Cazando tu atención

Capítulo 11: ¿Maestro o veterano?

El resto de clases pasaron con la naturalidad que se crea por años repitiendo lo mismo. Ash no hizo mucho intento de hablar con otros, pero empezó una plática pequeña con Cleo entre la clase de lengua y ciencia. Jayden pareció mantener su distancia por un rato, ya rodeándose de gente. «¿En qué momento se volvió tan popular?», se preguntó a sí mismo cuando se dio cuenta del grupo de chicos que lo rodeaban.

El ambiente seguía tenso entre ellos, pero la distancia entre sus asientos le era más que suficiente a Ash, el cual suspiró para volverse hacia Cleo de nuevo. —¿Será que sabes qué clase toca? —preguntó algo aburrido y cansado de las horas de profesores hablando sin pausa y el drama con el que había tenido que lidiar. —Creo que toca entrenamiento —respondió Cleo antes de sacar su celular, —aunque no me creas, deja, lo reviso —.

Cleo pareció revisar y confirmar su información; Ash le agradeció antes de perderse en su mente: «Dios, estoy cansado… aún falta la asignación de cuartos y cuidar a Tay…». Pensó mientras ya se lamentaba por el esfuerzo que tendría que hacer al llegar a su dormitorio.

«Pero primero tengo que sobrevivir a la última clase». Intentó animarse a sí mismo: última clase, una materia fácil, ¿qué podría salir mal? El calor, eso puede salir mal. Ash se desmotivó rápidamente al pensar en el calor de la actividad física con el sol en lo alto.

Antes de que pudiera caer en un espiral de quejas, el profesor entró al salón. —Buenas tardes, jóvenes —anunció mientras se dirigía al centro del salón. Era un hombre alto y fuerte, con el pelo oscuro y varias cicatrices, la más viva imagen de un cazador de primer grado. —Me presento, soy el profesor Siro, un gusto—. Su voz era áspera pero relajada, cargando en esa autoridad natural que la mayoría de cazadores cargaba.

—Buenas tardes, profesor —respondieron algunos alumnos mientras las pláticas en el salón se silenciaban poco a poco. —Como sabrán, soy el encargado de sus entrenamientos, y quiero que sepan una cosa: en mi clase solo hay una regla—. La atención del grupo entero se fijaba en el profesor; algunos parecían intimidados; para Ash era el momento más entretenido del día. «Es un cazador… uno real», pensó al ver la imponente figura delante de la clase.

—Esa regla es que ningún compañero morirá mientras tenga a su equipo. Yo los prepararé para el campo de batalla sin importar el sector que quieran, porque ninguno está libre de combate. En esta clase también aprenderán a vivir como un equipo; sus necesidades son de todos y cada uno de los que están a su alrededor; recuerden eso muy bien—. Su voz no era la de un maestro apasionado, sino la de un hombre que estaba cansado de ver a sus compañeros caer y se rehusaba a dejar que una nueva generación pasara por lo mismo.

—Sin más que decir, tomen su ropa de entrenamiento y los veo en el gimnasio 3 —mencionó antes de darse la vuelta y salir por la puerta a paso firme, mientras el salón quedaba en el silencio que solo ocurre después de haber escuchado un gran discurso.



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En el texto hay: apocalipcis, slowburn, fluffnosmut

Editado: 10.06.2026

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