Cartas para San Valentín

Enredos del pasado.

“Siempre que hablo contigo acabo muriéndome un poco más”

-Frida Kahlo

Primera carta: Enredos del pasado

(Escrito por: Michelle A Vilain)

 

Isla de Margarita, 25 de abril, 1950

 

Querido pasado (Eso se supone que debes ser para mí) te escribo estas líneas porque no soy buena conversadora, porque soy una cobarde y porque me cuesta soltarte.

Álvaro, fuiste mi primer amor, mi primer novio, el primer hombre que presenté a mi familia hace ocho años; contigo sentí la alegría y la amargura de amar.

Jugaste conmigo innumerables veces, con tus duras palabras heriste mi orgullo e igual mis sentimientos, pero por alguna estúpida razón yo seguí ahí, por alguna razón te seguía amando, aunque eras cruel y despiadado.

Cuando te ví aquel día de mayo hace siete años con Andrea y la mirabas con tanto amor mi mundo se desplomó, mis emociones cayeron en espiral y verdaderamente algo se rompió en mí.

La gente me miraba con lástima, con curiosidad, probablemente se preguntaban qué me pasaba.

El punto de recordar esto es que nunca me miraste así, es que me destrozó y en medio de ese dolor me pregunté si algún día podría dejarte de amar, si algún día despertaría y ya no sería la misma. Esa no fue la única vez que me heriste, para ese entonces no tenía idea de que pasarían otros seis años.

Un día Álvaro, me sentí diferente, comencé a ver nuestra relación con otros ojos, desde el día en que perdí nuestro bebé y no me ayudaste y no le diste importancia me di cuenta de lo egoísta que eras y de lo estúpida que era yo por darme cuenta de que siempre supe quien eras, pero no hice nada.

Ese día me di cuenta de que comenzaste a mirarme con amor, que eras más atento, que me dabas detalles después de haber transcurrido siete años ¿por qué esperaste tanto para darte cuenta de lo mucho que te amaba? También ese día yo te miraba con otros ojos: los de un amigo.

Batallé contra mí misma, no quería aceptar que te estaba dejando de desear, no quería admitir que mi amor por ti se estaba agotando y fue cuando conocí a Diego, si, el chico que dije hasta la muerte que era mi amigo por miedo a perderte.

Si Álvaro, hoy te diré la verdad ya no seré una cobarde. Diego es mi pareja ahora, le amo, pero le fallé, ahora soy yo igual que tú.

Y es que cuando terminó nuestra relación ví como te desviviste por recuperarme, como te humillaste, como me decías que era hermosa y tenía que aprovechar eso, tenía que verte retorcerte como yo lo hice y fue genial.

Mientras tenía mi relación con Diego te frecuentaba a ti y les mentía a los dos.

Soy una mentirosa, soy igual o peor que tú. He jugado con un hombre que me ha tratado como una reina para volver a acostarme contigo y sólo por una estúpida venganza, por regocijarme en tu dolor.

Estoy embarazada, recién lo descubro y no sé de quién es este bebé. Quisiera dejarte atrás pero no puedo, no puedo, aunque ya no te quiera en mi vida.

¿quieres tú aún saber de mí? ¿Me he vuelto loca?

 

Con amor, con dolor, sin cordura... Avril.




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