Caesar

Capítulo 1

¿Lo escuchas?
Algo tan simple como el sonido de la brisa, moviéndose suavemente entre las ramas de los árboles. Tal vez, la melodía de los pequeños pájaros , cubriendo el bosque con ímpetu . Quizás , es solo el ruido motor de mi auto deteniéndose. O , son los latidos constantes de mi corazón, danzando sin detenerse dentro de mi pecho . Obligándome a recordar que estoy en casa , sí, estoy en casa . Mi lobo lo sabe , lo intuye y empieza a empujar para poder salir afuera . Escapar de la piel humana que lo retiene de su esperada libertad .Y es que ha pasado tanto tiempo desde la última vez que fuimos uno . Me hace sentir , que fue ayer la última vez en que mis pies caminaron por el porche de esta casa y mis dedos descalzos se clavaron en la tierra húmeda del bosque

Tomo una respiración larga y profunda y, pienso en todo los buenos momentos que viví aquí con mis padres

Apto seguido , introduzco la llave con cuidado y empujo la puerta . Observando detalladamente cada aspecto de la cabaña . En todo el viaje , intenté no imaginar los cambios que podría encontrar . Pero no esperé que fueran tantos

Nada está en su lugar. Desde los muebles , incluso, una que otra cosa ha sido renovado. Un ejemplo de ello , es la pequeña biblioteca cercana a la chimenea.

Después de recorrerla con calma , el sentimiento de nostalgia que me invadía, se escapa a cada paso. A pesar de todo , no me siento una extraña . Los cimientos siguen siendo los mismos , este siempre ha sido mi hogar y eso, es lo más importante

Diviso la pizarra cerca de la isla de la cocina y no me toma por sorpresa

Reunión con el Alfa , vuelvo a la tres . Hay comida en la nevera
Rosa

Rosa Foxwilde es mi tía , el único miembro que decidió quedarse en la manada después que nos mudaramos . Sin compañeros , u otros amantes , desempeña un papel importante como curandera . Aunque mayormente asiste como enfermera al viejo Doctor Mine . Sigo sin comprender el porque de su necesidad de quedarse. Pero, quién soy yo para juzgarla

Fue la primera en casi celebrar, cuando le dije que deseaba regresar . Se encargó de todo sin demora , ayudándome en cada detalle. La compra de la cabaña de mis padres . De la cuál , dí un grito en el cielo cuando descubrí la existencia la joven pareja, que había comprado este sitio años atrás . Pero me alegré , que su repentina mudanza coincidiera con la mía. Como sí el destino hubiese intervenido .

Sonreí para misma al pensarlo , tal vez , sí lo había echo. Quizás ese siempre fue su objetivo, cerrar el círculo que nunca debió quedar abierto

°°°°
Lola's es ese tipo de sitio . No importa el tiempo , envejece para mejor , como un buen vino . Ubicada en el centro del pueblo. Dónde la mayoría de los locales y negocios de la manada de prosperaban sin mucha dificultad. Ajenos al ojo humano y aún así , había escuchado que el número de estos últimos. Dió un aumento radical desde nuestra partida

Aún así mi estómago gruñía y preocuparme por esas pequeñas cosas . No llenaría el agujero que se formaba . La comida que la tía se molestó en dejarme , no tenía nada extraño. Simplemente, mi cuerpo pedía antojos de Lola's, justo como en los viejos tiempos

Entrar por la puerta y no causar un revuelo , sería bastante difícil. Todo en mi era diferente . La chica que una vez se sentó en esas mesas , inocente como un cordero recién nacido , ya no existía. Puede que lo hiciera , muy profundamente dentro de mi. Dormida bajo una manta de autoprotección. Para que nadie se atreviera a dañarla , nunca jamás

Me quité los lentes de sol y me senté con suma calma . Hacia un clima estupendo , perfecto para sentarse cerca de una ventana y ver a las pobres tontos pasar . Tal vez reconocer algun rostro conocido y burlarme de su indiferencia . Después de todo, nuestro querido local , era el punto más recurrido desde que tenía memoria

— Hola , bienvenida a Lola's. ¿Qué puedo servirte?

La chica morena de ojos dorados y brillantes. Vestida con aquel uniforme azul oscuro ridículo y un delantal blanco . Sonreía sin malicia . No recordaba que usarán uniforme en mis tiempos. Supongo que similar a mi cabaña, muchas cosas habían cambiado

— ¿Qué me recomiendas? — le pregunté, acompañando mis palabras con una sonrisa igual de simple.

— Tenemos un excelente....

— ¿Dónde estás Prichart?¿Ven en este instante , hijo de puta? — un hombre musculoso con el rostro lleno de pecas , el cabello rojizo revuelto y una voz gruesa . Interrumpió a la mesera quien poseía una voz suave , sin aparentar ser tímida

—¿Puede disculparme un segundo? — dice ella

— ¿Puedes traerme un café cuando vuelvas? — le pedí y esta asintió sin demora . Más, sus ojos continuaban pendientes al escándalo, que a mí persona

Imaginé que intentaría calmarlo o por lo menos hallar a Prichart. Qué si mi sentidos no me fallaban , probablemente, ya había huido por la puerta trasera tan rápido como una rata

— ¿Qué estás haciendo Hudson?¿Otra vez causando problemas?— el Sheriff no tardó en entrar por la puerta grande , como perro por su casa. Supongo que algunos hábitos son difíciles de cambiar. Aquel tono autoritario y personalidad severa . No morirían con el paso del tiempo.

— Sheriff — la voz del pelirrojo disminuyó sin demora . El olor a miedo inundó mis fosas nasales y no pude evitar sonreír . Todos lo hombres eran iguales. Armando problemas donde sabía que saldrían con la suyas. No imaginó que la ley llegaría tan pronto

— Te pregunté , que estás haciendo, hijo. No lo diré dos veces

Todos los presentes observaban cuidadosamente la escena. Esperando la preciosa mentira que Hudson Shepard terminaría diciendo . Y es que ciertamente conocía al cretino o para ser exactos a su hermano. Quién decidió convertir mi vida escolar en una cajita de sorpresas diarias

Me pregunto , ¿seguirá vivo el pequeño bastardo?. Tal vez , al fin mis súplicas fueron escuchadas y terminó ahogándose en su propia estupidez




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.