🎧First Times - Ed Sheeran
Elisa.
La luz del amanecer se filtraba entre las persianas de mi habitación mientras mis dedos acariciaban con ternura una foto, foto donde Aiden y yo seguíamos juntos en el mundo, no podía ignorar su presencia, de ahora en adelante sería mi apoyo.
"Estamos listos, Aiden", susurré mientras guardaba la foto bajo mi almohada.
El ensayo de esa tarde en el garaje de Valeria tenía una energía diferente. Liam, el hermano menor de Valeria, había llegado.
—¡Bienvenido!—exclamó Rael mientras su brazo rodeaba sus hombros con una total naturalidad.
—Eh… ¿gracias?—contestaba notablemente tímido y avergonzado.
—¿Estás cursando el último año de secundaria?—preguntó. Disfruta mucho porque la preparatoria es un verdadero infierno.
Liam solo se sonrojaba mientras se quedaba sin palabras, parecía su primera vez en un grupo lleno de personas extrovertidas.
Me di cuenta que Rael no solo podría iluminarme, también lo hacía con cualquiera que tuviera miedo al camino de la oscuridad. Una leve sonrisa no pudo evitar salir de mi rostro.
El ensayo comenzó con normalidad pero una voz conocida de repente llegó.
Arek.
No había venido a burlarse, al menos no directamente. Su postura era rígida, los brazos cruzados, la mirada clavada en mí con una intensidad que casi podía sentirse físicamente.
—¿Vienen a molestar?—preguntó Valeria con sequedad.
—Solo observo—respondió Arek, sin apartar los ojos de mí. Quiero ver de qué es capaz la 'Princesa Wattpad' cuando no está escondiéndose detrás de sus amigas.
Rael se puso frente a mí protector, pero yo le tomé la mano.
—Déjalo. Si quiere ver el espectáculo, que pague entrada—le susurre en su oreja.
Arek esbozó una sonrisa fría.
—Tu ingenio sigue siendo tan mediocre como tu escritura.
Decidí ignorarlo.
—Empecemos con “New Genesis”—dije a la banda.
Cuando comencé a cantar, algo mágico sucedió, el mundo exterior se desvaneció. Ya no estaba en un garaje polvoriento, sino en ese espacio entre el sueño y la vigilia donde Aiden y yo éramos libres, podía verlos a todos. Rael, Valeria y Liam, los tres sonreían en una total libertad, la música nos envolvía, nos elevaba. En el estribillo final, cuando canté "¡Un nuevo mundo!", sentí que algo se rompía dentro de mí no con dolor, sino con liberación.
Al terminar la mirada de Arek, quien por alguna rara razón se quedó, me veía con más desdén.
—Tu voz es tan irritante como tu existencia, Sevilla—dijo, pero sus palabras carecían de la mordacidad habitual. Suena a esas novelas cursis que te gustan: falsa y exagerada.
Valeria lanzó una baqueta al suelo.
—¡Oye, imbécil! Si no te gusta, ¡lárgate!"—gritó sin temer.
Pero Arek no se inmutó.
–¿Crees que por cantar bonito el mundo dejará de recordarte lo que eres? Una sobreviviente. Un error que caminó mientras el que importaba se quedó en el camino.—continuaba Arek, con ese tono hipócrita
Las palabras deberían haberme dolido, pero en su lugar, sentí una paz extraña.
—Al menos yo tengo el valor de pararme aquí y cantar lo que siento—respondí, sosteniendo su mirada.Tú solo sabes esconderte detrás de tu odio, como el cobarde que eres.
Por un instante, algo se quebró en su expresión. Lo vi alejarse, no me importo menos.
—¡Agh! ¡No tenia idea que el idiota ese vivía en mi vecindario!—soltó con rabia Valeria.
—Es lo de menos Val, ahora solo debemos seguir…—dije calmada.
—Es cierto debemos ser rápidos ahora que nos hemos inscrito al concurso de invierno—exclamó Rael.
—Si chicos debemos darnos prisa o no llegaremos a cantar nada en el con-...
Mis palabras fueron abruptamente paradas por la impresión. ¿Cómo que concurso?, no lo sabía. Los demás solo podían ver a Rael con incredulidad.
—Te volviste loco Rael, somos un asco aun, no estamos ni cerca de presentar algo “bueno”, y sabes que es concurso es dentro de muy poco diciembre se acerca—dijo sin aliento Valeria.
—¿Y eso que? Debemos saber de que somos capaces y creo que fue la mejor forma—contestó.
Aquel silencio llenos de miedos se vio superado con nuestras risas aliviadas con el plan de Rael. Aunque el tiempo era preocupante, los ensayos salían relativamente fáciles pero sería difícil controlar nuestros nervios ya en el escenario.
Aun así el frenesí de saber que nos podríamos presentar dentro de poco volvió el ensayo aún más especial que lo que ya era.
Pero aquella grieta que vi, me terminó afectando, no lo podía creer.
Por la noche como era mi costumbre comencé a escribir:
"Querido Sol:
Hoy enfrenté al dragón en su guarida,y descubrí que su fuego ya no me quema. Canto demasiado fuerte como para oír sus rugidos.
Pero hay otra sombra,una que no proviene del odio abierto, pero pude ver una pequeña pista de su debilidad.
Pero había algo más importante, tengo una banda que formar, un concurso que ganar y un hermano al que honrar.
El otoño lleno de pérdidas puede ser eterno para algunos, pero yo encontré mi propia forma de mejorarlo y escribirlo a mi estilo.
Tu Luna,que ya no teme a las sombras."
Doblé la carta y la guardé en el bolsillo secreto de mi mochila. Afuera, la luna brillaba alta en el cielo, iluminando el camino hacia un futuro que, por primera vez, parecía mío para tomar.
Mientras me acostaba, tomé la foto que compartía con Aiden. "Mañana ensayamos de nuevo", susurré. "Tu estrofa salió perfecta hoy".
Y en el silencio de la noche, juré haber escuchado un suave tintineo en respuesta, seguido de una voz susurrante: "Sigue cantando, hermana, por los dos".
Arek.
Caminé lejos del garaje con los puños apretados hasta sangrar. Cada maldita nota de su voz resonaba en mi cráneo como un recordatorio de todo lo que yo no podía tener, la libertad, la valentía, la sinceridad.
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Editado: 11.01.2026