Cartas de un amor no correspondido - Extra de Lmq

3

Ariana se enteró de todo y te reclamó.

Sin embargo, nosotros reímos al recordar todo.

Le dijiste que él tenía la culpa por estar como perro faldero detrás de Eva, a lo que nuestra amiga respondió que tú estabas igual.

Te molestaste pero era verdad.

Yo también te lo dije.

Alegaste diciendo que no y, para cambiar el tema, nos invitaste al cine.

Quería distraerlos de sus desgracias amorosas, así que comencé a platicarles de una película que había visto en el cine. En un momento, me interrumpiste para decirle a Ariana:

“Ari, por favor, deja de prestarle atención a aquel idiota y ponle atención a Ximena, su plática es más importante”.

Me puse feliz, pensé que si le decías a ella que olvidara a Erick era porque tú estabas olvidando a Eva.

***

Una tarde, Carlos subió una foto con Eva en sus redes sociales.

Su noviazgo era un cliché, la típica chica popular con el nerd de la clase, ¿a que sí?

Me puse feliz al imaginar que, al darte cuenta de eso, la ibas a olvidar más pronto.

Qué equivocada estaba.

***

Esa misma noche llegaste a mi casa.

Estabas ebrio y no querías que tus padres te vieran en ese estado.

Tuviste suerte de que los míos no estuvieran en casa, de no ser así les habrían comentado a los tuyos.

Te llevé hasta el sillón para recostarte, pero no lo permitiste. No obstante comenzaste a llorar.

Antes de eso, la última vez que lloraste frente a mí teníamos siete años. Te habías raspado la rodilla y yo te consolé en lo que tu madre curaba tu herida.

Diez años después, volviste a buscar mi consuelo.

Se me partió el corazón al verte en ese estado.

Y me enojé porque todo era su culpa.

¿Por qué la amabas, si te lastimaba tanto?

***

Les llamé a tus padres diciendo que estábamos haciendo un trabajo de la escuela y que ibas a llegar un poco tarde a casa.

Te obligué a tomar una ducha de agua fría y te di un café muy cargado.

Cuando estuviste en mejor estado, te llevé a casa.

Estabas visiblemente bien en comparación de como llegaste, pero no quería arriesgarme a que te sucediera algo malo.

***

No volvimos a hablar de eso. Supongo que fue un acuerdo no pronunciado.

Me pareció curioso que Carlos borró muy pronto su foto con Eva, pero no le presté mucha atención a ese hecho.

Un día de esos los vi caminando, tomados de la mano.

A pesar de que ya sabía que eran novios, aún me sorprendía un poco verlos juntos. Supongo que me acostumbré a mirarla contigo que me parecía extraño verla con alguien más.

Le aseguré a Ariana que estaba saliendo con él para que le pasara la tarea.

Sin embargo eso no te lo dije a ti, no quería que siguieras teniendo esperanzas en ella.

***

Las cosas para Carlos se complicaron. Anteriormente tú solías pedirle la tarea, pero dejaste de hacerlo cuando se volvió novio de Eva.

Después me enteré de que Erick comenzó a pedírsela. Además tus constantes acosos ya lo estaban exasperando.

Una clase, sin que el profesor se diera cuenta, pusiste pegamento en su silla. Fue gracioso pero cruel.

Asimismo, el chico se veía cada vez más hastiado de ella.

Supongo que tú eras el único que podía aguantarla sin hartarse.

***

Días después, entramos del receso y la profesora de física indicó que la mochila de Carlos estaba en el bote de basura. Era obvio que había sido obra tuya.

Cuando la maestra preguntó quién fue, todos nos quedamos callados.

La profesora indicó que nos iba a bajar un punto a todos excepto a él. Me quejé indicando que por qué a él no, y la profesora alegó diciendo que Carlos no había metido su propia mochila en la basura.

No respondí nada.

El que se atrevió a hablar fue Jaime, el mejor amigo de Carlos.

“No nos hagamos tontos, todos sabemos que fue Víctor” dijo.

Nuestros compañeros exclamaron un “uuuh”.

Le pediste pruebas pero él reclamó contando todo lo que le habías hecho al nerd.

“Estás enojado porque es novio de Eva” se atrevió a decir.

Vi la mirada de aversión que le dirigiste y casi me sentí mal por Jaime. No obstante, respondiste que eso no tenía nada que ver.

Al final la maestra comentó que no le iba a bajar puntos a nadie por falta de pruebas pero advirtió que no se volviera a repetir. La profesora te quería, por eso solapó tu comportamiento.

Todos te queríamos menos ella, ¿por qué no te dabas cuenta?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.