08-10-2025
Madrid.
Hoy volví a pensar en ti.
Bueno… siendo sincero, eso no es ninguna novedad.
Pienso en ti casi todos los días.
Pero hoy fue diferente.
Hoy alguien mencionó una película que solíamos ver juntos y, por unos segundos, sentí que estabas otra vez conmigo.
Fue extraño.
Porque estaba rodeado de personas, todos hablando, riéndose, haciendo sus cosas… y yo simplemente me quedé ahí, pensando en ti.
En nosotros.
En lo fácil que era todo cuando estábamos juntos.
A veces me pregunto si tú también recuerdas esas cosas.
Si alguna vez escuchas una canción y piensas en mí.
Si pasas por algún lugar que visitamos juntos y te acuerdas de aquel día.
O si simplemente ya no significa nada para ti.
No sé qué prefiero.
Creo que sería más fácil saber que me olvidaste.
Al menos así podría convencerme de que tengo que hacer lo mismo.
Pero no puedo.
Lo he intentado.
De verdad que lo he intentado.
He intentado mantenerme ocupado, salir, hablar con otras personas, concentrarme en el fútbol…
Pero cuando llega la noche todo vuelve.
Y es ahí cuando más te extraño.
Porque ya no tengo nada que hacer para distraerme.
Solamente estoy yo con mis pensamientos.
Y contigo apareces tú.
A veces entro a nuestro chat sin siquiera darme cuenta.
Es como una costumbre que todavía no logro quitarme.
Miro nuestra última conversación.
Leo algunas cosas.
Y luego cierro el teléfono como si eso pudiera hacer que dejaras de dolerme.
Qué absurdo, ¿no?
Tú probablemente estás viviendo tu vida mientras yo sigo atrapado en lo que fuimos.
Y no te culpo.
No quiero que dejes de vivir por mí.
Quiero que seas feliz.
Aunque esa felicidad ya no me incluya.
Creo que eso es lo que más me duele aceptar.
Porque yo todavía sigo imaginando un futuro contigo.
Todavía pienso en cómo habría sido nuestra vida si las cosas hubieran sido diferentes.
Si mi familia hubiera aceptado nuestra relación.
Si yo hubiera sido más valiente.
Si hubiera luchado un poco más.
Si aquel día hubiera escogido quedarme contigo en lugar de dejar que todo terminara.
Pero ya no sirve de nada pensar en eso.
Lo sé.
Aun así, mi cabeza no parece entenderlo.
Hoy me pregunté algo que nunca había querido preguntarme:
¿Y si esta vez sí es para siempre?
¿Y si realmente te perdí?
No encontré una respuesta.
Y creo que tengo miedo de encontrarla.
Porque todavía tengo una pequeña esperanza.
Una parte de mí sigue pensando que algún día nuestras vidas volverán a cruzarse.
Tal vez por casualidad.
Tal vez en algún lugar que ninguno de los dos espera.
Y no sé qué haría si ese momento llega.
Probablemente me quedaría sin palabras.
Como aquella primera vez que te vi.
Qué ironía.
La primera vez no sabía qué decirte porque acababa de conocerte.
Y ahora tampoco sabría qué decirte porque tengo demasiadas cosas que contarte.
Quizá algún día pueda hacerlo.
Quizá algún día vuelva a escribirte y esta vez no tenga miedo de presionar enviar.
Pero hoy no.
Hoy solamente puedo escribir esto aquí.
Donde sé que nadie lo va a leer.
Donde puedo decirte que todavía te extraño.
Que todavía te quiero.
Y que, aunque estoy intentando aprender a vivir sin ti…
Todavía no sé cómo hacerlo.
Jobe.