Cazada por el ceo

Capítulo: 10

—¿Entonces la abuela no es buena? —preguntó Maya cruzándose de brazos mientras le explicaba que no podían confiar en esa señora que era mi madre.

—No cariño—respondí.

—Pero es tu madre—dijo Mía.

—Sí pero no todas las madres son buenas, ella no fue buena—les dije sin entrar en detalles porque aún eran muy pequeñas para contarles todas las cosas horribles que me había hecho esa mujer a la que ni siquiera se le podía llanar madre.

—Tú si eres una buena mamá—dijo Maya y mi corazón se sintió tan satisfecho.

—Siempre nos has cuidado y tratado con amor—exclamó Mía.

—Eres la mejor madre del mundo—agregó Maya mientras se acercó y me abrazó, la verdad las gemelas eran unas niñas muy tiernas y amorosas. Cristhofer observaba la escena desde la puerta.

—Parece que eres buena en algo—pronunció.

—¿En algo? —cuestionó Mía.

—Sí, es una buena mamá—respondió él.

—No es solo buena en eso—agregó la pequeña.

—Es muy buena cocinando, hace unos dulces deliciosos—pronunció Maya y yo no evité sonreir—dibuja y cuenta las mejores historias deberías decirle que te cuente alguna..

—Lo sé, en una ocasión me contó una historia tan buena que me la creí—su vista se quedó fija en mis ojos. —Niñas vayan al jardín la niñera les espera para mostrarle unos obsequios que le compré. —

—Está bien pero no vuelvas a hacer que mamá se ponga triste—exclamó Mía.

—No lo haré—dijo él antes de que las niñas se alejaran.

—Ya pensé en lo que haremos—pronunció—Vas a llamar al sujeto al que le vendiste mi diamante y le dirás que le tienes una nueva joya, un diamante similar al que le vendiste, un negocio lindo en el que se ganará unos cuantos millones...

—Yo no vendí el diamante directamente, se lo di a Karel Garcied un sujeto que conocí en la red oscura y él lo vendió a un millonario el cual no conozco, ni tengo la menor idea de a quien fue. Sabes lo difícil que es recuperar ese diamante...

—¿Sabes lo difícil que es para mí no entregarte con la policía? Harás lo que te digo o prefieres que las niñas se queden sin su adorada mamá—exclamó y suspiré.

—Puedo devolverte el dinero que me queda y....

—Me importa una mier da el dinero. Quiero mi diamante de regreso, es un legado familiaf que ha estado por generaciones en mi familia y el cual mi padre me regaló haciéndole prometer que se lo heredaría a mis hijos.

—Haz de cuentas que se lo diste a las gemelas—sugerí mientras ardía de rabia.

—No estoy jugando Alessia. No sé que te hace pensar que alguien de tu nivel puede bromear conmigo. —me miró con una mezcla de odio y rabia—haz lo que te digo antes de que llame a la policía. Tu te llevaste mi diamante y lo vas a traer de vuelta o me dejo de llamsr Cristhofer Volckof. —dijo y tomé mi teléfono marqué al número de Karel Garcied y él tomó la llamada.

—¿Alessia? —preguntó al responder y me sorprendía que después de tanto tiempo tuviera mi número agendado. Este era el mismo número que usé desde que me escapé con el diamante hace cinco años atrás, pero ni siquiera imaginé que me recordaría.

—Tengo algo que sé que te gustará, algo similar a lo de la vez pasada. Un negocio lindo sin pérdidas.

—No me gusta hablar esas cosas por teléfono. Te voy a enviar mi dirección para que mañana vengas y lo traigas y hablaremos en persona

—Hecho—pronuncié.

—Te estaré esperando Alessia—dijo entusiasmado imaginando que le tenía otro diamante y tantas ganancias como las de la vez anterior. Yo colgué la llamada e inmediatamente después me llegó yn mensaje con la dirección Cristhofer me arrebató el teléfono de las manos y lo leyó...

—Me quedaré con este teléfono mientras tanto.

—Esto no es una buena idea, ese hombre está adaptado a hacer negocios sucios, a vender joyas ilegales y cualquiera que esté en ese negocio es muy peligroso—pronuncié—es un riesgo ir hasta allá.

—Hablaré con la niñera y mis guardaespaldas para que mañana cuiden a las gemelas mientras nosotros vamos hacia allá. Este es el primer paso para recuperar mi joya.

—¿Y qué haremos cuando lleguemos allá? —cuestioné.

—Improvisaremos...

—¿Qué? No escuchas que esa gente es peligrosa, que tiene guardias, que está en el mundo de los negocios ilegales—intenté advertirle pero él no quería escuchar nada de lo que le decía.

—Tu te vas a encargar de que todo salgan bien y de que ese estafador nos diga donde está mi diamante porque Alessia si no consigues las respuestas que estoy buscando vas a ir a la carcel y voy a quedarme con la custodia total de las niñas. De hecho estoy seguro de que ningún juez va a darle la custodia de dos niñas a una persona que lo único que sabe es estafar—dijo abandonando la habitación y tirando la puerta al salir. Entendía que me odiara pero constantemente me ponía entre la espada y la pared y todo esto era más peligroso de lo que él imaginaba.

Hola... Parece que buscar el diamante los seguirá poniendo en peligro ¿creen que logren encontrarlo? ¿Creen que las gemelas logren algún día que disminuya el odio que su padre siente por su madre? Los estaré leyendo, las actualizaciones serán un día sí y uno no.




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