Cereza amarga

Capitulo 3

La calefacción de la clase está estropeada y hace frio, desde hace un rato me siento observada, me gire a ver por las mesas de atrás, la niña nueva nos miraba fijamente a mí y a Febo, aparto la mirada en cuanto se dio cuenta de que la estába viendo, ya en la hora del patio otra vez me di cuenta de que nos miraba fijamente.

Seguramente estará interesado en Febo, es bastante guapo, con pelo largo y negro, también es bastante alto para tener solamente 15 años.

—Minerva, por qué no me estás escuchando?—refunfuño Febo.

—A, por nada, solo estaba distraida—replique.

Febo giro la cabeza para ver a quien miraba tanto, pillo a la nueva mirándonos fijamente.

—Oye, por qué nos está viendo tanto?—me susurro en el oido,—Se que soy guapo pero no hace falta mirarme tan fijamente—.

—......Creo que te has olvidado el cerebro en casa—le susurré de vuelta,—Acaso por dejarte el cerebro en casa olvidaste lo que hizo ayer?—.

—Oye no me e dejado el cerebro en casa, me e dejado la mitad en casa y la otro mitad se está quemando por las clases—respondio con calma.

—Como tu digas, vamonos tenemos que ir a clase—le ordene.

Por qué mamá y papá son a si conmigo, soy su hija única y me tratan así, pero aún así seguramente me quieren un poquito, eso espero.

—J-j-joder pero q-q-que frio hace—tartamudeo Febo.

Ya habían acabado las clases y estábamos afuera intentando llegar con vida a la casa de Febo, de repente empezó a hacer una rafaga de viento muy fuerte

—JODER ESTA RAFAGA DE VIENDO ME VA A LLEVAR VOLANDO POR LOS AIRES!—grite con dificultad.

—TRANQUILA QUE SI SALES VOLANDO POR LOS AIRES, TE VOY A COGER DEL PIE Y TE LLEVARE COMO UN GLOBO—chillo Febo mientras se reía.

Algo golpeo mi cabeza con fuerza y veo todo negro, escucho unos gritos y un golpe metálico, escucho unos susurros, tiene una voz muy familiar, pero estoy tan mal que no lo puedo reconocer bien.

Abro los ojos lentamente y estoy atado junto a Febo, tengo un dolor punzante en la nuca, miro a mi alrededor, no se donde estoy, encuentro mi mochila, está colgada en un árbol muy alto y la de Febo está aún más alto, Febo está inconsciente aun, seguro que habrá sido ese grupito, un líquido me cae por el cuello, debe de ser sangre.

—FEBO LEVANTATE DE UNA VEZ—grite en su oído,—MIRA UN PERRO QUE VIENE CORRIENDO HACIA NOSOTROS!—.

De repente Febo sale corriendo conmigo en su espalda.

—Espera que estoy estada detrás tuyo y no hay ningún perro!—le grito.

De repente se para y empieza a mirar a sus lados, parece un borracho jugando al escondite o un zombi existiendo.

—POR QUE ESTOY ESCUCHANDO A MINERVA, PERO NO LA VEO!?—gritaba asustado.

—ACASO TE TIRARON DE PEQUEÑO?!, ESTOY ATADO DETRAS DE TI!—respondi cabreada.

Se da cuenta y nos desatamos.

CONTINUARA.....



#1384 en Fantasía
#239 en Magia
#1750 en Otros
#125 en Aventura

En el texto hay: aventura, magia, felicidad

Editado: 27.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.