Capítulo 16
Isis Ivanov
Las palomitas de maíz crujían mientras las masticaba, la película que se estaba proyectando en el cine estaba muy interesante aunque se estaba tornando algo extraña. No había nadie en el cine más que yo pero no le presté mucha atención a ese detalle.
Una figura que no puedo distinguir corre con desesperación, está huyendo de alguien. Una vez que vi su cabello entendí que era una chica, corría con una camisa larga que le cubría hasta sus muslos y unos calcetines que ya estaban sucios de tanto que había corrido. Las hojas crujían a sus pies y las ramas entorpecían su camino. Cada segundo que pasaba era un segundo más en el que se seguía adentrando en el peligroso bosque.
La chica giró hacia atrás para verificar si seguía siendo perseguida pero solo logró chocar su rostro fuertemente contra un árbol y que su labio inferior comenzará a sangrar mientras se lamentaba. Percibí que alguien soltó un "tsssk" al lado mío así que giré mi rostro y visualicé a…
¿Mi pantera? ¿Qué hace fuera de mi cuerpo?
El misterio era tan grande que solo me atreví a fruncir el ceño y seguir concentrada en la peli. La chica se giró hacia la peligrosa fiera que la estaba persiguiendo aún tendida en el suelo y fue cuando la cámara enfocó a la hiena.
Un recuerdo atravesó mi mente mientras veía la escena, yo conozco a esa hiena, demasiado bien de hecho. Antes de que pudiera decir algo en voz alta un tigre siberiano la atacó brutalmente dejándole mordidas que seguramente le dolerían para luego huir espantada. Mi boca en este momento estaba completamente abierta mientras admiraba la escena frente a mí. El tigre no bajó la guardia hasta ver que la hiena huyó, acto seguido se transformó en humano dejando ver su cuerpo.
E-espera un momento ¿Está desnudo? ¿Qué clase de película es esta? ¿Y por qué se siente como un déjà vu?
Mi mente se sentía iluminada y los recuerdos me golpeaban de golpe uno tras otro. Este es el sueño que no me dejaba en paz, que siempre se repetía cada noche y no sabía por qué. La espalda del alfa se iluminó brevemente y capté el detalle de su tatuaje en forma de garra. Un momento, quiere decir que ese es mi alfa.
¿Qué mierda es esto?
Mis ojos no podían estar más abiertos, la incredulidad se mezclaba con el sentimiento de que esto ya lo había vivido, esto ya sucedió en la vida real. El chico de la película se dio la vuelta y la cámara enfocó su rostro.
No puede ser.
No no no no no no. Me niego a creerlo.
-Esto es una broma ¿Cierto?-le pregunté a mí pantera quién se encontraba sentada en el asiento de al lado de mi mirándome con sus ojos grises.
-¿Te parece que lo es?- respondió pero solo me dejó más dudas.
El alfa se acercó a la chica que se encontraba en el suelo y verificó que se encontrara bien pero la misma ya estaba casi moribunda. Fue en ese instante cuando la cámara ahora la enfocó a ella mostrando su rostro.
Era yo.
Pero más joven y a punto de desmayarme en cualquier momento. Al fondo los árboles, las ramas, las hojas cayendo de los mismos y la suave brisa que los hacía bailar por apenas unos segundos fueron desenfocados por la cámara para concentrarse en la pareja que se encontraba en el medio de la escena mientras la luz de la luna apenas producía un brillo, pero suficiente como para que el ambiente se viera perfecto.
El alfa acariciaba con suavidad el rostro de la contraria verificando que estuviera bien aún con su aspecto aterrado y débil.
¿Cómo es posible esto? ¿Cómo es que la verdad estaba frente a mis ojos y jamás me di cuenta?
Me levanté del asiento con mis ojos fijos en la pantalla. Necesitaba procesar todo esto o perdería la cordura. Ahora todo cuadra, el hecho de que si quería casarse, cada vez que me decía que yo era de él, los secretos, mi madre obligándome a esto.
Cassian… ¿Siempre fuiste tú?
De repente la escena cambió de golpe y ahora se mostró en la pantalla a mí de pie con la cámara enfocando mi rostro. No solo estaba viendo una película, yo estaba incluida en ella. Yo era la audiencia de mi propia historia.
-¿Con que finalidad hiciste esto? ¿Por qué luego de tantos años es que te dignas a mostrarme la claridad de los hechos?-espeté furiosa contra mi pantera.
-Este es el momento, la luna te ha empujado a estar con tú persona destinada aún contra todo pronóstico. Debes ser fuerte y empezar a tomar tu lugar frente a todo lo que se avecina. Sé que el camino no es fácil pero fascinante será la aventura.
La pantalla se apagó y todo se tornó oscuro hasta que me desperté de golpe. Mi corazón se encontraba latiendo como si un león lo estuviera persiguiendo, mi respiración era acelerada, mis manos estaban temblorosas e incluso las gotas de sudor caían por mi rostro.
Fue un sueño pero todo fue real, todo fue tan real. No estaba loca, estaba siendo avisada. Pero era tan tonta como para darme cuenta.
¿Y lo mejor? Ya lo recuerdo todo. Recuperé mis recuerdos, la secundaria, cuando conocí a Cassian, el día que me marcó, el accidente, mi madre.
No sabía bien como sentirme, todo era tan confuso para mí. No es normal que justo el día de tu boda te enteres de los millones de secretos que vienes arrastrando de hace años. Pero a la vez ya no siento culpa, ya mi conciencia no me reprocha por estar desarrollando sentimientos por ese alfa, ya la boda no suena tan descabellada como en un inicio si lo era. Todo encaja, desde siempre estábamos destinados a estar juntos.
Tomé mi teléfono el cual se encontraba en la mesita de noche al lado de la cama y encendí la pantalla encontrándome con los millones de mensajes felicitándome y dando ánimos para la boda de hoy. Los leí uno por uno, mi corazón se sentía emocionado de que tantas personas estuvieran felices por mi casamiento para el que faltan solo unas cuantas horas.