Boarding School

| Capítulo 18 | Difícil.

👭🏽✨ SCARLETT ✨👭🏽

 

Nunca pensé que Arthur y yo, llegaríamos a enfrentar la pérdida de una de nuestras hijas. Esto no debería de ser así; los hijos deben enterrar a sus padres, no nosotros a ellos.


No dejo de pensar en que Sol tiene razón. Soy la única culpable de que Linsy se haya quitado la vida. Tuve que estar más pendiente de ella y menos ocupada en mi trabajo.


Miré a Sol que, se había quedado dormida en brazos de su padre. Me duele verla de esa manera; ella depende emocionalmente de su hermana y le va costar superar esto.

 

 

—¿Tú por qué crees que lo hizo? —me senté a su lado.

—No lo sé —negó con un movimiento de cabeza—. Ella nunca dijo que tuviera problemas ni nada.

—Debí estar más pendiente de ella.

—Ambos debimos hacerlo, Scarlett.

—Ahora Sol es lo único que nos queda —dejé un beso sobre su frente—. Y ella no lo va poder superar.

—Lo hará con nuestra ayuda.

 

 

Acepto que durante años he puesto mi trabajo como prioridad. Esa nunca ha sido mi intención, y mucho menos desentenderme de mis hijas y mi esposo. Ahora quiero empezar a hacer las cosas bien con Sol. No quiero que me siga viendo como una enemiga, soy su madre, y así es como deseo que me vea. He visto la manera en la que se lleva con la tal Kate, y eso me molesta.


No quisiera renunciar a lo que me costó tener con tanto esfuerzo. Toda lo que he hecho, ha sido para que Sol y Linsy tuvieran su futuro asegurado.

 

 

—Tienes razón —suspiré—. Hay algo más que me dijo el director.

—¿Qué cosa? —se puso de pie, con cuidado de no despertar a Sol.

—Eso es algo que solo nos concierne a la familia —dije, mirando a Kate.

—Scarlett... —cubrió su rostro con ambas manos y dejó salir un fuerte suspiro—. Kate ya es parte de la familia, te guste o no.

—Eso me tiene sin cuidado —volteé a verla de mala gana, esperando a que tuviera un poquito de conciencia respecto a lo que dije—. No voy a hablar cosas de mi hija frente a ella.

—No te preocupes, amor —besó su mejilla—. Voy estar en la cocina con Elba.

—¿Vive aquí? —pregunté en cuanto se fue.

—Scarlett, lo que yo haga o deje de hacer con mi vida, ya no es tu problema.

 

 

¿Son ideas mías o está evitando responder mi pregunta? No intento interrogarlo, solo tengo un poco de curiosidad, porque Sidney dijo que está aquí mañana, tarde y noche. No parece ser mala persona, pero sería hipócrita si dijera que me da gusto ver que al fin está rehaciendo su vida.

 

 

—Bien —dejé salir un fuerte suspiro—. No te vayas a alterar.

—Habla.

—El director me dijo que había un video de Linsy —no soy capaz de decirlo. Sigo sin poder creer que MI LINSY se haya dejado grabar teniendo sexo—. Dios... No sé cómo decirte esto.

—Sea lo que sea, por favor habla.

—Es un video de Linsy teniendo sexo —él se quedó mirándome perplejo.

—No es momento de hacer bromas, Scarlett.

—¿Me crees capaz de jugar con algo así?

—¿Y tú crees que yo puedo creer que mi princesa hizo algo así?

 

 

Yo tampoco lo puedo creer. Y puede que suene feo, pero esperaría algo así de Solange... Jamás de Linsy. Mucho menos hubiera llegado a pensar que ya tenía una vida sexual.


Arthur rascó su cabeza caminado de un lado a otro, como si intentara procesar lo que le acabo de decir.

 

 

—Entonces... —dejó salir una bocanada de aire—. Dices que... ¡MALDITA SEA! —gruñó, lanzando los adornos que estaban sobre la mesa en el centro de la sala—. ¿UN IMBÉCIL SE APROVECHÓ DE MI HIJA Y LA GRABÓ?

—TIENES QUE CALMARTE, ARTHUR. ¿QUÉ VAS A GANAR PONIÉNDOTE ASÍ?

—¿Qué pasa? —preguntó adormilada—. ¿Por qué gritan?

—Ve a tu habitación, Sol.

—¿Por q.…? —su pregunta quedó en el aire.

—QUE VAYAS A TU HABITACIÓN —pienso que ya se excedió. Sol se puso de pie mirándolo muy mal.

—Yo también estoy mal por lo de Linsy, ¿sabes? —sus ojos se aguaron—. PERO NO POR ESO ME VOY A COMPORTAR COMO UNA IDIOTA —dicho eso, se fue molesta.

—Deberías de disculparte con ella.

—Dios... —sollozó—. Sol tiene razón. ¿Qué hicimos mal? ¿Por qué Linsy no confió en nosotros para decirnos lo que le estaba pasando?

—Tuve que hacerte caso cuando me dijiste que era un error enviarla a ese internado.

—No es tu culpa, Scarlett. Linsy quería estar ahí.




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