Hoy quiero levantar mi voz en un brindis escrito para ellas. Para aquellas mujeres que hasta hoy en día siguen luchando por un mundo mejor, donde no tengamos que aparentar, ocultarnos o minimizarnos por encajar en las expectativas de otros.
A aquellas mujeres que marcharon hacia Versalles exigiendo igualdad durante la Revolución Francesa en 1789.
A Olympe de Gouges, quien publicó la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791.
A Marie Curie, quien fue una de las pioneras de la ciencia.
A Frida Kahlo, pintora mexicana que construyó un lugar en un mundo artístico dominado por hombres.
A Audre Lorde, la escritora afroamericana que destacó al hablar sin tapujos de las injusticias raciales en Estados Unidos.
Y por qué no, a María Jesús Alvarado Rivera, quien fue la primera feminista y pionera en el Perú, luchando desde 1911 por el voto femenino, derechos civiles y educación para mujeres.
Porque ahora, gracias a ellas y a muchas otras que no tuvieron miedo en pelear por lo correcto, nosotras, mi generación y las siguientes, tenemos derechos. Pero aunque yo los tenga, tampoco dejaré de luchar. Si para defender a niñas, adolescentes y mujeres que siguen siendo violentadas en todo el mundo, que siguen siendo minimizadas, temiéndole a aquellos que las reprimen, tengo que marchar, tengo que encontrarme con cientos de nosotras y levantar carteles en nuestros nombres... entonces lo haré sin dudarlo. Porque sí, soy feminista y estoy orgullosa de serlo.
En un mundo lleno de nuestra fuerza, nuestra inteligencia, nuestra belleza y la energía que nos une, termino este brindis, deseando un lugar mejor para todas nosotras: las mujeres.
¡Salud a todas y feliz día de la mujer!