Hace años que el mundo está gobernado por una especie de infección, la cual hace mutar a cualquier ser vivo, una infección que empezó como un simple sistema de defensa orgánica encontrada en animales sumamente modificados por los humanos. Esta era similar a la adrenalina; cuando se veían en peligro, tenían miedo o estaban al borde de la muerte, se liberaba una carga de energía y fuerza con tal de sobrevivir.
Con las generaciones, años y muchos más químicos, esta fuerza creció; la energía era abrumadora y ahí fue cuando empezaron las mutaciones: extremidades largas, cambios drásticos en apariencia, comportamiento sumamente agresivo. Esta infección no era detectable hasta que se manifestaba, por lo cual la gente ya había consumido carne de animales infectados; a este periodo se le conoce como la era de la profanación.
Se siguió la era de la expansión, donde nadie se dio cuenta del peligro inmediato; así se pasaron las mutaciones al humano, creando aberraciones humanas que difícilmente podían ser llamadas así. La gente se empezó a dividir entre sangre limpia, que solo tenía cierto número de personas que por algún milagro habían logrado evitar la infección, y sangre de plata, la cual cambiaba de color gracias a la infección.
Para esto se creó la T.R., la institución que llegó con 4 sectores base que mantienen a lo que resta de la humanidad a salvo: cazadores, recolectores, vigilantes e investigadores, todos fundamentales para la supervivencia, pero antes de poder ser parte de cualquiera de estos sectores, tienen que asistir a un entrenamiento riguroso en la Origin Academy.
O al menos eso es lo que los pocos registros históricos que se salvaron de la época del brote cuentan.