Cartas Al Cielo

La Despedida

Me quedo sin aire de tanto correr, me encierro en mi habitación y me escondo bajo la cama, es él, y viene a terminar lo que empezó, lo sé. Mis manos tiemblan por el miedo y observo mi celular sin batería.

Comienzo a rezar para poder salir con vida, y me repito que todo va a estar bien. No funciona.

Siento que moriré, me quedo sin respiración, y la puerta comienza a quebrarse, me asfixio en el espacio en el que me encuentro y mi voz no sale de mi garganta.

Voy a morir

La puerta por fin le da acceso al atacante y da pasos lentos en la habitación buscando su objetivo

Buscadome

Cuando los pasos se oyen mas lejanos intento respirar con más tranquilidad, pero una mano jala mi cabello obligándome a ir hacia atrás, sacándome de mi escondite, intento pelear pero me es imposible, su peso recae sobre mi dejandome inmóvil y empieza a asfixiarme. Sus manos aprietan mi cuello, en un movimiento rápido descubro su rostro y fallezco con mis ojos sobre él.

Ethan acaba de asesinarme

_______

--¡Despierta, hey despierta! --me sacuden con brusquedad y me cuesta respirar--tranquila, soy yo, no te haré daño--me aparto unos metros para poder tranquilizarme.

"Estoy bien, estoy a salvo, nadie me hará daño"

Él toma mis manos y comienza a acariciarlas--es un ataque de pánico, tranquila, respira conmigo. Eso es--me alienta. De alguna forma logro calmarme y comienza a inudarme la vergüenza.

Buena forma de despertar luego de tener sexo, si quiera tuve la decencia de esperar al amanecer, por eso jamás dejo a alguien dormir conmigo, no es la primera vez que esto me pasa, y se que es algo normal en alguien como yo, pero aún siento vergüenza luego de ellos.

Con algo de pena observo al castaño frente a mí y se acerca para darme un abrazo, me acomodo en su pecho y estabilizo mi respiración junto a la de él.

--Es normal, no te avergüences, lo que más me gusta de ti son tus debilidades, conmigo no tienes que fingir. --entrelaza nuestras manos y acaricia mi espalda.

--Bueno, esa no fue la mejor forma de despertar luego de lo que acaba de pasar. --me ve con las mejillas sonrojadas y se despeina más el cabello, me da mucha gracia verlo avergonzado--Buenos movimientos castaño, nada mal para ser la primera vez.

Rie avergonzado antes de volver a abrazarme y acomodarse en mi pecho, --¿Qué soñaste? --pregunta, y dudo en responder, no quisiera incomodarlo con locas ideas que crea mi cabeza.

--Con mi padre, mandaba a alguien a...asesinarme-trago grueso de solo pensarlo, siempre me dio miedo que volviera a terminar lo que empezó-el siempre quiso un hijo, ¿sabes? Obligaba a mamá a tener sexo con él para concebir un niño, lo que nunca supo es que mamá estaba embarazada cuando él la asesino, supongo que ahora nunca sabrá.

Besa mi coronilla en un acto de confianza y me pego más a él, desde que conocí a Ethan no he sentido más que seguridad a su alrededor, de alguna forma siento que siempre va a estar ahí para protegerme, no importa que.

Veo el amanecer asomarse por la ventana y me levanto rápido a ponerme la ropa interior y la camiseta de Ethan.

Le arrojo sus pantalones y se cambia sin reprochar.

Salgo descalza tomada de su mano y subo las escaleras hasta el techo, agarro mi cámara justo en el momento y lo guió hasta el borde con cuidado que no caigamos.

--¿Recuerdas qué te dije que la casa estaba dividida? --asiente--pues esta es mi parte--menciono. Siempre el techo fue un lugar especial para mí, me acercaba al cielo, y a las personas que amaba, --debido a esto escribo las cartas, escribo Cartas Al Cielo, el abuelo le escribía a la abuela, como ya sabes, y yo le escribo a él y a mi madre, pero solo se las entrego al abuelo, jamás a ella.

--¿Por qué no? Funciona de la misma forma, ¿no?

--Sí, supongo, pero no lo sé, han pasado 8 años desde que no visito la tumba de mi madre, de alguna forma supongo que jamás terminé de cerrar ese capítulo.

--Mi madre fue escritora en algún tiempo, y siempre me dijo que las mejores versiones de las historias están en tu mente, el hecho de que termines ese capítulo no significa que no puedas escribir otro. Tienes que avanzar, no puedes cerrarte a todas las posibilidades que te esperan por quedarte aquí, sal y ve el mundo Douglas, explotalo cómo solo tú sabes hacerlo, pero pero para irte tienes que terminar lo que empezaste aquí.

--No quiero abandonarlos... --susurro, a este punto mi voz suena más débil que el viento.

Acaricia mi mejilla con suavidad y me besa--no vas a hacerlo, linda. Ellos estarán siempre para ti.

Tomo la cámara y apunto--di sexo--canturreo, un avergonzado Ethan sonríe y estoy segura que jamás lo había visto tan feliz y yo tampoco lo había estado.

Y ahí, justo ahí, frente al amanecer me di cuenta que ya no tenía miedo de entregar mi corazón, porque ya lo había entregado al castaño frente a mí mucho tiempo atrás.

________

El camino es silencioso, cada acercamiento es más desgarrador y siento que en cualquier minuto mi corazón va a detenerse. Mi respiración es débil y no puedo alejar las memorias que vienen a incrustarse en mi cerebro como una bala hasta que el auto se detiene.

Mamá siempre estuvo ahí, ninguna circunstancia la alejo de mí en su momento. Y yo nunca quise verla tan miserable en esa tumba, bajo tierra y sin expresión alguna, solo algo terrrenal que quedó de ella.

Bajo del auto con un par de flores en la mano y Ethan me toma de la mano

Nunca pinte sus uñas

Comienzo a avanzar de apoco observando las tumbas

Jamás peine su cabello

Sujeto con firmeza su mano para darme fuerzas

No me vio enamorarme

Solo faltan unos pasos para llegar y mi corazón late a velocidad Luz

Nunca le dije que la amaba

Paro en seco y respiro hondo

Elizabeth Victoria Cameron Mclain
Amada madre e hija
"Esto es solo el comienzo de tu próxima vida"




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