Cereza amarga

Capitulo 2

Al final me acabé cortando el pelo hasta los hombros no es tan molesto y me gusta más así.

Que día de mierda, espero que papá no haya llegado a casa aún, no me lo quiero encontrar, mamá lleva días desaparecida, creo que menciono algo de que se iba de viaje con unas amigas, me deja sola otra vez con papá.

Ya he llegado, todo está a oscuras, menos mal que no esta, entre y me metí en el salón.

—Dónde te metes en estos días?—escuche detras de mi,—Por que no me traes un poco de alcohol de la tienda?—.

Me gire sorprendida, se suponía que no debería estar papá a esta hora despierto.

—No puedo, soy menor de edad—murmure con voz temblorosa.

Estoy muerta si lo hago enfadar, pero el problema es que se enfada por cualquier cosa

Se quedo en silencio por unos segundos y explotó de ira.

—Por qué no sabes hacer nada!?—chillo,—Para eso te mando al colegio, para que puedas aprender a hacer algo más que no sea estorbar!—.

Apreté mis puños con fuerza, se empezó a hacercar, levantó su mano, cerré los ojos, me dió una bofetada en la mejilla, siento el sabor metálico y líquido en mi boca, me cogió del pelo y lo miro detenidamente.

—Que le has echo a tu pelo?—murmuro.

Me estiró del pelo y me tiro contra la pared, caí al suelo temblando, me duele más la cabeza.

—Quién te a dado permiso para cortarte el pelo?—dijo enfadado.

Me dió una patada en la barriga, me retorci en el suelo frío, mi cara se estaba congelando, las lágrimas no me salian ya, estoy acostumbrada a esto.

Papa se fue de casa dando un portazo, me levanté tambaleando, llegué al baño con dificultad, me quité la camiseta y miré mi cuerpo lleno de moretones, tiritas y bendas, tengo que curarme rápido para que nadie se dé cuenta de que me duele.

*5 minutos después*

—Ya está, curada—dije con un sonrisa que no me llegaba a los ojos.

Tengo que hacer los deberes, si no la profe me regañara, me sente en la mesa del salón, la casa esta muy silenciosa, aunque este en silencio no se me quita el dolor de cabeza, no hay medicinas en casa.

Ojala desapareciera y no vuelva nunca más, ojala que mamá tambien, solo quiero que todo el mundo desaparezca, todos menos Febo.

*Ding dong, Ding dong, Ding dong.*

—Ya voy, ya voy!—grite mientras iba hacia la puerta.

Quién será a esta hora, espero que no sea papá, abrí la puerta suavemente, una mano empujó con fuerza la puerta y me dió en la cara, me aleje de la puerta con la mirada baja, la sangre cayó al suelo, apreté mi nariz con los dedos.

—DONDE ESTAS DESGRACIADO!?—grito alguien.

Levanté la mirada y vi a un hombre bajito, con barba y tatuajes en los brazos, parecía un motero, se metió rapidamente en casa y no se dio cuenta de mi presencia, lo seguí.

—Quien eres?—pregunte con voz temblorosa.

—Lo siento mucho por lo de la puerta—dijo y me extendio papeles para limpiarme la sangre,—Donde está tu padre niña?—.

—No lo se señor, se fue de casa hace una hora—conteste.

—Ese imbecil, me las pagarás cuando lo vea—refunfuño el señor,—Lo siento por lo de la nariz, adios—.

El señor se fue calmadamente y cerró la puerta, en que se a metido papa?, espero que no me afecte a mí.

*Vibración en el bolsillo*

Es mi móvil, es un mensaje de mamá, el mensaje dice:

Hola cariño, en unos días voy a volver quiero que la casa esté limpia y procura que tú padre no me moleste, adios 😘😘😘.

Que asco cuando me manda mensajes así, aunque no puedo prometer nada de que papá le moleste, se cree que soy su cuidadora, por favor solo tengo 15 años.

Ok.

Le tengo que contestar si o si por qué después se vuelve loca y manda 100 mensajes o más, ojala no vuelva nunca más y desaparezca.

CONTINUARA.



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En el texto hay: aventura, magia, felicidad

Editado: 27.01.2026

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