Ash decidió que no sería parte del bullicio, en parte por la confusión y en parte porque no quería, tan tensamente presente que se volvía invisible incluso ante los ojos del profesor, observando a sus compañeros hacer equipos de manera incómoda.
Su mente ya empezaba a divagar; mientras miraba las vigas del techo, no era interesante, pero le daba un lugar al cual ver sin que accidentalmente incomodara a alguien por verlos directamente. Antes de poder pensar más, una mano se posó en su hombro, lo que tomó por sorpresa a Ash. Cuando volteó, se encontró con un par de ojos de un color miel, perfectamente iluminados por los suaves rayos de sol que se filtraban por las altas ventanas; era Cleo.
—Ash, ¿cierto? ¿Quieres hacer equipo conmigo? —preguntó aquel chico de nombre peculiar; su pregunta era firme, pero claramente no buscaba imponer.
—Ah… sí, está bien… —Ash luchó por mantener su voz estable, pero realmente se sentía profundamente confundido. Normalmente le daría igual, pero la presencia de Cleo era diferente, en algún sentido que Ash no comprendía aún; de todos modos, con la presente situación, tenía que pensar en lo siguiente.
—Umm… ¿Quieres buscar a alguien más? O… —No quería sonar distante o que intentaba escapar, pero su plan hasta ahora tenía que adaptarse un poco, significando que tendría que buscar más compañeros, aunque ahora era más difícil, ya que la mayoría ya se había juntado.
—Ok ¿Tienes a alguien en mente? —Ash miró a su alrededor; tenía en mente a quién no, fuera de eso, esperaba que Cleo fuera más sociable que él.
—Quizás… ¿Y tú? —Cleo se vio pensativo por un segundo, analizando con el mismo cuidado a los compañeros que sobraban; ahí pareció encontrar interesante a un par de alumnos que platicaban, apuntando a la dupla levemente.
—¿Qué piensas de ellos? —El par en cuestión era un chico de pelo medio largo y de apariencia amigable, acompañado con una chica con el pelo recogido, pero Ash reconocía al chico, Jayden; por más que a él no le agradara, Cleo parecía bastante conforme con su elección, así que decidió aceptar, asintiendo la cabeza en aprobación. Ambos se acercaron a preguntar; para suerte de Ash, Cleo fue el que preguntó.
—Oigan, ¿quieren hacer equipo? —La atención de la dupla fue fácilmente captada; compartieron una mirada; Ash evitó el contacto visual, especialmente con Jayden.
—Oh, ¡claro! —respondió la chica, su nombre era Roslin. Ella comenzó una conversación con Cleo y Jayden se unía de vez en cuando; Ash solo escuchó, no tenía nada que aportar, así que solo se quedó cerca. Con eso, ya tenía equipo; solo faltaba saber qué se le ocurriría al profesor ahora.
La pequeña conversación continuó; mientras esperaban, se sentía natural: la energía alegre y natural de Jayden, el humor neutro que agradaba de Roslin, la calidez de Cleo que parecía unir al pequeño grupo y la simple pero reconfortante presencia silenciosa de Ash. Su tema de conversación variaba, desde a qué sector irían y por qué, hasta amigos de años anteriores.
—De hecho, Ash y yo nos conocimos en octavo —mencionó Jayden.
—Ah… sí, desde octavo… —respondió Ash, intentando seguir la conversación pero claramente queriendo evitar el tema; esperaba un nuevo inicio con la nueva escuela, pero el destino no lo permitiría. —¿Cuánto ha cambiado desde entonces, ah? —continuó Jayden, sonriendo ampliamente, sin percatarse de la mirada de Ash que solo reflejaba incomodidad.
—¡Casi no te reconozco con el pelo tan corto! ¿Por qué lo cortaste? Sí te veías muy linda con el pelo largo. —Ese era el detalle que Ash esquivaba. —No lo menciones —respondió Ash con su tono más cortante de lo que él quería, pero simplemente no quería que se supiera, tomando un paso atrás, alejándose del grupo.
Antes de que alguno del grupo pudiera decir algo más al respecto, el profesor habló; parecía conforme con los grupos formados. —Ok, chicos, ¡parece que todos ya tienen grupo! ¿Verdad? —Su pregunta tuvo un “sí” al unísono como respuesta. —Bien, entonces, esto normalmente se hace más adelante, pero… —El profesor hizo una pausa—. No importa, lo pueden hacer ahora, tendrán que decidir el nombre de sus equipos; sean serios, los conocerán por ese nombre por un tiempo. —Esto causó revuelo entre los alumnos que parecían maravillados con la idea de poder nombrar sus equipos, completamente tomando la atención del equipo de Ash.
Ash tomó el cambio de aire para refugiarse de algún modo detrás de Cleo; aunque era más alto que él, también lo tomó para escuchar a otros equipos, los cuales tenían ideas horribles como “skibidi rizzlers” o “las clean girls”. «¿Estoy en preparatoria o en preescolar?», pensó Ash al escuchar las opciones del resto, para después regresar su atención a su propio grupo.
—¿Qué les parece…? —¡Las estrellas! —mencionó Roslin, entusiasmada.
—Ni que fuéramos una constelación… —murmuró Ash para luego darse cuenta de lo grosero que había sonado.
El grupo quedó en silencio por un tiempo más, todos pensando en algún nombre que no fuera muy raro, pero tampoco fuera el más normal del mundo.
—A mí me gustó el tema de estrellas… ¿Quizá lo podemos cambiar un poco? —dijo Cleo, intentando poner la paz entre el equipo, ya que se sentía algo tenso.
—¿Por qué mantenerlo? —preguntó Jayden, solo curioso; era muy claro lo sobreusadas que están las estrellas para hacer nombres.
—Todos necesitan una estrella que los guíe en la oscuridad. —Cleo sonrió; era un comentario simple, un punto de vista optimista, y sobre todo, era lo que Cleo pensaba.
—Parallax… —volvió a murmurar Ash—. Serán iguales, pero cada uno escoge una diferente, ¿no? Hablando un poco más fuerte, esto hizo que se ganara un par de miradas curiosas en su cambio de actitud ante la idea, pero igual tomaron el punto.