Boarding School

| Capítulo 2 | Profesor Harrison.

👭🏾✨ Solange ✨👭🏾 



Mamá y papá, discutían acerca de qué sería lo mejor para celebrar mi cumpleaños. Sus discusiones son cosa de todo el tiempo, cada vez que mi papá y yo venimos, o cada vez que mamá y Linsy nos visitan. En serio... No ha habido una sola vez que no discutan por alguna estupidez.


¿Quién se hubiera imaginado que terminarían así? El señor y la señora Nicholson, siempre habían sido muy respetados y admirados ante la sociedad. Mi padre es un exitoso hombre de negocios y mi madre hace brillar las pasarelas con sus diseños. La noticia de su inesperado divorcio, fue algo que dio de qué hablar durante meses. Muchos aseguraban que mi papá le había sido infiel a mi mamá, y otros decían que entre tantos viajes, lo más seguro era que Scarlett Nicholson tuviera otra familia. Es extraño cómo los papeles cambian, ¿no?

 

 

—Arthur —masajeó sus sienes, tratando de guardar la calma—. Están cumpliendo DIECISIETE años, ¿te das cuenta de eso? 

—¿Y por eso crees que lo mejor es llevarlas a una discoteca? —inquirió incrédulo— ¿¡Te has vuelto loca!?  

—Hablas como si Solange no saliera todos los fines de semana a esas discotecas —Y luego se pregunta por qué soy así con ella. ¿Qué más le da si salgo o no los fines de semana? Ella ni siquiera puede cuidar de su hija.

—Vaya —rió sin ganas—. Ves mal que Solange salga, pero te parece bien tener a Lindsay en un internado. 

—Gracias, papi —dije en mi interior. 

—Eso no es lo que trato de decir. Además, Linsy no está ahí en contra de su voluntad. 

—Pero eso facilita que viajes sin ningún problema, ¿cierto? 

—¿Podemos enfocarnos en lo que realmente importa en este momento? —ambos asintieron— Creo que deberían de entender que Linsy y yo, ya no somos unas niñas, así que cuando vayamos por mi hermana, entre las dos vamos a decidir qué hacer. 

—Tienes razón.  

—¿Ya podemos ir por Linsy? Por favor. No creo poder esperar hasta la tarde —rogué—. Muero por verla. 

—Yo los alcanzo luego —dijo al ponerse de pie—. Tengo una reunión importante. 

—¿Es en serio, mamá? —bufé— ¿Justo ahora? 

—Si, cariño. Te veo luego —besó mi mejilla, y se fue. 

—Nada raro. 

—Odio cuando hace eso. 

—¿Así es como pretendes que haya una reconciliación? —me miró con los ojos entrecerrados.

 

 

Okay... Tiene razón en lo que dice. Ahora entiendo perfectamente a lo que se refiere. Me pongo en su lugar, y me doy cuenta de que yo no podría vivir con un hombre que siempre pone su trabajo antes que a su propia familia.

 

 

👭🏾✨ Lindsay ✨👭🏾

 

El camino hacia la cafetería, fue como todos los días: algunos insultos, miradas de desprecio, y otros simplemente me pasaban golpeando como si fuera invisible.


A veces quisiera salir huyendo y no mirar hacia atrás. Dejar este lugar para ir a donde nadie me va juzgar sin conocerme, y mucho menos tratarme mal por no tener una apariencia que sea de su agrado.


Todo esto podría acabar si tan solo se lo cuento a mis padres, pero no le quiero dar la razón a mi papá, de que estuvo mal venir aquí. Él fue el primero en oponerse cuando se lo pedí a mamá.

 

 

—Miren a quién tenemos aquí. 

—Déjala en paz, Jackson. 

—No te metas, Beth —la reprendió con la mirada—. Sigo sin entender por qué te juntas con ella. 

—Cuesta creer que sean hermanos —murmuré más para mí que para ellos, pero él alcanzó a escuchar. 

—¿Qué fue lo que dijiste? —arqueó una ceja. Tomó mi brazo apretándolo con tanta fuerza, que me hizo soltar un sollozo— ¿¡Qué demonios fue lo que dijiste!? 

—Lo siento —dije rápido—. No fue mi intención hacerte enojar.

 

 

Me he preguntado qué fue lo que hice para que me trate así. No sólo él, sus amigos también. Desde el día que llegué, siempre se han comportado conmigo de esta manera... Como si hubiera sido «Odio a primera vista». En su caso, puedo entender que no soy el tipo de chica a la que encuentra atractiva, pero esa no es razón para que tenga esa actitud conmigo. Nada le cuesta ignorarme y hacer de cuenta que no existo. Tal y como lo hace la mayoría.

 

 

—¡Suéltala, Jackson! La estás lastimando —mientras su hermana le rogaba que me deje en paz, otros pasaban y se reían debido a la situación. 

—¿Divirtiéndote desde temprano con el bicho? —preguntó Caleb, demanera divertida.

—Debería irse de aquí —dijo, cuando me soltó de manera brusca, haciendo que me golpee contra la pared—. Nos vemos al rato, bicho. 

—Lo siento tanto, Linsy —me rodeó con sus brazos—. Mi hermano es un completo idiota. 

—Estoy bien, Beth... No te preocupes. 

—¿Qué ocurrió? —inquirió. Se quedó mirándonos, esperando una respuesta por parte de alguna de las dos, pero ninguna dijo nada— Les hice una pregunta. 

—No ocurre nada, profesor Harrison. 

—Fuller —miró a mí amiga, esperando una respuesta. 

—No fue nada, profesor. 

—Okay —dejó salir una bocanada de aire—. Vayan a desayunar, o se les va hacer tarde. 

—Si, señor —dijimos Beth y yo, al unísono.

—Aaahh —volteó a vernos una vez más, antes de marcharse—. Feliz cumpleaños, señorita Nicholson. 

—Gracias. 

—Ese hombre es perfecto —relamió sus labios mirando el trasero del profesor, mientras él se alejaba—. Es como tu príncipe azul... Siempre al rescate de su princesa. 

—Mejor vamos a desayunar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.