No dejo de mirar mis manos, tengo telequinesis, creo que se dice así, mis ojos ven movimiento por la derecha, giro mi cabeza y en efectivo otra roca gigantesca iba hacia nosotros, por instinto deslice mis brazos hacia la roca que venía hacia nosotros.
La roca que tenía ya levitando choco contra la que venía, se hicieron pedazos, los pedazos caían y hacian que el suelo tiemble.
Mierda, una roca se esta acercando a nosotros, mis manos no reaccionan.
Que bien nos vamos a morir, no pensé que mi vida fuera acabar de esta manera.
Ya e haceptado mi destino, pero un brazo me empuja hacia atrás, caemos en un granera, el impacto me dejó muy mareada.
—¿¡Febo donde estas!?—grito viendo el cielo por el agujero que le hicimos.
—¿¡Donde estás tú!?—me responde.
Se escuchan ruidos de un zapato pisando la paja que había, cada vez se escuchaba más cerca, hasta que sentí un pie pisanido mi pecho.
—¡¡¡¡¡¡JODEEER, QUITA QUE ME APLASTAS!!!!!—chille de dolor.
Le di un manotazo a su pierna, me levanté, me sacudi para quitar toda la paja.
—Oye, ¿Nunca te has preguntado por qué la paja se le dice paja?—dudo Febo.
—No, no lo s- PUM!!
—MIERDAAA, ME CAGO EN TODO!!, DE DONDE A SALIDO ESTE AGUJERO!!—grito furiosa.
—¿Estás bien Minerva?—pregunto Febo.
Levantante la vista del suelo y vi cuerpos de animales muertos y huesos por todas partes, uele horrible.
—Fe-fe-bo, por favor sacame de aqui—
tartamudee con miedo.
Algo me llama la atención,, hay algo en el suelo, no puede ser hay un círculo de esos para hacer rituales, están hasta las velas.
—¡FEBO!, ¡SACAME DE AQUI!, ¡QUE AQUI HACEN RITUAELES!—chille desesperadamente.
No obtuve respuesta, creo que ya se murió, escuche un crujido atrás mío, mierda me morí, me gire lentamente y ahí parado había un bicho gigantesco y feo que parecía una cucaracha.
Mierda, se hacerca corrido la bestia, mis institis hacen que suba mis brazos, otra vez, esa magia de hace rato a vuelto, el bicho intenta llegar hacia mi pero no se pude mover.
Pero escucho de pronto más crujidos, mire a mí alrededor y habían más bestias iguales a esa cosa, tengo que correr si no me atrapan, pero se abalanzan sobre mi, muevo mis brazos, se chocan con el otro bicho y salgo corriendo hacia el otro lado.
Son como cuevas muy profundas, no importa cuánto corra no logro llegar a ningún lado, mis piernas empiezan a fallar, me estoy quedando sin aliento.
—Minaaa, ¿Donde estas?—se escuchaba la voz de Febo arriba mio—.Traje ayudasaa.
—¡ESTOY AQUIIIII!—respondi.
Mis piernas cedieron caí de cara al suelo rocoso y sucio, las bestias se hacercan más puedo oír a lo lejos, pero un estruendo desde arriba me levanta de golpe.
Mira hacia arriba y veo a Febo tirando una cuerda.
—¡NO TE ME QUEDES VIENDO¡—chillo asustado—.¡SUBE DE UNA MALDITA VEZ!.
CONTINUARA....