Capitulo 12
Isis Ivanov
Las hojas secas crujen bajo mis pies conforme las voy pisando. Mis pasos van por sí mismos bajo la penumbra de la noche, el oscuro y denso bosque contrasta con mi pequeña silueta en medio del mismo. Camino por instinto, sin saber exactamente hacia donde voy pero con pasos firmes que me dirigen hacia algo, hacia alguien.
Quiero parar, quiero quedarme quieta un momento y preguntarle a mi pantera que está pasando, pero está tan confundida como yo. Estoy siendo llamada por algo más fuerte que yo misma, y solo sigo caminando sin detenerme.
Mis pies descalsos siguen su camino por el sendero cubierto de hojas de otoño hasta que mi cuerpo se detiene.
Un olor...ese olor.
Es él.
Dejo de fijarme en mis pasos y me enfoco en el hombre que se ve a través de la oscuridad, el mismo se encuentra viendo hacia el horizonte sobre una roca disfrutando de la vista de la cascada que se encuentra a unos pasos de él. Mi pantera empieza a reaccionar a su cercanía y olor y empieza a dar pasos lentos y calculados, como si él fuera mi presa y yo su depredador.
<<Mi alfa, eres tú. Quién eres? Porque no me dejas verte?>>pensé.
Parece leer mis pensamientos pues solo gira una parte de su rostro que por la poca luz de igual modo no logro ver bien.
Su presencia hace que mi cerebro no pueda pensar correctamente, me coloco cerca de él abrazándolo apoyando mi rostro en su fuerte espalda y rodeándolo con mis brazos. Ronroneo en el intento, es como si el fuera la otra mitad que me falta y tenerlo solo me hace sentirme completa. Su olor inunda mis fosas nasales haciendo que mi pantera se sienta feliz de tener a su alfa cerca. Sin embargo, distingo algo, algo muy pequeño.
Levanto un poco mi cabeza de su espalda y enfoco mis ojos en lo que parece ser un tatuaje debajo de su cuello. Un tatuaje de una garra, interesante.
-Qué significa?-susurro.
El alfa deja de mirarme y fija su vista en el horizonte nuevamente. No me contesta, pero una ráfaga de luz llega a mis ojos y los tengo que cerrar.
Para cuando los abro estoy de nuevo en mi habitación. Mi cabeza duele, llevo mi mano hasta ella suspirando con cansancio.
Solo fue un sueño.
La mano que había llevado hacia mi cabeza la desplazo hacia mi pecho, sintiendo ese vacío otra vez que lo tengo desde siempre. No fue real, pero al menos me dió una pista para encontrarlo.
Ahora sé que mi alfa tiene un tatuaje de garra.
Una sonrisa se instala en mi rostro al recordar su marca en mi que todavía habita en mi cuello, esperando a encontrar su dueño.
-Ya falta poco alfa, pronto estaremos juntos.
Un mensaje llega a mi teléfono, lo tomo sabiendo quién es y en la pantalla se ilumina el mensaje de mi madre:
Recuerda que hoy iremos a los preparativos de la boda, te quiero allá a las 9:00am. Ni se te ocurra faltar Isis Ivanov, o sabes de lo que soy capaz.
Con un suspiro dejo el teléfono en la cama y camino pesadamente hacia el baño de mi pequeño apartamento. Sabía que está pesadilla apenas comienza, pero no tardará más de lo que yo tengo planeado. En cuanto pueda encontrar a mi alfa me iré con él y me aseguraré de que nadie nos moleste.
El también pensará en mi? Se querrá escapar conmigo?
Los segundos se hicieron minutos y los minutos horas. A las 8:54am estaba en el taxi de camino hacia el sitio en el que se planeó la reunion con los Stone y con mi madre al lado mío. Trataba de calmar mis nervios jugando con mis manos o concentrando mi atención en otra cosa pero de solo recordar a Cassian mi corazón comienza a latir más rápido.
Este estúpido corazón está así desde esa noche en la que me besó. Mis dedos inconscientemente se fueron hacia mis labios y mi madre lo notó.
-En quién piensas?-pregunto seriamente.
Enseguida volví a concentrarme en jugar con las llaves en mis manos.
-En nada solo...estoy nerviosa.
La vi resoplar y volver su vista hacia la ventana. Tan dulce como siempre, siempre ha sido así.
Cuando el auto se estacionó supe que habíamos llegado. Mi madre sin decir una palabra se bajó del mismo luego de haberle pagado al taxista. Yo hice lo mismo y caminé al lado de ella hasta entrar al sitio al cual vinimos.
Ya faltaban solos dos semanas para la boda y ciertamente estábamos un poco atrasados en cuanto a preparativos por tanto este sería el día para planear todo meticulosamente y por supuesto mi madre no perdería la oportunidad de dirigir mi vida una vez más.
Entramos al salón de fiesta en donde se celebrará el dichoso evento. Mi madre ve el sitio con asombro sintiéndose alagada de haber escogido la recomendación de sus amigas de la alta sociedad, mientras que yo simplemente lo veo como una jaula, una de la que no puedo escapar.
El salón es grande y espacioso, sus paredes blancas y las cortinas doradas hacen un juego mágico de colores, la luz del sol que entra por las ventanas le otorgan un toque celestial. En efecto, es todo lo que le gusta a mi madre.
El asombro de mi madre es interrumpido por el eco de la voz elegante y suave de la señora Stone la cual entra al salón hablando animadamente con un hombre. A su lado veo a Cassian como siempre con su porte elegante pero sencillo en un día como hoy. Mi corazón reacciona a su presencia y puedo jurar que si estuviera en mi forma animal mi omega estaría ronroneando en este momento.
Al llegar hasta nosotros la señora Stone me saludo con un beso en la mejilla para luego saludar a mi madre. Cassian no perdió su oportunidad y también me saludo pero está vez se aseguró de dejar el beso muy cerca de mis labios y de rodearme con uno de sus fuertes brazos justo en mi cintura.
Tragué saliva nerviosa y traté de componerme pero eso solo hizo que su sonrisa predominara más en su estúpido rostro. Me miraba coquetamente sin perder ni un detalle de mi rostro y de mi cuerpo, mientras que yo esquivaba su mirada o terminaría más nerviosa de lo normal.