Caso 5 |libro Interactivo|

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La iglesia de San Agustín era un edificio imponente en comparación con el resto del pueblo. Sus muros de piedra gris y el campanario, que se elevaba hacia el cielo, daban la impresión de haber estado allí por siglos, observando el paso de las generaciones. Alexis cruzó la plaza principal y subió los escalones de piedra que llevaban a la entrada.

Empujó las puertas de madera maciza y entró en la penumbra. El aire dentro era fresco, con un olor a incienso y cera derretida.

Al fondo, el altar resplandecía bajo la tenue luz de las velas. No había nadie a la vista. Un silencio profundo lo envolvía.

Mientras avanzaba hacia el frente, escuchó un ruido detrás de él, un suave crujido. Alexis se giró rápidamente, pero no vio a nadie.

Dio un paso hacia el altar, cuando de repente sintió un fuerte golpe en la parte trasera de la cabeza. Todo a su alrededor se oscureció por unos segundos.

Cuando Alexis recuperó la conciencia, todo estaba borroso. El alto techo de la iglesia lo miraba desde arriba, pero algo no estaba bien. Se llevó la mano a la nuca, sintiendo un dolor punzante y un líquido tibio. Sangre. Y cuando miró a sus pies, una figura lo observaba.

Era un hombre, con pasamontañas. Algo brillaba en su mano, y con sus pocas fuerzas, Alexis reconoció el arma mientras se arrastraba por las escaleras de la iglesia.

Era el asesino, no había duda; había venido por él.

Sin embargo, el detective ya había perdido. Estaba solo, débil, y desesperado llevó la mano al pantalón, pero lo que buscaba ya no estaba ahí. Cuando mirar hacia atrás, el disparo hizo un eco en el santo lugar.

El asesino se acercó, apuntando a Alexis con su propia arma antes de despedirlo de este mundo, como lo había hecho con Alfredo.

~.~FIN~.~

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