Cartas de otoño

Capitulo 8: Primavera rota.

🎧Mirrorball – Taylor Swift

Elisa.

Al llegar a casa no podía dejar de pensar en esa sonrisa y esas palabras, era inevitable para mi, nunca había recibido tal cariño de alguien fuera de mi círculo constante.

Tal vez Rael podría encaminarme a la luz que tanto he ansiado, quería aunque sea una vez vivir como la adolescente que soy, quería ser alguien propia de mi, deseaba volver a ver el cielo despejado.

Esa madrugada, fui incapaz de dormir, solo la llegada del amanecer disipo la angustia en mi.

La mañana no fue distinta, mi tía como siempre servía el desayuno, mientras Alexia y yo hablábamos.

—Por cierto ¿qué pasó con Rael Molina?, te vi muy “amistosa” con él—dijo Alexia con interés.

—No fue nada, solo le pedí ser mi amigo—dije avergonzada.

—¡¿QUE?!, y acaso acepto ser tu amigo—gritó Alexia con asombro.

—Pues nunca dijo no…—dije.

—Elisa, ¿no lo sabes verdad?—preguntó decepcionada.

—¿Saber que?—conteste.

—Rael no tiene nada más que amigos, nunca ha tenido amigas, cualquier mujer que sea su amiga caerá en rumores maliciosos—dijo mientras ponía su mano contra la cara.

No lo podía creer, nuevamente mi ignorancia me ponía en problemas, si tan solo no hubiera hecho tal proposición tan vergonzosa, él no hubiera dicho que sí, pero era tarde.

—Entonces otra vez volveré a estar en boca de todos…—conteste, desanimada.

—¿Por qué lo piensas así?, tal vez el chico quiere ser algo más que tu amigo—dijo mi tía mientras ponía sus manos en mis hombros.

—¿En serio lo crees así tía?, no quiero volver a sufrir por rumores tan estúpidos—dije preocupada.

—Y aunque así fuera debes saber que aquellos que difunden rumores son solo personas inseguras y necesitadas de atención—dijo mi tía con calma, tratando de reconfortarme.

—Tienes razón tía. Bien creo que es hora de irnos a la escuela—dije con más confianza que antes.

—Bien, vámonos—dijo Alexia con ánimo.

Nos levantamos y pusimos en marcha nuestro camino a la escuela.

La Preparatoria Aurora vibraba como siempre, con su ruido de pasillos abarrotados y mochilas golpeando de un lado a otro. Apenas crucé el umbral, escuché murmullos. Un par de estudiantes me señalaron disimuladamente, otros cuchicheaban sin esfuerzo para bajar la voz.

—¿Ella es Elisa?, dicen que logró cautivar el corazón de Rael.
—No es posible como lo podría hacer una chica tan aburrida y ordinaria como ella.
—Pero ni siquiera las chicas más bellas lo han logrado.
—Las chicas de último año tampoco lo lograron, así que solo podemos observar e imitarla.

El rumor se esparcía como fuego en hierba seca. Sentí cómo la sangre me subía al rostro. Mis amigas, al verme entrar, corrieron hacia mí para distraerme con sonrisas, pero la incomodidad ya se había instalado en mi pecho.

—Ignoralos, Eli —me dijo Rowena, intentando que mis pasos no se detuvieran.

—Es cierto, solo tienen envidia por que tu si pudiste hablar con Rael Molina—dijo Claris reconfortandome.

—Ni que fuera el último refresco del desierto, todos exageran—dijo Valeria sarcásticamente, mientras Dayna, a su lado asentía con aprobación.

Cada duda en mi se disipó, porque otra vez ellas estaban para mí como ángeles guardianes que velan por mi.

La voz del Profesor de Física me alertó, era hora de la clase.

La clase parecía una tortura sin fin. Trataba de concentrarme, pero solo podía pensar en cómo no morir de vergüenza frente a Rael, sentía un nudo en el estómago. Y como si no fuera suficiente, otra vez el idiota de Arek estaba ahi para sacarme de mis casillas.

Pude ver como intercambiaba una nota con varios compañeros, hasta que esa nota llegó, era imposible que no fuera una burla, pero no tenía opción si quería arreglar cuentas con el.

La nota decía: “¿Acaso esperas en verdad que tu príncipe te haga princesa?, en serio debes estar perdiendo la razón, una chica como tu nunca logrará nada, nadie te podrá salvar del dragón”

Esas palabras hicieron que la rabia hirvieron en mi, no podía permitir que el idiota ese continuara con sus burlas, ya era suficiente.

No me calle, y conteste aquella desagradable nota: “Si tanto crees ser, prepárate nos vemos en el antiguo patio”

Mi perseverancia y orgullo actuaron solos pero estaba segura de querer darle una lección, no me importaban las represalias o castigos que pudieran causar.

En cuanto el Profesor Ivan acabó la clase, solo pude tomar mis cosas, y acompañada de mis amigas, nos pusimos en marcha al antiguo patio. Todos los compañeros de mi clase sabían de la pelea que habría, todos corrieron con teléfono en mano para captar el momento.

La atmósfera en el patio antiguo era misteriosa pero a la vez cargada de rabia, el momento llegó Arek estaba frente mío, con una sonrisa burlona, y claro el, como siempre seguro de su propia verdad.

—No eres más que un cretino lleno de ego—afirmé con una sonrisa burlona.

—¡Vaya!, en serio eres la protagonista de una novela de Wattpad. Debes ser feliz al saber que el mundo está a tu favor, en serio espero que el fanfic que escriban de ti esté lleno de colores y arcoiris como tanto sueñas—dijo Arek riéndose.

No lo soporte más, le di una cachetada cargada de todos los sentimientos que contenía desde la primera vez que lo vi.

La conmoción del golpe provocó una reacción frívola de su parte, no dudó en devolver el golpe.

Todo pasó muy rápido, porque en cuanto mi cuerpo dejó de responder por instinto, mi mente recobró la conciencia, y vi como los dos estábamos en el suelo, agarrándose fuertemente uno al otro del pelo, para después patearnos y golpearnos sin parar.

Las risas se encendieron en un par de bocas ansiosas de espectáculo.No tenia opción más que seguir, pero una voz lo cambió todo. Rael, llegó a la escena, sujetando por la espalda a Arek y tirándolo a un lado,

Solo pude ver la mirada afilada y desesperada de Arek, él tenía intenciones de volver a abalanzarse sobre mí, pero la rectora y algunos profesores del plantel que fueron alertados por otros alumnos llegaron e intervinieron a tiempo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.