Casada a mi corta edad

Capítulo 14

Cameron

Concentrado en el trabajo, adelantando contratos, ventas, cerrando unos y abriendo otros, presto atención apenas a tomarme el café con cremola que expresamente Christine ha preparado y mandado.

Quiero avanzar todo el trabajo que pueda, pues necesito tener tiempo para compartir con Melanie. Todo el que yo necesite y ella más que todo si que la empresa demandé siempre mi presencia.

Lo he estado pensando desde la conversación que tuve con Christine, le tomaré la palabra en cuanto a dejarla libre en todo el sentido de la palabra, menos en irse de vuelta a Miami puesto que eso sería como acabar yo mismo con mi propia vida.

Le daré espacio y tiempo, podemos jugar a eso de los novios, salir al cine, darle regalos, lo que sea con tal de ganarme un espacio en ella, más bien en su corazón, porque ya compartimos una vida desde el momento en el cual la subí al avión.

En realidad, para alguien como yo es complicado más bien pesado hacer ese tipo de cosas, nunca tuve la necesidad de conquistar al género opuesto, más bien las chicas y las mujeres se deslumbran por la atención que les pueda dar, aunque esta solo se reduzca a no mas que sexo, vamos a la acción, dos tres semanas en lo mismo o tal vez en cuanto termine el polvo, se acabe.

Pero Melanie no es una más, ella es especial, es la chica que me gusta, que me trae enamorado hasta el tuétano, que ya con respirarle cerca hace que me derrita por ella, pongo el mundo a sus pies si lo quiere y el corazón no se lo doy porque simplemente ya lo tiene entre sus manos.

Puede hacer conmigo lo que quiera.

Parezco un adolescente suspirando por ella, no un hombre ya de veintisiete años todo un magnate de New York.

La pestaña de la computadora notifica un nuevo correo electrónico con remitente del gerente que publicidad que se encarga de mi imagen. Es extraño que un domingo envíe alguno o llame.

Aunque me hago una idea de lo que contiene.

Dando clic este se abre, topándome con diferentes imágenes de revistas sensacionalistas, amarillitas, periódicos locales e internacionales, donde las fotografías de mi mujer y yo son el centro de atención para varias columnas, estas fueron tomadas en Miami y respectivamente aquí.

Abro el más extenso. Con solo leer el encabezado se están embolsillando millones.

¿Romance en puerta? Danielson Walker

El miércoles pasado de la presente semana, Cameron Danielson, el multimillonario magnate de New York y el soltero más codiciado de la ciudad corazón, unos de los hombres más guapos del mundo y más rico en sobremanera, fue captado en la ciudad de Miami florida a las afuera de una prestigiosa discoteca donde curiosamente se encontraba la única hija heredera del empresario Richard Walker saliendo del lugar, luego de que minutos antes los dos hayan estado dentro del establecimiento por al menos media hora.

Eso no es todo, no solo causó nuestra curiosidad que ambos se hayan marchado a la misma hora, sino también que al día siguiente la visita del magnate a la mansión Walker trajo una serie de acontecimientos resumido en que la tarde de ayer sábado ambos abordaron el jet privado del magante tomados de la mano, para posteriormente aterrizar en la ciudad de New York aérea privada, bajando con maletas en manos y de nueva cuenta muy unidos.

Todo lo acontecido nos dejan con un sinnúmero de interrogantes;

¿Hay romance en puerta?

¿Son pareja?

¿Lo mantuvieron a escondida?

¿Adónde iban?

¿Se mudarán juntos?

¿Se abran casado en secreto?

¿Desde cuándo entonces mantiene esta relación?

Ningún representante o asesor por parte de Danielson o Walker ha dado comunicado con respeto al asunto, lo que nos lleva a estar a la expectativa de cualquier movimiento más cuando la diferencia de edad nos tiene a todos alarmados.

Recordando que la princesita Walker solo tiene diecisiete años y el magnate veintisiete.

¿Fue atrapado el cazador de cazadores?

Chismes y más chismes, metiéndose en lo que a nadie le interesa, sé que es parte de ser tan conocido, pero no respetan.

Sin duda ese asunto merece toda la atención que le pueda dar, conozco a la prensa y más al sequito de locas que dicen ser mis seguidoras, con otras relaciones más de una han agredido a las que supuestamente eran mis parejas. Imaginarme todo el hate que le tiraran a Melanie cuando es la oficial, la esposa, resulta alucinante y loco, pues llegan a dañar emocionalmente a la persona.

Antes de mostrárselo tengo que hacer algo y es por ello que acepto la llamada entrante de mi jefe de publicidad, el cual al otro lado de la cámara me dedica la mala mirada del siglo.

Lleva años trabajando para mí, arreglando cada desastre que hago.

—Cuando pienso que ya no puedes superarte, vienes y haces algo haciéndome quedar como un payaso, ¿Puedes explicarme ahora todo?

Suspiro, bebiendo el café, relajado, nadie va a alterarme, lo único que me descontrolaría seria que se metieran con mi pequeña y por eso es que voy a soportar todas las caras raras que el sujeto tras la pantalla está colocando.

—Franco, relájate que tal parece que te están guindando de las bolas —aconsejo —. Me case con Melanie Walker, corrección, Melanie Danielson —yo mismo denoto el orgullo que destilan mis ojos —, y tú vas a hacer algo para la prensa no se vuelva loca.

Franco con exageración abre la boca enorme, los ojos desorbitados, el cabello grisáceo le cae por toda la cara, este lo lleva largo.

Un abanico pequeño es encendido en lo que parece ser el escritorio del susodicho.

—¡Tiene diecisiete! —exclama, como era de esperarse quiere reventarme el tímpano del oído, desde el asiento con la espalda recostada le pude ver las anguilas —. Dame paciencia señor.

Termino el café sin alteraciones.

—Es legal, su padre nos apoyó —resumo, no miento del todo, tampoco andaré diciéndole al mundo que fue un matrimonio por negocio y forzado —, obviamente la prensa no va a creer eso así que usa tu cabeza de genio y prepara todo.




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