Cristhofer:
Entonces me descubrí abrazando a la misma mujer que me destruyó, mirando los mismos ojos que me manipularon y engañaron cuando se desmayó entre mis brazos y mi corazón se aceleró, la puerta del elevador se abrió. Ella abrió los ojos cuando la cargaba hacia mi auto:
—Te llevaré al hospital—pronuncié.
—No, quiero ir a casa con las niñas—pronunció y yo asentí, y ella volvió a cerrar los ojos. La llevé a la casa cuando entré mi hermano que estaba en la sala abrió los ojos como platos, yo hice una seña para que hiciera silencio y la llevé a su habitación. La tapaba mientras una de las niñas se apareció, era Maya esta vez la reconocí:
—Gracias por cuidar de mamá—murmuró la pequeña sentándose al lado de su madre que estaba dormida y observándome fijamente como quien quiere preguntar algo.
—Ya mamá está bien, es hora de que también duermas—le dije y continuaba mirándome.
—Papá —escuchar esa palabra de sus labios hizo temblar mi corazón—¿en serio no quieres a mamá? Es linda e inteligente, además que hace comida deliciosa y sabe bailar... —sonreí ante sus ocurrencias, su madre me había usado, mentido y engañado, hizo que la amara como a nadie y me convirtió en una persona sin sentimientos. Inclusive me ocultó que ya era padre, demasiadas cosas que no le podía perdonar.
—Te quiero mucho Maya y tu madre también, creo que eso es lo que importa—pronuncié besando su frente.
—He visto como la tapabas y la mirabas dormir, a mi no me engañas—me señaló con el dedo—aún quieres a mamá solo que no lo quieres admitir—dijo y salió corriendo de la habitación, yo negué con la cabeza y miré nuevamente a Alessia dormir luego de todo lo que había pasado hoy. Reconozco que verla en ese estado me asustó y que temí que le pasara algo pero la única razón es porque me quiero vengar de ella.
Salí de la habitación y fui hasta la sala donde me esperaba mi hermano:
—Dimitri
—¿Debo felicitarte o insultarte? —cuestionó cruzándose de brazos. —acabas de casarte con Maya...
—Alessia, Alessia es su verdadero nombre —le interrumpí.
—Eso es lo menos importante, es una estafadora, acabará contigo, con nosotros, en este momento todo el mundo vio la noticia, su cara en televisión y además mamá lo sabe. —agregó y la verdad la opinión que menos me impirtaba era la de mi madre. —Acaba de llamarme, quiere hablarte.
—En estos momentos no tengo tiempo para eso.
—Es tu madre ¿por qué eres así con ella? Está preocupada por ti—exclamó.
—Cuando nuestro padre enfermó estaba siempre de viaje con sus amigas—dije ocultando como siempre la verdad, estaba de viaje pero con su amante, el mejor amigo de papá, por suerte mi hermano nunca se había enterado o la odiaría tanto como yo.
—Sabes como es—agregó —pero a ti te quiere.
—Mamá no quiere a nadie, solo le importa el dinero que dejó de herencia mi padre y yo soy el que lo administra...
—Cristhofer esto es serio—exclamó.
—Cuestiona mis resultados no mis decisiones, recuperaré mi diamante y verás como esa embustera será humillada...
—Estás olvidando que hay dos niñas de por medio, dos niñas que hasta ahora la única familia que conocieron es a su madre—agregó —creo que lo mejor sería que recuperes el diamante y la dejes en paz...
—Sé lo que hago hermano.
—Déjame decirte algo, nuestra madre viene en tres días y sabes lo imtensa que es—afirmó y yo me encogí de hombros. La verdad la rabia me corcomía.
Era de mañana temprano cuando estaba en mi despacho y alguien tocó la puerta, abrí y era Alessia :
—¿Ya me extrañabas cariño? —pregunté con sarcasmo.
—Tus guardias me siguen hasta dentro de la casa—se quejó.
—Eres muy peligrosa—me crucé de brazos.
—Vi en las noticias lo de nuestra boda, no debiste hacer eso—exclamó.
—No eres nadie para decirme lo que debo hacer o no. Te recuerdo cual es tu posición en esta casa.
—Estás poniendo en peligro a las niñas con tus decisiones incorrectas. No me importa que te quieras vengar de mí, pero que ellas no se vean afectadas. Tengo demasiados enemigos en esta ciudad y ahora todos saben que estoy de regresom