Caminos Cruzados

Capítulo 2

Capítulo 2

POV Brittany

Llegaba tarde a mi trabajo por quinta ocasión en el mes, estaba segura que esta vez el señor Wilkins si me correria, pero no había sido mi culpa, mi estupido coche se negó a prender esta mañana y al ir a dejar a Christopher su maestra me hizo pasar a la dirección, me dijeron que era la última advertencia que me daban y si no cambiaba su comportamiento sería expulsado, ya no sabía qué hacer con él, su psicólogo decía que estaba muy afectado por mi divorcio y que el ser grosero con sus profesores y violento con sus compañeros era el modo de demostrar el enojo que sentía.

Pero a pesar de que el divorcio lo había afectado yo no podía seguir viviendo con Sam, ahora entendía que fue un error haberme casado con él en primer lugar, pero tenía solo 17 años cuando quedé embarazada y a pesar de que mis padres me apoyaban, era un adolescente ilusa que creía que Sam era mi príncipe azul y con el tendría mi cuento de hadas.

Pero el cuento de hadas se transformó en pesadilla rápidamente, pase todo el embarazo sola encerrada en el pequeño departamento en el que vivíamos, mientras Sam pasaba los días de fiesta con los buenos para nada de sus amigos.

El colmo llegó el día que di a luz a mi bebé, Sam ni siquiera se paró en el hospital y conoció a su hijo dos días después de que este había nacido.

Ese día entendí que no quería compartir mi vida con alguien como él, pero tuve la ilusión de que al convivir con el niño su instinto paternal surgiera y decidiera dejar de comportarse con un adolescente irresponsable y asumirá sus responsabilidades.

Al principio parecía que funcionaba ya que no se separaba de Chris, pero conforme nuestro hijo fue creciendo comenzó a rechazarlo.

Cada que bebía me gritaba que le confesara con quien lo había engañado porque para él era imposible que Chris fuera su hijo, ya que Sam y yo éramos rubios, en cambio nuestro hijo tenía el cabello y los ojos oscuros, además de que tenía muchos rasgos latinos, yo tampoco entendía de dónde había heredado su físico, pero no me importaba Christopher era mi hijo y lo amaba con locura.

Conforme Chris fue creciendo el rechazo que Sam sentía hacia él se hizo más notorio, mi pequeño se esforzaba por acercarse a él y Sam lo lastimaba con su indiferencia.

Aún recordaba como si fuera ayer el día que decidí separarme definitivamente de Sam.

Inicio del Flashback

Llegaba a casa cansada de trabajar, había tenido que hacer un turno doble en la cafetería, pero no podía quejarme ese dinero me vendría de maravilla para comprar un regalo para Chris ya que en menos de dos meses cumpliría cuatro años.

-Deja de llorar maldito bastardo- escuché los gritos de Sam y la sangre empezó a hervirme y mi respiración se acelero- Aparte de bastardo eres un inútil

Entre corriendo a la casa y la escena enfrente de mi me hizo querer matar a alguien.

Sam borracho jaloneaba del brazo a Christopher, mientras mi pequeño lloraba con una expresión de terror en su rostro.

De solo pensar que esta podría no ser la primera vez que ese monstruo lastimaba a mi bebé quería asesinarlo.

-El único bastardo aquí eres tú animal- le grite mientras tomaba la lámpara de la mesa y lo golpeaba en la cabeza con ella.

Sam cayó inconsciente en la sala, pero lo que le pasará no podía importarme menos, abrace a mi hijo mientras entraba al cuarto y comenzaba a preparar nuestras maletas.

No sabía a dónde iríamos pero tenía claro que no pasaríamos ni una noche más en la casa de ese monstruo.

Fin del Flashback

Esa noche tomamos un camión hacia Rosewood y decidimos comenzar una nueva vida en esta ciudad.

Pero cada día era más difícil, amo a mi hijo pero me siento sola, no tengo amigos ni amigas ya que mi vida gira alrededor de Christopher y él es muy celoso, a pesar de solo tener seis años no deja que nadie se me acerque y cada día me preocupa más el hecho de que él no pueda relacionarse sanamente con otras personas.

Por fin llego a mi trabajo y mi jefe me ve con una mirada muy molesta.

-Pierce te voy a descontar todos los retrasos de tu cheque- su tono de voz no admitía réplica, así que solo asentí antes de comenzar a trabajar.

Cuatro horas después mi teléfono comenzó a sonar, estuve a punto de ignorarlo porque estaba prohibido usar el celular en horario de trabajo, pero una rápida mirada me hizo ver que me llamaba la señora Molly, mi vecina quien cuidaba a Chris, siento un nudo en la garganta porque una llamada de ella solo puede significar que algo malo paso con mi hijo.

-Hola Molly- digo nerviosa y veo como el señor Wilkins me mira molesto- ¿Cómo demonios pasó eso?- grité sin importarme que todos los clientes de la cafetería se voltearon a verme - Voy para allá

Comienzo a quitarme el mandil y camino hacia la entrada sin quitarme el uniforme, no tengo tiempo que perder.

-Pierce si sales por esa puerta estás despedida - me grita el señor Wilkins - Y vete olvidando de que te de una carta de recomendación.

En ningún momento me detengo, no me importa quedarme sin empleo, en estos momentos solo está Chris en mi cabeza.

Detengo al primer taxi que pasa y me dirijo hacia la casa de mi vecina, afortunadamente Rosewood es una ciudad con poco tráfico por lo que en cuestión de minutos estoy frente al edificio de departamentos donde vivimos mi vecina y yo.

La veo parada en la puerta del edificio por lo que corro hacia ella -¿Molly qué pasó?- preguntó temblando de miedo.

-No se Brittany- solloza la mujer mayor- Yo estaba en la cocina y mi hijo y mi nieto estaban en la sala- asentí con más preocupación, el hijo de Molly nunca me ha caído bien- se suponía que Christopher estaba con ellos pero cuando fui a llevarles unas galletas me di cuenta que el niño había desaparecido.

Quería gritarle por irresponsable, pero en esos momentos hacer sentir culpable a la mujer no solucionaría nada, debía enfocar mi energía en encontrar a mi hijo.




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