Casate Conmigo

Capítulo 39: Una tarde tranquila

Después de la visita a la empresa, Tania y Armando regresaron a casa.

La tarde estaba tranquila y ninguno de los dos tenía compromisos importantes.

—¿Qué quieres hacer hoy? —preguntó Armando.

Tania pensó unos segundos.

—Quiero ir a la biblioteca.

Armando sonrió.

—Sabía que dirías eso.

—Es nuestro lugar especial.

—Entonces vamos.

Poco después llegaron a la biblioteca donde se habían conocido.

Tania caminó por los mismos pasillos de aquella primera vez.

—Todavía recuerdo exactamente dónde estaba cuando me pediste matrimonio.

Armando señaló uno de los estantes.

—Yo estaba por ahí.

—Y yo pensando que eras un completo extraño.

—Lo era.

Ambos rieron.

Después de elegir algunos libros, se sentaron en una mesa tranquila.

Armando comenzó a leer mientras Tania hojeaba su nueva novela.

Durante un rato no dijeron nada.

Simplemente disfrutaron de la tranquilidad del lugar.

Al salir, caminaron por las calles cercanas.

—¿Te arrepientes de algo? —preguntó Tania de repente.

Armando la miró.

—De algunas decisiones de mi pasado, sí. Pero de haberte conocido, jamás.

Tania sonrió.

—Yo tampoco me arrepiento de haberte dado aquella oportunidad.

Armando tomó su mano.

—Entonces valió la pena entrar a esa biblioteca.

—Definitivamente.

Regresaron a casa al caer la tarde.

Prepararon juntos la cena y terminaron la noche hablando sobre los planes que querían hacer en los próximos meses.

La vida seguía avanzando y, aunque aún quedaban muchas cosas por vivir, ambos estaban felices de recorrer el camino juntos.

Continuará...




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