Mi esencia
Me identifico con los días lluviosos,
con las ramas secas de un árbol que aún sigue vivo,
con la música melancólica
y la fauna silvestre que no pide permiso para existir.
Con todo lo gris. Con lo solitario.
En los días en que el cielo no deja de llorar,
encuentro una calma que no encuentro en ningún otro lugar.
Ahí, por fin, el mundo se parece a mí.
La soledad baila conmigo
y me abraza cuando todo se oscurece.
Me susurra que no estoy sola,
que ella se queda.
Y le creo.
No hay mejor compañía que la mía.
Mi esencia está hecha de lo tempestuoso,
de lo que otros llaman tristeza
pero yo reconozco como hogar.
Para mí, eso es lo mágico:
poder ver lo hermoso
en medio de la tormenta.
Y quizá por eso no huyo de la lluvia…
porque en ella,
por fin,
me reconozco.