Cartas Al Cielo

Periódico

 


Mi mente viaja de un lugar a otro intentando calmarme, la rabia carcome cada parte de mi cuerpo sin poder saciarse. Observo una y otra vez la nota pegada a mi puerta, contiene un paquete y no tengo que ver siquiera de quién es, porque ya se la respuesta, a pesar de la rabia tengo miedo de que sea, estando a unos días de viajar con Ethan no me esperaba esta mierda.

Pateo un poco el paquete para oir algún indicio de lo que lleva dentro, y no suena para nada, me quedo estancada en la puerta ya varios minutos sin saber que hacer, al carajo si muero que sea en mi casa.

Ingreso el paquete a mi casa y lo dejo sobre la mesa de la cocina, veo la hora y calculo el tiempo que tengo para llegar al parque a encontrarme con el castaño y los chicos, Faith baja con una sonrisa en el rostro tomada de la mano de Meghan. Al final me alegro mucho por ellas, a pesar de las dificultades lograron sacar su relación adelante, a fin de cuentas se tienen una a la otra, y eso es lo que importa.

––Pero si aquí está la señorita gritos locos––se burla. Genial, aquí vamos, si bueno, puede ser que si haya hecho un par de gritos la noche anterior. Buenos gritos.

––Para de molestar Faith, tengo cosas importantes aquí enfrente––objeto

––Solo abre eso carajo, si es una bomba y morimos Ethan se vengara, total sabe en que cárcel está tú padre. ––Meghan ve curiosa nuestra discusión y se me hace algo incómodo.

Ella y yo jamás nos llevamos bien, supongo que tampoco lo intentamos, pero aún no me siento en mucha confianza a su alrededor, a pesar de todo acepté su relación con Faith porque quiero que sea feliz.

Carraspea un poco ante el repentino silencio y habla:––¿Cómo van tú y tu novio con el trabajo del profesor Monsanto?

––Nos faltan un par de fotografías para terminar––no puedo evitar ponerme nerviosa por la presentación, será en tan solo unas semanas, sería mi primer proyecto formal.

Le ha costado un poco a Ethan ajustarse al estilo del abuelo, intentó que me sintiera cómoda con lo que escribía, no quería faltar el respeto con nada, deseaba que quedara perfecto, después de todo era la mitad de una calificación. Las fotografías se me hicieron eternas, debía mantener una visión profunda y al mismo tiempo entendible para todos.

Cansada de más espera tomo una tijeras y abro la caja, Faith se acerca y Meghan toma tu distancia.

––¿Vestidos? ––pregunta la pelirroja.

Una caja llena de hermosos vestidos algo antiguos se asoma por la caja, hay uno azul, dorado y blanco, también una blusa manchada de sangre.

Cabron

Es la blusa que llevaba puesta mamá cuando murió. Sin poder evitarlo corro al baño a soltarlo todo, segundos después llega Faith a sujetar mi cabello.

Con pasos decididos regreso a la cocina ignorando los llamados de Faith, tomo la caja y un encendedor para dirigirme al patio trasero.

––¿Estas segura que vas a hacer eso? ––Meghan aparece justo detrás de mí. Y no voy a contestarle, porque no entiende––no sé lo que está pasando, pero sé que guiarte por el enojo y la rabia no es bueno, créeme lo sé.

––¿¡Tú qué sabes!? Todo fue fácil para ti, tienes una familia, un hogar, un futuro establecido, tú padre no es un maniático asesino. ––escupo.

––No, tienes razón. No comprendo tú pesar, es tuyo después de todo, solo tu lidias con el dolor como sabes hacerlo. ––calla unos segundos y cuando estoy apunto de arrojar el encendedor habla de nuevo––cuando tenía 15, tomé el auto junto a mi hermana menor, salimos a una fiesta, estábamos hartas de jugar a la familia feliz, fingir ante el mundo estar bien y volver al infierno en casa era asfixiante––suspira––pero no medimos las consecuencias, regresé manejando ebria y no vi el camión que cruzó frente a nosotros, solo recuerdo luces, una sirena y despertar en el hospital con la noticia de que mi hermana había muerto. Sentí rabia conmigo misma, porque yo no me controle lleve al descontrol a alguien que amaba y perderse un segundo puede llevarte a perder algo amado.

Me quedo en silencio, estoy sin palabras, ella tuvo la confianza de decirme algo personal, y no sé que hacer, pienso bien, dejo el encendedor a un lado, y le sonrío. Volvemos adentro más calmadas y decido dejar la caja en mi habitación. Cierro con llave y salimos a Oxford Road.

El trayecto es silencioso sin embargo, cómodo. Me parqueo cerca del campus y voy hacia el salón que tiene la Universidad para eventos.

Se supone hoy le entregan la presidencia a Faith, pero por todo lo que ha pasado ha decidido dejarla, y cuando le den el micrófono lo dirá. Me enoja saber que renunciará a algo por lo que lucho solo porque la gente no puede tener una mente abierta. Me dio la "exclusiva" de su anuncio, y no me emociona para nada tener que escribirlo en el periódico, Jessica me ha obligado a hablar hoy para darle la bienvenida a la nueva presidenta, ya que hablar no se me da muy bien.

Al entrar me encuentro con los chicos y Ethan, aún no me acostumbro a decirle novio o algún alias ademas de los que ya le tengo.

––¡Hola! Pero si es la novia––Calvin esta sobrio, aleluya.

––Y tú estás sobrio, mis felicitaciones.

––Tengo que cumplir un reto de tres meses de sobriedad para que Victoria acepte ser mi novia.

––¿Cómo es posible que se le suelte la lengua estando sobrio más que borracho? ––objeta Victoria, me sorprende la revelación de hecho, nunca creí que llegara a aceptar, esta chica es la personificación del fuego y Calvin, bueno, es él.

––Hola pequeña––Ethan se acerca a mi y me entrega un café, mi ceja lo acusa en un movimiento––¿qué? Lo siento, es una costumbre, te ves sexy así eh.––pongo mis brazos en jarra––¿eso significa que no hay beso para mí?

Odio querer parecer enojada y fallar ante ese rostro, es demasiado para mí, fallando rotundamente intento darle un pequeño beso en los labios, y digo intento porque el muy abusador se aprovecha de la situación y me sujeta de la cintura para profundizarlo hasta que me separo porque me estruja el trasero.




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