Esa noche dos fieras unieron sus cuerpos
Despojándose de la ropa y besándose en el intento
Las prendas caían al suelo y los sonidos eran de esperarse
Pues era su forma de unirse y volver a amarse.
El cuerpo del mayor se movía contra el de ella
Sus caderas se balanceaban sacando sonidos de la omega
Sus manos sostenían sus muñecas y su boca sus labios
Mismos que al sentir su cuello querían aprisionarlo.
La omega se sentía pequeña pero cómoda con él
Ella sabía que él es su alfa y que él la podía tener
Sonidos salían de su boca cuyo alfa callaba con sus labios
Sus manos aprisionadas se aferraban a los hombros del contrario.
No es la primera vez que la tomaba pues la primera fue hace una vez
En la que dos adolescentes se unieron y jamás se volvieron a ver
Esta ocasión era diferente ya nadie los detendría
Jamás se volverían a soltar y vivirían una vida tranquila.
El alfa sintió su cuerpo avisándole lo que vendría
Sus labios buscaron el lugar que ahora él marcaría
Sus dientes mordieron fuertemente la piel de la omega
Creando una nueva marca muy similar a la que ya había en ella.
Su cuerpo agotado se dejó caer sobre el de ella
Su rostro se hundío en su cuello oliendo ahora su nueva huella
Ahora cada lado del cuello tendría una marca de él
Ahora Isis solo le pertenecería a el alfa de esa vez.
No quedaría duda alguna
Isis sería solo suya
Pues ya la marcó dos veces
Y la defendería de todos con dientes y uñas.