-Me pregunto, si volveré a nacer
Murmuró antes de su último suspiro, mientras escuchaba aquella voz gritando con desesperación.
-No me dejes..... gritaba ....
El sollozo de una persona que no podría olvidar nunca su belleza, fue lo último que se escuchó.
8 De Abril Del 2025
Sonido de alarma
-Hanabi, ya despierta, llegarás tarde
Gritaba una anciana detrás de la habitación, Hanabi se prepara para su último año en la preparatoria Shion Gakuen, que se encuentra en Tokio, los cerezos empiezan a florecer, camino a la escuela Hanabi no evitaba hablar consigo mismo.
-Pretendo no darle más problemas a la abuela, quizás debería intentar unirme a un club este año o intentar hacer algo "productivo"
Un peso cálido cayó sobre los hombros de Hanabi, se tensó un momento. Luego reconoció casi al instante el aroma a té verde de su amigo de la infancia, Hayashi Daiki. Cabello castaño, ojos verde intenso como el de un bosque, con una voz cálida.
-¡¡.Hanabi.!!, ¿Comó has estado hermano?, ¿Qué tal las vacaciones?
-Oye Daiki, deberías tener más cuidado, casi me da un infarto
Exclamó Hanabi mientras se tambaleaba por la sorpresa que había tenido.
-Y ahora, ¿en qué venías pensando?, como siempre tan distraído....trata de no dormirte en clases este año, al parecer no estaremos en el mismo grupo, así que no estaré para ayudarte
Le dice Daiki mientras acaricia suavemente el cabello oscuro de Hanabi. Al minuto se aleja corriendo para alcanzar a sus demás amigos.
Hanabi continúa su camino a pasó lento hasta llegar a la escuela, Mientras se cambia los zapatos unos cuantos lo saludan, en un instante algo llama su atención, una persona que pasó junto a él, un cabello platinado, largo y liso, con un aroma dulce a canela, sin embargo la pierde de vista casi de inmediato.
Luego de un momento Hanabi se dirige a su salón 3-A, se sienta al fondo junto a la ventana, la luz de la mañana le pega de lado y deja medio pupitre en sombra. El bolígrafo queda suspendido a medio renglón, Hanabi apoya la mejilla en la palma de su mano y su mirada se le escapa por el cristal. Al otro lado del patio, el club de arte tiene las ventanas abiertas de par en par.
-Jóvenes, a sus asientos, la clase va a empezar
Exclamó el profesor mientras una nueva chica entraba al salón de clases, Hanabi no podía apartar la vista. Con unos ojos tan brillantes como el Sol y con una sonrisa que iluminaría toda la ciudad, Hanabi quedó conmocionado con aquel bello rostro que se encontraba frente a él.
-¡¡..Hola..!!.. Soy Kawakami Sakura, vengo de Kyoto, espero ser amiga de todos.
Inmediatamente Hanabi se percató de que era la misma chica que llamo su atención anteriormente.
La clase comenzó y al poco rato Hanabi se quedó dormido, el tiempo transcurrió hasta la hora del almuerzo.
Daiki baja desde su salón con dos almuerzos en la bolsa, compró el curry que a Hanabi tanto le gusta.
Sube las escaleras de dos en dos, llega al salón de Hanabi, se asoma sonriendo.... y lo ve, dormido sobre el cuaderno vacío, la misma pose de hace unos meses. La sonrisa se le borra, la bolsa con los almuerzos le pesa el doble, los hombros se le caen, mira el curry, mira a Hanabi, suspira por la nariz largo silencioso, este entra y lo sacude suavemente...
-Ey, ey, Hanabi.... Akisuki Hanabi, es hora de despertar, ¿Cuánto tiempo llevas dormido?
-Pues.... no tengo idea la verdad
Cuando Hanabi le responde con esa voz toda soñolienta, Daiki no se sorprende, solo muestra un gesto de preocupación.
-Akisuki, como es posible, dime que al menos tomaste unos cuantos apuntes
Lo dice en voz baja, sin esperanza. Ya sabe la respuesta, es solo para confirmar que el Hanabi de siempre sigue ahí.
-Probablemente no
Hanabi le responde mientras mira hacia la ventana, Daiki cierra los ojos por un momento, suelta un "tch" bajito, se pasa la mano por la cara y mira al techo como pidiendole paciencia a Dios. Deja el curry en el pupitre de Hanabi y se sienta en el pupitre de al lado.
-Ya, despierta bien, traje el almuerzo
No le pasa apuntes, ya no están en el mismo grupo. No lo puede ayudar, solo le puede dar de comer y sentarse ahí, mientras Hanabi se despabila. Ya no es su responsabilidad, pero si su amigo y duele ver que sin él al lado Hanabi sigue cayendo al mismo barranco. Es 90% "te extraño en mi grupo porque te cuidaba" y 10% "ojalá te cuidaras un poco"
Daiki ya no puede ser su salvavidas, ahora solo es la visita que le lleva comida y se asegura de que siga respirando.
Terminan el curry. Daiki se retira porque ya sonó el timbre, Hanabi se queda solo en el salón vacío, mira el cuaderno en blanco, mira la puerta por donde se fue Daiki.
Se 𝘭𝘦 𝘢𝘱𝘳𝘪𝘦𝘵𝘢 𝘦𝘭 𝘱𝘦𝘤𝘩𝘰
Toma una pluma y escribe "8 de Abril".Abajo pone objetivos...
1. No dormiré en clase
2. Pedirle los apuntes a, ¿a quién?, ya no está Daiki
Se queda trabado en el punto dos. Suspira
Se levanta, tira la bolsa del curry a la basura y se va a la azotea, no a dormir, solo a estar y pensar, mira el cielo, mira el piso. Esta ahí como una hora, respirando, sobreviviendo a la tarde.
Poco después, Hanabi baja a la última clase del día, entra a su salón, se sienta, tiene la mirada vacía.
Sakura se le acerca, saca un caramelo de canela de su bolsillo. El bolsillo donde esconde las manos. Se lo deja en la banca sin hacer ruido.
-Para que no te duermas Akisuki......susurra
Con una sonrisa perfecta, casi ensayada, Hanabi no dice nada, solo la mira, no a los ojos, a las manos. Ella las mete más hondo en los bolsillos, nerviosa piensa "¿me vio mal?" y se va rapido a su lugar.
Hanabi se queda viendo el caramelo de canela, no lo abre, lo aprieta en el puño, no sabe porque pero le quema.
Al poco rato la clase concluye. Todos guardan sus cosas, ruido de bancas, mochilas, risas.