Llego el día de su viaje, mas de 15 días en una de las hermosas ciudades de Francia, a unos días de cumplir sus 18 años Camila se sentía la mujer más feliz, ella quería su independencia lo antes posible, aunque amaba mucho a sus padres esa vida de estrés la agobiaba mucho.
Cada mañana visitaban un lugar nuevo, lleno de cosas glamurosas y paisajes fantásticos, ya sea iban en coche o a pie, Paris les regalaba momentos inolvidables a cada instante. Llego el cumpleaños 18 de Camila y lo vivió en frente de un paisaje increíble un amanecer único, lo admiro y lo disfruto mucho tomando su bebida favorita el aroma del café le recordaba mucho a su madre ya que era su debida favorita y tal gusto ella lo había heredado, después de unos minutos escucho el timbre de su teléfono y eran su padres por video llamada querían felicitarla por su cumpleaños, era un día lleno de felicidad y pues como todas las adolescentes cuando cumplen sus mayoría de edad quieren salir a festejar y esa fue la idea de Victoria llevarla a un lugar con mucha música y bebidas.
Se arreglaron todas guapas y salieron esa noche con algunas amigas de Victoria a disfrutar cada momento. Ya en el lugar había mucha diversión, mucha música y bebidas de todo tipo. En todo ese momento de emoción de pronto se acercó un chico misterioso y muy atractivo a Camila.
Camila quedo encantada con la belleza de este chico, era su tipo ideal, unos ojos hermosos de color gris pasando a celeste cielo, tez blanca, cabello negro, su altura era perfecta y su cuerpo wow que cuerpo todo un sueño... El era tan sexy, su perfume, su forma de vestir y su forma de actuar la cautivaron totalmente, pero ya sabes ella era una princesa y pues aunque quedo atrapada en la belleza de este chico pues no lo iba a tener tan fácil, Camila era muy hermosa su pelo liso de color chocolate, sus ojos negros heredados de su padre y su tez blanca y delicada de su madre, con unos labios muy carnosos y sexys, era deliciosamente una belleza única y causaba mucha tentación.