Cazada por el ceo

Capítulo 2: No vas a escapar

—¿Y estas niñas? —pregunté mirando a las gemelas y para ese momento ambas estaban frente a mí.

—¿Quién eres? ¿Y por qué haces llorar a nuestra madre? —preguntó una de las pequeñas cruzándose de brazos mientras tuve que pasar ambas manos por mi rostro confundido. Mi exmujer la que desapareció de mi vida hace cinco años sin explicación tenía gemelas de cinco años con el mismo color de mis ojos.

—Cristhofer por favor vete, hablaremos luego—intentó hablar casi llorando.

—¿Estas niñas son... Mis hijas?

—No—dijo ella al mismo tiempo que las gemelas dijeron que sí. Ambas niñas miraron a su madre.

—Es el hombre de la foto mamá, el que dijiste que era nuestro padre—pronunció una de ellas.

—También dijo que estaba muerto y parece que no—habló la otra mientras se quedaron mirándome fijamente.

—Puedo explicarlo—habló ella.

—No es necesario. Ahora me vas a decir donde está mi diamante—pronuncié.

—Delante de las niñas no, por favor—imploró juntando las manos, al parecer las pequeñas no tenían idea de que su madre era una ladrona mentirosa.

—Ella dice que eres el hombre más poderoso del mundo —susurró una de las niñas mientras yo vigilaba a su madre desde el umbral de la modesta sala.

—Lo soy —respondí con frialdad.

​—Entonces, si eres tan poderoso... ¿por qué haces que mamá tenga miedo? ¿Eres el monstruo de nuestros cuentos?

​Bajé la mirada hacia ella. Era como verme a mí mismo, pero lleno de una inocencia que yo había perdido hace mucho tiempo.

​—No soy un monstruo, pequeña. Solo he venido a recuperar lo que me pertenece.

​—¿A mamá? —preguntó ella con esperanza.

​Apreté los puños. Ella me robó un diamante, me robó mi honor y me ocultó a mis hijas. Pero verlas ahí, defendiéndola, era la peor de mis torturas. Me agaché frente a las niñas, sus ojos azules, su cabello negro, sua dos oyuelos en el rostro, eran como minicopias mías en versión femenina.

—No sabía nada de esto, prometo que recuperaré el tiempo perdido—les dije.

Tienen tus ojos —susurró ella, con lágrimas en los ojos—. Puedes llevarte lo que quieras, pero por favor... no me quites a mis niñas.

​—Te equivocas —sentencié, atrapándola contra la pared—. Ahora me lo voy a llevar todo. El diamante, a las niñas... y a ti.

—No puedes hacer eso—murmuró—tenemos una vida aquí. No nos iremos.

—No estás en posición de exigir nada—la miré con odio—alegrate que no vine con la policía o imagina... —me detuve mirando a las niñas para no hablar de más frente a ellas, la rabia me corcomía, esa maldita mujer me había engañado de todas las formas posible, me había usado, seducido, robado y ocultado a mis hijas, no tenía perdón. —¿Dónde eatá mi diamante?

—Lo vendí—respondió cinicamente, ya eso yo lo imaginaba.

—Así como lo vendiste lo vas a recuperar, así como me humillaste me las vas a pagar y las niñas... —dije y ambas se abrazaron de su madre, estaba tan cegado por la ira que no me daba cuenta que las estaba asustando y que solo lograba que me odiaran—ya hablaremos de esto cuando lleguemos a la masión.

—¿A tu casa? —preguntó con duda.

—Un avión nos espera, niñas vayan y recojan akfo de ropa, iran a, conocer su nueva casa—ambas se quedaron paradas frente a mí ajenas a lo que pasaba, yo me agaché frente a ellas.

—Sé que es raro todo esto para ustedes pero yo soy su padre, Cristhofer Volkov y solo quiero lo mejor para ustedes. Ya verán que no soy tan malo como imaginan...

—Niñas vayan y recojan las mochilas de viaje—dijo ella y las niñas fueron a su habitación mientras a ella la aguanté por el brazo.

—Me haces daño—pronunció.

—Esto no es nada Alessia, te prometo que voy a hacer que tu vida sea a partir de ahora un maldito infierno y mi diamante lo vas a recuperar.

—Lo tiene un hombre muy peligroso—murmuró con voz baja.

—Yo también puedo ser muy peligroso y sabes que es lo mejor de todo, ahora tengo la seguridad de que no vas a escapar—dije mirando a las pequeñas niñas que se acercaban a nosotros

Hola.... Parece que Alessia está enun grave problema, aunque ella misma se lo buscó... Qué creen ¿podrán estas dos pequeñas lograr que su padre deje de odiar a su madre?




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