Utopía II
«Quizá fue castigo de Dios...
amar sin pertenecerme
ni siquiera sé su nombre...
y duele el amor que crece».
¿Tan fácil es verme arder?
¿Quién te dio poder de herirme así?
la furia consume mi ser,
donde mi utopía ardió por ti.
Rezo por callar mi fe,
y extinguir la llama del amor.
Mi alma yace rota, cruel,
mas deseo apagar el ardor.
Mas dime, ¿en qué fallé?
¿Qué sombra te apartó de mí?
¿Soy destino que no amé,
o el amor que cansó tu sentir?
¡No, por favor...! cállate...
mi reproche no ha muerto, querido.
Si mi voz no vale... mátame
y arrastra mi amor prohibido.
Llévate mi amor y pasión,
mátalos con tu falso hablar
quizá así muera la ilusión...
la ilusión donde me pudiste amar