Cazador de Maldad

6- Pocos reclutas

Llego a la mansión totalmente derrotado y sin ganas de pelear, por suerte, Josh lo entiende enseguida y me suple el resto del día. Lo único que necesito hacer el resto del día es llorar mientras escucho la música más deprimente que haya a la mano. El resto del día pienso en qué es lo que podría pasar y qué podría hacer solo para salvarlos a ellos, a los míticos, yo no voy a poder ponerme a la mitad del nivel de un marcado, mucho menos de uno que me odia a muerte. Quisiera llamar a mis padres en este momento para rogarles que me ayudaran o siquiera despedirme de ellos antes de ser asesinado, pero no tienen señal, están en quién sepa que parte de Escocia, donde rara vez tienen señal, tal vez les escriba una carta para despedirme de ellos por medio de Josh sin que él sepa para qué es la carta. “No, no lo hagas, Nick” me digo motivándome a no rendirme, si no hubiera míticos en esta casa me rendiría, pero hay muchos aquí, es suficiente razón para continuar, lo peor que podría hacerles es afectarlos de por vida en un proceso tan crucial por no querer buscar una solución, siempre lo hecho. Debo enfrentar la maldita realidad y el primer paso es avisar a todos en este lugar, si no lo hago cómo confiarán mejor.

Tras limpiarme la cara y ponerme lo primero que encuentre en mi armario y combine, los junto a todos alrededor de la piscina, todos saben que no será bueno al ver que no muestro la misma confianza que usualmente muestro. Será mejor iniciar por lo menos peligroso y controversial, si inicio por la parte mala lo demás va a parecer patadas de ahogado para que no se asusten.

— Chicos, los he reunido aquí para dar un anuncio importante —la primera frase la dije sin querer llorar o con nervios, eso es más tranquilizador, así tendrán más confianza—. Debido a algunos problemas que se han presentado últimamente, se ha tomado la decisión de dejar de recibir a los míticos nuevos desde este martes, lo que significa que ustedes dos y los que surjan este fin de semana serán los únicos en ser ayudados en este lugar por tiempo indefinido, serán transferidos a la mansión Savelo a unos cuantos minutos de aquí si así lo desean, pero si quieren quedarse aquí son bien recibidos —les aclaro a Leon y James sin esperar que quieran quedarse aquí después de lo siguiente que voy a decir—. La razón de esto es la aparición de un marcado, Treen Sanobi —Josh suelta un suspiro de miedo, él sabe quién es y de lo poderoso que es, era uno de los mejores cazadores que se desvió al pensar que merecía más de lo que recibía, llegó a robar y matar a cazadores por codicia que se transformó en odio tras ser capturados por mis padres, aún lo puedo escuchar diciendo que me va a matar y enviará mi corazón al consejo—. No es una amenaza cualquiera, es un cazador poseído por un demonio mayor gracias a su maldad nata, más ágil, más poderoso y más peligroso. El martes vendrán otro grupo de cazadores para recogerlos si van a ir a la mansión Savelo. Supongo que ese es el único anuncio.

Todos están sorprendidos, les acabo de soltar una gran noticia, claro que no cuento la relación que tengo con Treen, eso solo les daría más razones para odiarme y creerme peligroso. Leon es de los pocos que no están aterrados o a punto de llorar, me da una nota para leer más tarde y me voy devuelta a mi habitación para pasar el resto del día pensando en cómo voy a tener que decirles eso a los novatos sin dejarlos en estado de shock. Puedo llorar por primera vez en el día sin que nadie me juzgue o me vea débil, estoy realmente desesperado, y ni la intervención de Josh me puede ayudar.

— Yo, bueno, creo que debería disculparme por traer a colación ese tema, es una emergencia y no sería bueno de mi parte dejarte solo.

— No fuiste tú, ese idiota ha estado libre desde semanas, fue una coincidencia, una muy estúpida e irónica coincidencia —no tiene caso echarle la culpa, ya ha sufrido bastante como para culparlo de algo fuera de su control—. En este momento debería decirte que empaques tus cosas junto con los demás para que estén a salvo, pero supongo que te vas a rehusar.

— Nick, no tienes que hacerlo todo tú, que la situación no sea la mejor no quiere decir que sea tu responsabilidad —ya no sé si debo convencerme de eso, el marcado viene por mí, no por los otros, si los llega a asesinar será por mí culpa, soy un objetivo y ellos los posibles daños colaterales.

— Esto sí es mi responsabilidad, no tuya, ni de león, ni de Kevin, ni de Catherine, ni de James; Treen ha fantaseado con asesinarme desde hace casi quince años, si ustedes se cruzan en su camino no durará en apartarlos matándolos. Sé que suena loco, pero lo mejor que pueden hacer es ir con Zane.

— También es una amenaza, casi mata a…

— Y por esa misma razón vendrán varios cazadores a supervisarlo y cuidar cada espacio de la mansión, ustedes deben ir si quieren sobrevivir, no quiero exponerlos a un peligro. Es mi batalla, no la de ustedes.

— No inicies con eso, hemos vivido aquí mucho tiempo como para dejarte morir, nos quedaremos aquí y si Leon y James quieren irse son libres de hacerlo, pero los demás no vamos a hacer como si no estuviera pasando nada.

— Odio decir esto, pero aquí soy el líder y si quiero puedo hacer que los transfieran por seguridad, el consejo lo aprobará y los pondré a salvo.

— ¿Por qué justo hoy decides portarte como un niño berrinchudo que no acepta alternativas? Si te mata no va a desaparecer, seguirá con todos, así que deja de pensar que con suicidarte vas a salvar al mundo porque no es así, puedes improvisar mejor que nadie en las peores condiciones y lo sabes. Nos quedaremos aquí y pensaremos todos juntos cómo lidiaremos con ese marcado de porquería, veo que te rindes y no dudaré en sacar el lado malo para obligarte a volver a intentarlo.



#5946 en Fantasía
#2795 en Thriller
#1494 en Misterio

En el texto hay: venganza, demonio, cazademonios

Editado: 02.03.2024

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.