por favor.

— Sigue así y formaré un jardín, Danae.

La camarera se fue y Korin estaba sorprendida por la cercanía de Danae. Sí que es verdad que no es su primera vez visitando este lugar.

— ¿La conoces?

— Soy clienta frecuente.

— ¡Ay, por Dios!

— No me juzgues o serás juzgada, mujer.

— ¿Por qué lo haces?

— Por la misma razón que tú.

— Yo lo dudo mucho, mis sentimientos y los tuyos no creo que sean los mismos.

— Tal vez ahora no lo son, pero te puedo asegurar que iniciamos igual.

— ¿Iniciar?

— Yo no tenía intenciones de dedicarme a esto en primer lugar, yo me enamoré de un hombre que conocí hace unos años atrás.

— ¿Era tu jefe?

— No, era el jefe de mi mamá. Mi mamá trabajaba como ama de casa, solo que limpiando la casa de una familia rica. La señora de la casa era tan amable con nosotras y yo le fallé de la manera más miserable.

— ¿Te metiste en un matrimonio?

— Así es, al igual que tú, a menos que... ¿él no está casado?

— Sí lo está y esa mujer no es una santa.

— "Solo la esposa traicionada"... somos unas malditas al minimizar algo tan terrible y disfrutar el dolor de otra mujer, pero ese no es el punto. Yo hice tantas cosas... porque lo amaba y él me hizo creer y sentir por primera vez lo que era ser amada, porque mi mamá siempre va a preferir a mi padrastro y no solo eso: el hombre que yo amé me hizo una promesa, él me prometió que se iba a divorciar para casarse conmigo.

— ¿Por qué no lograste casarte?

— Porque él ama más al dinero y yo solo perdí la dignidad, el tiempo y mi reputación esperando que él me eligiera a mí, pero su esposa era la millonaria... aunque estéril y él su esposo mantenido y mandilón.

— ¿Tu reputación?

— Si no tienes cuidado, terminarás siendo la burla de todos y créeme que las personas son tan desalmadas cuando se creen superiores a otros.

— ¿Él todavía está vivo?

— Sí, junto con ella y con...

La conversación estaba tomando un vuelco doloroso, así que Korin decidió no escarbar más en recuerdos lamentables.

— ¿Dónde está tu mamá?

— Creo que aún vive en nuestra casa, la que nos dejó mi abuelo. Ya no hablé con ella... no, lo cierto es que ella no quiso volver a hablar conmigo después de enterarse de mi relación y que esa misma relación provocó la ira de la esposa de mi Bernardo y para desquitar su dolor despidió a mi mamá sin finiquito o un simple gracias.

— Es tan duro lo que te pasó.

— Yo me lo busqué sola y así como me pasó te puede ocurrir a ti.

— Pero yo no me dedico a esto, ya te lo dije.

— Yo tampoco me dedicaba a esto, pero la dura realidad me golpeó tan fuerte o puede ser que no se trate de la realidad. Más bien fue mi castigo por mis actos y por no dar vuelta atrás cuando tuve la oportunidad y ahora en la actualidad lo hago porque me gusta el dinero fácil. Ya no tengo nada que perder, al final mi reputación ya no la puedo reparar y hace tiempo que dejé de buscar al amor.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.