Carne Y Hueso- Libro 1: El Despertar

CAPITULO 17: LA CUEVA

Kael salió de la cueva con las manos en la cara, las venas del cuello se le salían mientras apretaba los dientes. Luego paso sus manos sobre su cabello blanco dorado — ¿porque fui así? — dijo. Poniéndose de rodillas con las manos sobre la tierra, había poco pasto y empezó a cerrar el puño, luego empezo a pegar la tierra como si estuviese pegando la cara de Serpiente. Cada golpe que hacia hundía más el puño en la tierra. Luego dejo de golpear porque escuchaba risas hacia la izquierda y entonces prendió sus ojos rojos y miro hacia allí y miro una silueta de muchos hombres agachados pero lo que hizo que fijará la mirada era en el hombre más grande con dos hachas en las manos y no estaba agachado sino parado. Luego apagó los ojos rojos mientras el hombre que le sosprendio por su altura se acercaba con una risa como si fuese que nunca rio — Kael, Kael, Kael... Te ves como un muerto — soltó el hombre viniendo hacia Kael y poniendo sus hachas en el hombro y el otro sobre la cintura — varn... ¿Cómo estás? — dijo Kael. Levantándose lento como si fuese que el hombre no estaba frente a Él — ¿porque estás así Kael todavía no pudiste matar a ese hombre que me comentaste esa noche en esa montaña? — respondió. Con una sonrisa calmada y firme mirando fijamente a Kael — si ya quieres matarme... Mátame me harías un favor — dijo Kael. Parado pero no firme sino con la mano izquierda entre las piedras y la derecha detras de su pierna derecha y la cabeza viendo a ese hombre.

Ese hombre tiene sangre en las manos y sobre su hachas y ropa — ¿matarte? JAJAJA como te mataría si en noche me diste una de las peleas que más me encantó en mi vida — dijo varn. Caminando hacia Kael con la postura más firme que puede — varn... Ahora no estoy con ganas de pelear contigo quizás si me ayudas te daré otra pelea y ahora con todas mis fuerzas — soltó Kael. Poniéndose firme con los puños cerrados y la cara tranquila no se movía ningún músculo y no parpadeaba — JAJA ¿estás diciendo que soy un debilucho que por lastima no quisiste mostrar tu verdadera fuerza? — exclamo varn. Poniendo sus hachas sobre las piernas de Kael pero no tan cercas. Es tan alto y grande que tapa el sol que alumbraba a Kael — no estoy diciendo que eres débil... Solo estoy diciendo que no quería matarte de una vez... Solo me defendía cuando quería que fueras mi aliado — respondió Kael. Con la cabeza levantada con la mirada puesta en varn — mmmm... Bueno te ayudo si nos damos una pelea con todas las fuezas que podamos hacer hasta matarnos — ordeno varn. Bajando sus hachas hasta que está cerca de sus pies — trato... Pero en dónde te puedo encontrar porque todavía no necesito tu ayuda inmediatamente ahora — dijo Kael. Sus puños se abrieron y las venas se calmaron — estaré en el norte en una cabaña donde ofrecen cervezas gratis si proteges la cabañas de esos pájaros que picotean maderas — afirmó varn. Sin mover ningún músculo y calmando sus brazos por el otro lado sus hombres estaban apuntando la cabeza de kael con sus flechas — malditos debiluchos!!! No interrumpan nuestra conversación — grito. Mirando a sus hombres con las venas marcadas en el cuello — nos vemos en unas noches — dijo Kael. Dándose la vuelta cada paso que hacia los hombres de vanr se enojaban y murmuraban " pero si es el que debemos de matar ".

Cuando entro a la cueva vio a Veyrik con las manos con su aire verde arriba de la cara del hombre que golpeo. Estaba sanando su nariz y su boca. El hombre estaba recostado sobre una piedra con la mirada arriba — ¿Lyra? — llamó Kael. Mirando la entrada de otra pequeña cueva — está ahí solo buscala porque la llamo y no contesta pero si siento su energía — comento Veyrik mientras estaba sanando todavía la cara del hombre golpeado pero con la cabeza fijaba de Kael — gracias Veyrik pero porque entro aquí — pregunto Kael. Poniéndose en la entrada de la pequeña cueva — no lo sé solo se fue y ya — respondio Veyrik. Dando vuelta su cabeza y concentrándose en curar la cara del hombre. Luego Kael entro y vio un lago pero no cualquier lago sino que tenía un color celeste muy claro pero que brillaba mucho y vio a Lyra sentada con los ojos cerrados y con las manos juntadas — ¿Lyra? — dijo Kael Acercándose.

La cueva pequeña era redonda y en el medio está el lago. A los costados no habia nada de agua pero era suficiente para que una persona esté parada o sentada. La luz del agua alumbraba toda la cueva de celeste era como brillos — ¿Kael? Te estaba esperando para mostrarte que no soy una carga para ti — Dijo Lyra parándose y abriendo los brazos — Lyra no eres una carga — dijo Kael pero se quedó callado al ver que Lyra estaba levitando y sus ojos estaban brillando de color amarillo y las manos tenían como recargando una energía amarilla con electricidad — ¿Lyra? — soltó Kael. Estaba con la boca un poco abierta y sus ojos bien abiertos. De pronto Lyra extendió sus brazos hacia delante y lanzo un ataque al agua era como si fuese un rayo impactando contra el suelo.

Dentro del agua había como electricidad corriendo como la velocidad de la luz. La cueva se tiñó de amarillo. Veyrik y el hombre sin nombre fijaron los ojos en la pequeña cueva eran como un perro viendo o oyendo algo raro. Veyrik se lenvanto y corrió hacia allí. El hombre sin nombre no quería levantarse sino estaba pensando que si Lyra es la princesa de las que todos hablan en un pueblo pequeño.

En la pequeña cueva Lyra cayó al suelo tocando su pecho del lado izquierdo mientras apretaba los dientes y la mandíbula temblando — LYRA!! — grito Kael. Sin pensar corriendo hacia ella y Veyrik corriendo detrás de el — Lyra... Eso te desgasta mucha energía y hace que tú corazón lata más rápido de lo normal — dijo Kael poniendo su mano derecho en el hombro de Lyra. Veyrik se acercó hacia ella y poniéndose cerca. El aire entre sus brazos se pinto de verde claro y hizo que ese aire vaya directo al pecho de Lyra — Lyra como no puedo poner mi mano ahí tendré que hacer mucho trabajo — dijo Veyrik. Sus ojos cada vez estaban más verdes y su cabello se levantaba — Veyrik haz de todo para calmar su corazón porfavor — dijo Kael. Atajando a Lyra para que no se duerma y nunca más despierte — eso lo estoy intentando pero me costará mucho que me voy a desmayar — comento Veyrik. Su aire cada vez era más pesado — controlen su respiración... Eso ayudará — dijo Kael levantandose y dándose la vuelta a ver el agua.




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