Casate Conmigo

Capítulo 9: Un domingo tranquilo

A la mañana siguiente, los primeros rayos del sol entraron por la ventana de la habitación.

Tania abrió los ojos lentamente y se levantó sin hacer ruido.

Bajó a la cocina y decidió preparar el desayuno.

Mientras hacía café y calentaba pan, escuchó unos pasos.

—Buenos días —dijo Armando con una sonrisa.

—Buenos días. Espero que tengas hambre.

—Con ese aroma, claro que sí.

Los dos se sentaron a desayunar.

—¿Siempre cocinas así? —preguntó Armando después de probar los hot cakes.

—Cuando tengo tiempo, sí. Me gusta mucho cocinar.

—Pues cocinas muy bien.

Tania sonrió.

Después de recoger la mesa, Armando tuvo una idea.

—¿Te gustaría salir un rato?

—¿A dónde?

—Sin planes. Solo quiero pasar el día contigo.

Tania aceptó.

Pasearon por un parque, compraron un helado y caminaron sin prisa mientras conversaban sobre sus gustos, sus recuerdos de la infancia y las metas que tenían para el futuro.

Al mediodía entraron a una pequeña librería.

—Sabía que te gustaría este lugar —dijo Armando.

Los ojos de Tania brillaron al ver tantos libros.

—Podría pasar horas aquí.

Armando tomó una novela del estante y se la entregó.

—Es un regalo.

—No tenías que hacerlo.

—Quería hacerlo.

Tania recibió el libro con una sonrisa.

—Gracias.

Cuando regresaron a casa, ambos coincidieron en que había sido un día sencillo, pero muy agradable.

Cada momento que compartían hacía que su matrimonio dejara de sentirse como un acuerdo inesperado y comenzara a convertirse en una relación basada en la confianza y el cariño.

Continuará...




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.