Calipso: Entre almas y demonios

☾ SINOPSIS EXTENDIDA ☽

⛧ 。°✦ ☽༓☾ ✦ °。⛧

Los hermanos Braxton, Trey y Alec, crecieron en una casa normal hasta que la noche en que su madre salió a comprar leche y nunca regresó marcó el inicio de todo. La encontraron al amanecer en un cruce de carreteras, con el cuerpo desgarrado por marcas que no eran de neumáticos ni de asfalto, sino de garras, y con un olor a azufre que el forense no supo explicar.

Su padre, un hombre callado que trabajaba de mecánico, intuyó la verdad que nadie más quería ver. Comenzó a dibujar símbolos en las paredes del garaje y a desaparecer durante días. Un año después se quitó la vida, dejando una nota en la que advertía a sus hijos de que lo que había matado a su madre no era humano, y que si leían aquellas líneas significaba que aquello que perseguía lo había encontrado a él primero.

Desde entonces, los hermanos Braxton se dedicaron a cazar lo sobrenatural, moviéndose en los márgenes de una red invisible de personas que sabían que el mundo no era seguro. Con el tiempo se toparon con Kicker, un militar retirado que había matado a su propia mujer después de que esta fuera poseída por algo que hablaba con una voz que no era la suya. Los tres formaron una unidad silenciosa y letal.

Sin embargo, durante una cacería en el norte de Dakota, una criatura sin nombre los destrozó a los tres en un sótano inundado de sangre. Fue entonces cuando se les apareció la Muerte, no como una sombra con guadaña, sino como un hombre de traje impecable y cara común, que les ofreció un trato: podían volver a la vida, pero nada sería gratuito.

Kicker regresaría como un humano corriente, mortal y duro, hasta que su cuerpo se apagara. Trey sería inmortal, incapaz de envejecer o enfermar, pero condenado a sentir cada pérdida como si fuera la primera, para siempre. Alec volvería como un demonio, con hambre de sangre y una cola terminada en aguijón, obligado a cazar a los suyos mientras luchaba por no perder la conciencia.

Aceptaron el pacto y despertaron en el mismo sótano, con la criatura muerta a su alrededor y sus cuerpos ya no del todo humanos. Los años siguientes fueron más duros y más largos, pero siguieron cazando juntos. Hasta que una madrugada, en un almacén abandonado de Nebraska, después de limpiar un nido de vampiros, encontraron a una niña de siete u ocho años.

La pequeña estaba descalza y temblando, con garras negras en las manos, una cola escamosa y una mirada demasiado antigua para su cuerpo pequeño. Se llamaba Calipso, era mitad humana y mitad algo peor. Los vampiros la habían tenido como un trofeo, pero ella ya había matado a una docena de ellos sola.

Kicker, que había jurado no encariñarse nunca más, le tendió la mano y ella la aceptó sin dudar. En ella, Kicker encontró una razón para seguir adelante que no era la venganza, Trey vio una oportunidad de enseñar todo lo que los años inmortales le habían permitido aprender, y Alec reconoció en sus garras y su cola un reflejo de su propia soledad. La niña, que nunca había conocido un hogar, se aferró a aquellos tres hombres rotos como si hubiera estado esperándolos toda su vida, y juntos empezaron a construir algo que ninguno de ellos había vuelto a tener desde mucho antes de aquel trato con la Muerte: una familia.

°✩✦☠✦✩°




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.