Cenizas de una luna olvidada

Capítulo 8

La hora de la comida era incómoda y silenciosa.

Supongo que por respeto a mí, mi abuelo había decidido solo comer una ensalada de vegetales, nada que contuviera carne.

Habían pasado dos días desde que descubrí la verdad detrás del alimento, dos días sin poder salir de casa, sin ir al bosque, sin encontrarme con Nikolai, sin poder ver ni siquiera a Ollie u Olena.

Yo no había tocado nada de mi plato, no me apetecía comer desde que supe que nunca cazaban animales, sino carne humana. Mi abuelo y yo no habíamos entablado conversación desde aquella discusión, pero con mi abuela era distinto, ella sí intentaba buscarme, hablarme, y la verdad es que ella no merecía un trato indiferente de mi parte, así que era la única con la que hablaba.

Le había insistido y rogado que por favor me dejara salir, pero ella no quería seguir discutiendo con mi abuelo, así que prefería ignorarme.

Los recorrí a ambos con la mirada, mi abuelo tenía una postura correcta, un rostro amargo y lleno de dolor porque no quería dirigirle la palabra, incluso podría decir que se siente apenado.

En cambio mi abuela está serena, un poco inquieta y quizás tranquila porque se había quitado un secreto perturbador de encima, y eso me reconfortaba un poco, desde hace un tiempo ella estaba angustiada y un poco deprimida por tener que esconder una barbaridad.

Estaba enojada con él, estaba decepcionada, pero eso no significa que mi cariño hacia mi abuelo ha cambiado, sé que intenta hacer lo mejor para el pueblo, pero esto sobrepasa los límites, simplemente se convierte en lo que él tanto aborrece y lo que tanto nos ha advertido.

Solté un largo suspiro y miré la mesa, el sonido del tenedor chocando con los platos de madera me tenía aturdida, estaba cansada de estar encerrada en mi habitación sintiéndome claustrofóbica por tener la ventana sellada, la misma tenía marcas de arañazos de tantas veces que intenté formar una grieta, también tenía las marcas de mis puños y por más que intentaba no lograba romperla, no sé si mi abuelo lanzó una maldición o buscó una madera especializada en no poderse romper, o simplemente colocó muchas capas de madera para que fuera imposible para mí.

Apreté mis labios y volví a clavar la mirada en él, sus ojos seguían viéndose cansados, no hacía falta que me dirigiera la mirada para notarlo, desde hace un tiempo que su actitud era desgastante.

—Abuelo —pronuncié por fin, capturando por completo su atención, incluso la de mi abuela—. Déjame salir.

Dejó escapar un suspiro lleno de cansancio y su mirada angustiada se suavizó, observando su rostro noté cómo nuevas arrugas se habían formado en su piel, como también nuevas manchas dispersas por toda su cara.

—No voy a hacer eso, Svetlana —Fue firme, así que me reacomodé en mi asiento, un poco incómoda, y entrelacé mis dedos al frente de mi plato intacto.

—No puedes mantenerme prisionera todo el tiempo, sabes que este no es mi estilo de vida, no es mi esencia.

—Y precisamente ese estilo de vida fue lo que te llevó a estar atrapada en una cueva, lejos de cualquier lugar a salvo.

Deslicé la punta de mi lengua por mi labio inferior y miré a mi abuela en busca de apoyo, pero esta de inmediato bajó la mirada, evadiéndome.

Nunca le han gustado los problemas.

—¿Y este lugar sí es seguro? —Inquirí, devolviendo la vista hacia mi abuelo, quien no paraba de mirarme con un intento de suavidad en su expresión y un poco de angustia—. ¿No te encargaste de que este lugar fuese una madriguera de monstruos caníbales?

Desde aquí pude notar lo amargo que le sentaron mis palabras, pero aún así continuó confrontándome, mi abuelo no se rendía fácilmente y normalmente las cosas siempre tenían que ser como él las indicara, pero este estilo de vida no iba conmigo, y yo tenía un concepto distinto de nosotros.

—Te expliqué el motivo, Lana. Fue una medida extrema.

—Nunca tuvimos problema en comer las frutas y vegetales que aquí crecen, y tampoco tuvieron problema en comer los animales por más que eso de igual forma no me gustaba, ¿y de un momento a otro nos hace daño? —Soné incrédula, estirando mis manos a los laterales de mi plato.

—Nunca lo vas a entender por más que intente explicártelo de una mejor manera, siempre estarás negativa ante cualquier cosa que te diga.

—¿Y de qué otra forma se puede tomar el hecho de que mates a seres humanos? ¿No estabas asustado en que hace unos días pude haber sido asesinada? ¿Te sentirías bien si esa persona me hubiese descuartizado para luego comerme?

—Ya basta —bramó mi abuela. Mi abuelo y yo nos dirigimos hacia ella con una expresión un poco estupefacta, ella no tendía a discutir ni gritar, pero entendía si esta discusión la tenía harta.

Su mirada oscurecida nos escudriñaba con molestia e incomodidad, también su expresión lucía cansada y quizás ese era el motivo por el cual su cabello despeinado estaba tan blanco por la ausencia de color. Sus manos también se encontraban a los laterales de su plato pero vueltas un puño, sus nudillos grises se encontraban emblanquecidos de lo fuerte que apretaba sus palmas.

—¡Estoy cansada de escucharlos pelear! ¡Estoy cansada de discutir contigo, Bohdan! ¡Estoy cansada de estar angustiada por los dos! —Exclamó con fiereza, hundiendo su ceño hasta arrugar su frente.

Ambos nos mantuvimos en silencio, esperando pacientemente lo que mi abuela quería descargar, yo más que nadie la comprendía pero eso era lo que precisamente faltaba hacia mí.

—He aguantado tanto que te pierdas por horas, viviendo con la angustia de que alguien te pueda ver, que alguien te pueda hacer daño y vuelva a suceder lo de hace años con tus padres, ¡entiende que no lo soportaría! —Su furiosa mirada se dirigió hacia mí, y yo por incomodidad la bajé, no quería confrontarla.

—¡Y tú! Siempre te dije que no estaba de acuerdo con matar a esas personas, en algo Svetlana tiene razón y es que estábamos bien porque debes entender de una vez por todas que este lugar nos dañó y ya no somos los mismos, no importa qué tan dañado estén los alimentos, ¿eso alguna vez importó? ¡Estábamos dañados desde el día del incidente!




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.