Cassian, Mi Alfa Destinado

Reclamos

Capítulo 14

Isis Ivanov

Hoy era la prueba de vestido.

Del mismo vestido que no me quiero poner en la misma boda a la que no quiero asistir.

Pero por desgracia soy la novia.

Iba llegando 12 minutos tarde ya que mi pantera quiso salir a caminar un poco para destresarse de todo el asunto.

Cuando entré ya todas me estaban esperando. Estaba allí Karla ya que la necesitaba como refuerzo para hoy, Diya la hermana de Cassian que vino del extranjero para conocerme y ayudarme a escoger el mejor vestido por pedido de su hermano.

Y por supuesto nuestra invitada estrella! Mi madre.

Con timidez saludé a todas hasta que llegué hasta donde Diya y me saludó con un abrazo efusivo. Ya de cerca pude detallarla mejor, su larga cabellera rubia, sus ojos color miel, su sonrisa perfecta. Si, definitivamente es una Stone.

-Isis, estoy encantada de conocerte! Estaré fascinada de ayudarte hoy a escoger tú vestido. De hecho traigo unas ideas que vi de los vestidos de novia en París que seguro te van a fascinar-hablo de forma rápida y alegre con esa sonrisa que me recuerda tanto a Cassian.

-Yo también tengo algo en mente que sé que les gustará a todos los invitados-dijo mi madre exigiendo autoridad con cada palabra mencionada.

-Yo la verdad no sé sobre vestidos de novia pero sabes que siempre cuentas con mi apoyo-agregó Karla a la conversación.

Le sonreí a Karla, realmente me alegra que esté aquí al menos para ayudarme a mantener la boda en pie hasta que mande todo por la borda. Solo pasaron unos segundos hasta que una señora muy amable de al menos 50 años se acercó a nosotras.

-Buenos días, mi nombre es Elisa y estaré encantada de ayudarles a escoger su vestido. Quién es la novia?

Todas me señalaron a mí y yo con una sonrisa incómoda sonreí.

-Oh vaya, te ves muy joven. Cuál es tu nombre linda y que edad tienes?

-Me llamo Isis Ivanov y tengo 22 años.

-Siempre es una bendición casarse y sobretodo a esa edad, estás en la mejor etapa de tu vida. Espero que sea un buen muchacho tú prometido-asentí con una sonrisa nerviosa recordando que mi "cuñada" se encuentra justo detrás de mí, aunque pude escuchar el bufido de Karla-Acompañenme por favor, por acá tenemos los mejores vestidos de la tienda.

Todas las seguimos a través de un pasillo que parecía dar con el otro lado de la tienda.

-Y dime querida, ya tienes alguna idea de cómo quieres que sea tu vestido?

Me sorprendió que me preguntara a mí directamente pero no vacilé en responder.

-Honestamente no, jamás había pensado que este día llegaría. Todo sucedió muy rápido y no tuve el tiempo de reconsiderar mis ideas o lo que quisiera-mi madre se encontraba algunos pasos lejos de mi y no podía escucharme, así que tenía la total libertad de desahogarme un poco con la señora Elisa.

-No te preocupes querida, aquí tenemos muchas opciones de vestido, quizás te guste alguno o incluso todos!-la señora río con dulzura, es como si me hubiera adoptado como su nieta por estos 5 minutos, se siente bien supongo.

Es tan dulce que ni siquiera se dió cuenta de que no hablaba del vestido.

Llegamos a un sitio más exclusivo de la tienda en donde había todo tipo de vestidos, había de colores pasteles, con encaje, con velo, sencillos, con brillo, etc.

Quedé anodadada de que una tienda pudiera llegar a tener esta cantidad de vestidos. Ya veo porque la señora Stone me recomendó venir acá.

-Bueno ya hemos llegado, está es mi parte favorita de la tienda. Allí en la mesa tenemos unos cuantos catálogos con modelos exclusivos de nuestra tienda-mencionó la señora Elisa con emoción.

De inmediato mi madre y Diya tomaron al menos dos catálogos y comenzaron a ojearlos. Diya veía los diseños con esa sonrisa que nunca abandona su rostro, relajada, como si fuera un hobby. Pero mi madre seguía con su rostro neutral.

Vi que quedaba un catálogo sobre la mesa, lo tomé y pasé las páginas sin ganas. Pase al menos 4 páginas hasta que un vestido llamó mi atención. No es exagerado, pero su presencia definitivamente iluminaría el salón de bodas. El brillo que cae majestuosamente del tul parecía atrapar la luz y reflejarla de forma mágica, la falda es voluminosa y el corpiño me deja sin palabras. Un vestido elegante, romántico, y con encanto, sería algo que definitivamente usaría.

-Podríamos ver este vestido? Una amiga me sugirió que se le vería bien a Isis-mi madre interrumpió mis pensamientos al señalar uno de los vestidos en el catálogo. Apenas lo ví fruncí el ceño.

No era feo en lo absoluto, pero no me veía a mí usando eso.

-Sugiere ese señora Stone?-inquirió Diya.

Mama la miro de reojo con su rostro totalmente serio.

-Si, ese es el indicado para Isis-dijo tajante como si fuera una orden.

La señora Elisa luego de asentir fue a por el vestido y lo llevó al vestidor. No tenían que mencionarme que tenía que hacer, yo ya lo sabía. Me tomé todo el tiempo del mundo para quitar prenda por prenda de mi cuerpo. Para cuando me terminé de colocar el vestido, lo odié aún más si eso ya era posible.

Cuando salí del probador la cara de mi madre fue de alegría pura, casi llora al ver lo lujoso y llamativo del vestido. Era exactamente como ella lo queria, un vestido que gritara el dinero que se adquiere al hacer este tipo de bodas. Diya parecía conforme con este disfraz y Karla me entiende completamente, puede ver en mi rostro el sufrimiento y horror de cargar con esto.

Este vestido es una sentencia, una armadura de mi madre para que vean cuando poder y dinero vamos a adquirir en forma de matrimonio, para que el mundo vea lo que ella quiere que yo sea, y no lo que soy.

-Es perfecto -dijo mi madre.

Suspiré fuertemente, incluso sentí como mis lágrimas llenaban mis ojos pero las obligué a quedarse allí. Era frustración y rabia acumuladas de saber que mi opinión una vez más se hundirá en el fondo de mi conciencia y no será escuchada.




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