Dos días después de enviar su propuesta, el teléfono de Valeria sonó mientras organizaba unos documentos en su escritorio.
Al ver el número internacional en la pantalla, sintió que el corazón se aceleraba.
Respiró hondo antes de contestar.
—¿Hola?
—Buenos días, señorita Cruz. Hemos revisado su solicitud.
Valeria permaneció en silencio, esperando la respuesta.
—Después de analizar su propuesta, hemos decidido ofrecerle una colaboración híbrida de seis meses. Pasará una semana al mes en nuestra oficina principal y el resto del tiempo trabajará desde México junto con Grupo Velasco.
Valeria no podía creer lo que escuchaba.
—¿De verdad?
—Sí. Creemos que su experiencia en ambos proyectos puede aportar mucho a nuestra empresa.
—¡Muchas gracias! No los decepcionaré.
Al terminar la llamada, cerró los ojos por un instante.
Había encontrado la solución que tanto esperaba.
La primera persona a la que llamó fue Sofía.
—¿Qué pasó? —preguntó su amiga al contestar.
—¡Aceptaron mi propuesta!
—¡¿En serio?!
—Sí. No tendré que irme a vivir al extranjero.
Sofía dio un pequeño grito de emoción.
—¡Eso merece una celebración!
Minutos después, Adrián recibió un mensaje.
Valeria: ¿Podemos vernos al salir del trabajo? Tengo buenas noticias.
Él respondió enseguida.
Adrián: Claro. Estaré esperándote.
Al terminar la jornada, ambos se encontraron en el mismo parque donde solían caminar.
Valeria llegó con una enorme sonrisa.
—Creo que nunca te había visto tan feliz.
—Porque tengo motivos.
Le contó todos los detalles de la llamada.
Adrián la escuchó con atención y, cuando terminó, no pudo ocultar su orgullo.
—Sabía que encontrarías una forma de cumplir tus sueños.
—Y sin tener que alejarme completamente.
Adrián sonrió.
—Estoy muy orgulloso de ti.
Valeria lo abrazó con fuerza.
—Gracias por apoyarme desde el principio.
Al día siguiente, la noticia se hizo oficial dentro de la empresa.
Los empleados felicitaron a Valeria por aquella oportunidad.
Incluso los directivos reconocieron que era un logro importante tanto para ella como para Grupo Velasco.
Camila se acercó con una sonrisa.
—Felicidades. Estoy segura de que representarás muy bien a la empresa.
—Gracias, Camila.
—Has demostrado que el esfuerzo siempre tiene recompensa.
Valeria agradeció aquellas palabras.
Jamás imaginó que la persona que más había dudado de ella terminaría convirtiéndose en una de las primeras en felicitarla.
Esa tarde, Nicolás reunió al equipo.
—Antes de terminar la reunión, quiero anunciar algo.
Todos guardaron silencio.
—Gracias al éxito del proyecto, Grupo Ferrer Capital extenderá su alianza con Grupo Velasco por tres años más.
Los aplausos llenaron la sala.
Era una gran noticia para todos.
Al finalizar el día, Adrián observó desde la ventana de su oficina cómo los empleados abandonaban el edificio.
Sonrió al ver a Valeria despedirse de sus compañeros con la misma sencillez de siempre.
Había crecido profesionalmente, pero seguía siendo la misma persona que un día hizo match con él sin saber que era el CEO de la empresa.
Sin embargo, mientras ambos celebraban los buenos momentos, alguien comenzaba a hacer preguntas sobre la vida sentimental de Adrián.
Y esas preguntas podrían convertirse muy pronto en el mayor desafío que habían enfrentado hasta ahora.
Editado: 24.07.2026