Blue Colletion

Distorsión

“Una generación
tan experta en el sexo
y tan virgen en el amor"
-Anónimo.

La renovación física de Korin no pasó desapercibida por todas nosotras y admito que luce muy hermosa, al igual que su perfume huele delicioso.

¿A qué costo?

— ¿Qué dijiste, Korin?

— Christian y yo volvimos a vernos y le di algo especial para que no me vuelva a dejar.

— ¿Quién te aseguró que con eso lo conseguirás?

— Nadie, pero no soy tonta, Adri. Yo sé lo que los hombres más quieren y si es por amor haré lo que sea y daré lo mejor que tengo que ofrecer.

— ¿Entiendes la magnitud de tus palabras? ¿Sabes lo importante que es, o bueno, era lo que perdiste? No es que venga de la edad de piedra, pero bueno, a mí me llegó a decir mi bisabuela lo importante que es y lo que significa entregarse y más si es con la persona indicada.

— Sí, lo sé. Por esa misma razón se lo entregué a quien yo amo.

Las palabras de Korin me desconciertan y su seguridad me mortifica ¿Quién engañó tan cruelmente a esta niña?

Con esto me queda claro que Christian Ferrer es un abusador.

— ¿Sabes una cosa, Adriana? ¿Te molesta la sinceridad?

— No ¿Qué tratas de decirme?

— Vives en una burbuja ¡Reacciona! La realidad no es un cuento de hadas y créeme, desde que te conocí me he dado cuenta que no conoces la vida real, porque crees en la magia, los romances ideales, en la bondad de las personas y no es así, eso no existe. Por favor, amiga, date cuenta.

— ¿Yo vivo en una burbuja? Yo no soy la que cree que un pedófilo dejará a su esposa por una niña ingenua. La que debe despertar eres tú y darte cuenta que ese hombre no es para ti y no lo digo por celos. En realidad estoy muy preocupada por ti porque caíste en las garras de un depredador y lo peor es que lo amas y la verdad eso duele, me compadezco de ti y tu falta de aceptación.

Adriana se levantó y se regresó a la imprenta. Korin, al quedarse sola, la maldecía internamente.

— Maldita ¿Ella qué sabe? Es una envidiosa.

— ¿Qué pasó, Korin?

— Carmen y tú también, Teresa ¿Qué hacen aquí?

— ¡Nada! ¡Tranquila!

— Qué buen agarrón te diste con Adriana.

— ¿Por qué discutieron?

Carmen y Teresa se sentaron junto a Korin, ansiosas de escuchar un chisme nuevo.

— Porque me doy cuenta que es una envidiosa.

— ¿Por qué crees que te envidia?

— Le confesé algo importante y me dijo estúpida.

— ¡A caray! ¿Por qué?

— Carmen, yo... hice algo con el diseñador.

— ¡Ay, Korin! Yo creí que ya lo habías hecho desde antes.

— ¿Sabes a qué me refiero, Teresa?

— Exacto: "tuviste sexo con Chris".

— ¡Dios santo! ¿Fue tu primera vez?

— Sí, estuve con el hombre que amo.

«Inocente palomita», pensó Teresa mientras le sonreía a Korin casi felicitándola.

«Niña idiota», pensó Carmen al mismo tiempo que tomaba la mano de Korin.

— Ahora lo más importante, Korin.

— ¿De qué hablas, Carmen?

— ¿Te protegiste?

¿Alguien se tomó el tiempo de explicarle? Además de lo divertido que es hacerlo.

— ¿Qué cosa?

— ¡Ay, padre!

— Korin ¿No sabes qué es un condón?

— ...

— "Debo comprender tu ignorancia".

— ¡Oye, Carmen!

— Korin ¿Por qué tuviste sexo sin saber qué es un anticonceptivo?

— ¿Quieres quedar embarazada?

— No voy a quedar.

— ¿Cómo estás tan segura?

— Christian me inyectó hace unos días y me dijo que no voy a embarazarme.

— Ah, bueno, por lo menos te cuidó.

— ¿Cómo te fue? ¿Sacaste algún provecho de esto? Traviesa.

— ¿Qué son los anticonceptivos?

— Ay, Korin, investígalo tú, para eso existe la Wikipedia o tu mamá.

— Y el diseñador ¿Lo hace bien?

— Eso no te interesa, pero...

— Pero... ¡Anda! Cuéntanos más.

— Dolió...

— Tú tranquila, eso está bien o bueno, la primera vez. Ya después verás que lo disfrutarás.

— Los juegos previos también son tan divertidos.

— ¿Juegos previos?

— Sí, mira: consoladores, esposas, trajes, juguetitos y hay más.

— ¿Cómo saben tanto? Son expertas.

— No somos expertas, ya tenemos experiencia y Teresa ya hasta tiene un hijo.

— ¿Es verdad, Carmen?

— ¡Claro! Ya tengo un hijo y es todo mi mundo, lo amo mucho.

— ¿A qué edad lo tuviste?

— A los 17. Por eso te aconsejo que investigues cómo evitar quedar embarazada o serás otra "chica embarazada" como yo... con esto no quiero decir que no ame a mi hijo, pero me hubiera gustado ser mamá con unos cuantos años más.

— Eso es lo que todas deseamos, ser madres a una edad más "aceptable" y sobre todo tener hijos cuando ya tengamos algo que ofrecerles y no solo las carencias.

— ¿Tú no tienes hijos, Carmen?

— ¿Lo dices por mi edad?

— Bueno, yo no quería.

— Tranquila, yo lo sé. Para mi edad ya debería ser madre o bueno, es lo más probable, pero no, no tengo hijos, pero sí muchos pretendientes, ja, ja.

— Eso no es lo importante, lo que debe preocuparte es que ya perdiste algo valioso y ¿si el diseñador no vuelve?

— Volverá, porque quedó complacido y conmovido por entregarle algo tan importante a él.

— ¿Te lo dijo?

— Por supuesto. Les informo que ustedes ahora están hablando con la futura dueña de esta imprenta, no solo dueña: la nueva señora Ferrer.

— ¡Eso, mamona!

— Si es así, entonces debes buscar la manera de retenerlo.

— ¿Por qué?

— Ay, Korin, los hombres se aburren y si te portas como mojigata lo perderás.

— Aprende técnicas, juegos previos, lo que tienes que hacer es divertirlo.

— ¿Cómo le hacen ustedes?

— Buenas mamadas 💋.

— ...

— ¡JA, JA, JA!

— ¡No grites, Carmen!

— Es que no, eres una mamada, Teresa.

— El amor tiene mucho que ver ¿verdad?

— Tú deja eso, si sabes hacer buenas chambas te aseguro que no lo perderás.




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