Calix

CAPÍTULO 1

CALIX

Subo las escaleras del gran instituto donde soy un alumno más, con la intención de llegar puntual a mi primera clase. Paso la puerta doble y recorro la galería principal para después girar a la derecha por un pasillo y subir unas escaleras laterales que dan al segundo piso. Para ser temprano choco con bastantes alumnos madrugadores que suben y bajan los cuales van hablando entre ellos. Sigo mi camino hasta llegar a la «clase 220» en la cual se imparte literatura.

Entro y como todos los días ya hay una persona sentada en la tercera fila de pupitres, una compañera de nombre Halia. Halia es la estudiante más inteligente de mi curso junto a su mejor amigo Rastus. Ellos vienen a formarse y no se inmiscuyen en polémicas extrañas que a todo adolescente le atraería. A simple vista ellos parecían buenas personas. Cada año a principio de este llegaban nuevos estudiantes y como los dos pertenecían al consejo estudiantil, colaboraban con los profesores para ayudarles a que los nuevos se integrasen de una buena manera.

El instituto inflaba el pecho cada vez que debían de hablar sobre su establecimiento, por fuera y por dentro. Desde sus cimientos, hasta los alumnos y cada año ingresaban perfiles nuevos. Como en cada conferencia destacaban primero, el terreno con el que se contaba, más los edificios, los cuales se construyeron hace muchos años atrás. Era una antigüedad que hasta los turistas que visitaban nuestra ciudad costera se quedaban a admirar.

La arquitectura es para ser admirada. Si no vives o estás familiarizado con la ciudad puedes confundirla por una iglesia del siglo XV. Contiene bóvedas en cada uno de los pasillos, que cubre el espacio entre dos apoyos, como muros y pilares, formando así, el techo. Y para las bifurcaciones en los distintos pasillos hay bóvedas baídas, que son generadas a partir de un casquete esférico.

En las temporadas de más calor, se siente cálido, puesto que gracias al calor del sol y que la roca se calienta, se mantiene el edificio a buena temperatura. Sin embargo, una vez las temperaturas bajan la piedra no calienta y por dentro es más húmedo.

También tienen un área dedicada al deporte, hay variedad, cada persona puede escoger el de su preferencia. Hay un gran catálogo.

Hay un campo para practicar atletismo, una pista de baloncesto, un área deportiva donde hay piscinas olímpicas para los futuros nadadores y un montón más.

Por algo es una de las instituciones más prestigiosas donde futuros deportistas del país se entrenan para ser los mejores. Es como un centro de alto rendimiento. Tienes clases desde la mañana temprano hasta el mediodía y después entrenar el deporte que prácticas.

Si pretendes entrar a Silhlands High es porque amas algún deporte que entra en el catálogo que promocionan, porque si no te gusta el deporte es mejor buscar otra institución para fomentar tus potenciales.

La disciplina que práctico es natación. Amo el sentimiento que tengo cuando mi cuerpo entra en contacto con el agua fría y en cada brazada que doy. Para mi nadar es como deslizarse por el agua sin hacer casi esfuerzos al hacerlo y más cuando saltas desde los poyetes al agua para comenzar una competencia, te sumerges, buceas un tramo para después continuar nadando hasta el otro extremo de la piscina.

No quiero sonar prepotente, pero soy uno de los que más destaca en natación. Me he estado preparando desde que era pequeño y ahora estoy a un par de escalones de alcanzar la perfección y llegar a un alto nivel. Una de mis grandes ambiciones es llegar a competir en los Juegos Olímpicos.

Me disputo el título de mejor nadador con Tadd, uno de los chicos más aptos y más disciplinados que he podido ver nunca. Al igual que yo ha entrenado duro desde que era pequeño hasta llegar a nuestra edad y ser de los mejores. Tadd tiene un hermano gemelo idéntico a él llamado a Ezio. Y por casualidades de la vida son amigos de Halia y Rastus.

Señor Areleous, ¿pensando en aguas? llama mi atención el profesor Raptis desde su mesa al principio de la clase.

Divagando los minutos pasan y cuando te das cuenta, la clase se ha llenado con tus propios compañeros y el maestro ha ocupado su asiento.

Lo siento profesor me disculpo con vergüenza. No me gusta la sensación que produce mi cuerpo cuando me echan la bronca, aunque sea algo mínimo. Mis músculos se tensan al completo y el tiempo restante me quedo incómodo no queriendo participar.

Deja de mirar por la ventana. Ella no te dará las calificaciones mi vergüenza es notoria cuando agacho la cabeza sin mirarle e intentar distraerme jugueteando con mis manos, porque aún no había sacado las cosas para la clase . Saque el libro de literatura y pon atención a la pizarra. Levante la cabeza.

No hago caso, la mantengo gacha, mirando mis manos que las retuerzo sin descanso.

—¿Areleous? —insiste.

—Sí, de acuerdo levanto la cabeza y lo observo desde mi posición.

—Ahora dígame lo que hay apuntado en la pizarra señala a su espalda. Ajusto bien mis gafas para leer lo que había puesto y me encuentro con jeroglíficos y no entiendo ni media palabra de lo que escribió.



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En el texto hay: misterio, secuestro, supervivencia

Editado: 26.06.2026

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