El anuncio de Elena Robles se convirtió rápidamente en el tema de conversación dentro de Grupo Velasco.
Ser los invitados de honor en el aniversario de la alianza con Grupo Horizon era un reconocimiento importante para la empresa y para el trabajo realizado durante los últimos meses.
Al día siguiente, Valeria llegó temprano a la oficina.
Sobre su escritorio encontró una carpeta con el programa preliminar del evento.
Mientras la revisaba, Sofía apareció con una taza de café.
—Buenos días.
—Buenos días.
—¿Lista para otro gran evento?
Valeria sonrió.
—Creo que ya me estoy acostumbrando... aunque todavía me pongo nerviosa.
Sofía rió.
—Eso significa que sigues disfrutando cada logro.
En el último piso del edificio, Adrián y Mateo revisaban el calendario.
—Falta exactamente un mes para el aniversario —dijo Mateo.
—Lo sé.
—¿Y ya tienes un plan?
Adrián abrió un cajón y sacó la pequeña caja de terciopelo.
—Esta vez no pienso dejar pasar la oportunidad.
Mateo sonrió.
—Entonces habrá que cuidar cada detalle.
—Quiero que sea un momento sencillo, pero inolvidable.
Los preparativos comenzaron de inmediato.
Valeria coordinaba junto con Elena Robles la organización del evento.
Revisaban la decoración, el programa y la lista de invitados.
—Todo está quedando perfecto —comentó Elena.
—Todavía faltan algunos detalles.
—Por eso sé que saldrá bien. Siempre encuentras la manera de resolverlos.
Valeria agradeció el cumplido con una sonrisa.
Mientras tanto, Adrián aprovechó una tarde libre para visitar una pequeña joyería.
El dueño lo recibió con amabilidad.
—Bienvenido, señor Velasco.
—Vengo a recoger un pedido.
El joyero abrió una caja elegante.
Dentro había un delicado anillo de oro blanco con un pequeño diamante en el centro.
Adrián lo observó unos segundos.
—Es perfecto.
—Espero que traiga mucha felicidad.
Adrián sonrió.
—Yo también.
Guardó el anillo con cuidado y salió de la tienda.
Esa noche invitó a Valeria a cenar.
Hablaron de los avances del proyecto, de la próxima celebración y de los planes para el futuro.
—¿Recuerdas cuando solo era una becaria? —preguntó ella.
—Claro.
—Jamás imaginé que mi vida cambiaría tanto.
Adrián sonrió.
—Y todavía quedan muchos capítulos por escribir.
Valeria rió.
—Siempre dices cosas así.
—Porque son verdad.
Al despedirse, Adrián la acompañó hasta la puerta de su edificio.
Antes de que ella entrara, le dijo:
—Prométeme que reservarás la noche del aniversario solo para nosotros después del evento.
Valeria lo miró con curiosidad.
—¿Tienes algo planeado?
Él sonrió con naturalidad.
—Solo quiero celebrar todo lo que hemos logrado.
Ella aceptó sin sospechar nada.
—Entonces la reservaré.
Desde la ventana de su departamento, Valeria observó cómo Adrián se alejaba.
Sonrió sin imaginar que, en el bolsillo de su saco, él llevaba el anillo que esperaba entregarle muy pronto.
Mientras tanto, Mateo terminaba de coordinar discretamente los últimos detalles con Elena Robles.
Todo parecía estar saliendo según lo planeado.
Y, por primera vez en mucho tiempo, Adrián sintió que el momento perfecto estaba realmente cerca.
Editado: 24.07.2026