“Si hubiera pensado en quien quiero proteger cuando lo hacía”.
— Tu padre era el mejor. Me enseñó un poco cuando entre a la fuerza. Hasta tu extraña regla. Así que quiero devolverle el favor, si algún día necesitas ayuda en algo, avisame.
— ¿Te enseño eso?
— Eso, y que seas feliz haciendo lo que quieres. Por eso soy policía.
.
.
.
“¿Connor? ¡¿Qué carajos recuerdas?!”
“¿¡CONNOR!? ¡DESPIERTA, MIERDA! ¿QUIERES MORIR? ¿CREES QUE TU PAPÁ QUIERE VERTE TAN RÁPIDO? ¡PIENSA EN TU ABUELO! ¡PIENSA EN ZOE! ”
Abrió los ojos.
En un lugar oscuro, ese mismo espacio en donde renació.
Vio a cada lado, hasta que se encontró con una pequeña llama blanca a punto de desaparecer.
— Connor —resonó de esa circunferencia—. Estoy resistiendo todo lo que has creado. Pero despierta de una vez.
Era la voz infantil de antes. Dio unos pasos adelante, su respiración fue más ligera con solo acercarse.
— Eres tú. Pensé que habías … ya sabes, ¿fusionado?
— Mi cuerpo desapareció, pero al parecer el alma demora —se detuvo la voz—. Ahora, como te dije. Eres el primero en la lista para vivir.
Rápidamente, esa esfera perfecta de humo se convirtió en un pequeño brazo infantil. Voló a Connor y sujetó su camisa.
Apenas se rompió cuando lo jalo.
— ¡Corre y reclama tu puesto!
Lo lanzó hacia delante. Connor empezó a correr, lo más rápido posible, sin ver atrás, mientras un pequeño punto blanco se convirtió en una luz envolvente. Pudo ver sus piernas, cuerpo y sentir el peso de sus ropas.
Y en cuestión de segundos, su primera bocanada de aire vino de un húmedo olor, el viento golpeó su rostro.
Todo volvió a ser oscuro, vio las estrellas y la luna menguante trazada a la perfección.
— Re, regresé — exhalo lentamente.
Revolvió sus dedos, sobre algo que parecía agua pero olía a hierro.
« Sangre » pasó por su mente y cerró los ojos enseguida.
Inhalo con fuerza, sintió sus venas hincharse, y levantó su pecho. Algo en él se revolvió rápido, corrió por todo su cuerpo.
En cuestión de segundos los latidos de su corazón golpearon feroces. A alta velocidad, sintió su cabeza y cada extremidad.
« ¿Estoy creando mi propia sangre? » pensó cuando pudo sentarse; con un ligero mareo al acomodarse. Vio a cada lado, los árboles, arbustos, rocas y un charco de su antigua sangre seca en la tierra.
Se levantó rápido, tambaleante y con respiraciones que se regularon con cada nuevo suspiro.
— Zoe
Su rostro apareció por su memoria y luego Dylan empujando a Zoe al vacío.
Su mirada voló de un lado a otro, mientras una extraña sensación escarapelo su espalda, dio un respingo y empezó a correr.
— ¡CONNOR!
El grito lo detuvo, se volteó y polvo subió por su rostro. Se materializó, un puño gigante apareció, apenas pudo verlo cuando golpeó su rostro.
Su nariz y tal vez parte inferior de su rostro se rompió, enviándolo a metros de distancia mientras un rastro de sangre sirvió como camino para ese cuerpo oscuro que emergió.
Dylan apareció. Mas humano, aunque su cuerpo era gris, sus ojos negros pixeleando colores fosforescentes cada segundos y aros negros tatuados por su cuerpo.
— ¿murió de nuevo?
Su voz se desfiguró, sin dientes en su boca , revolvió su lengua de un lado a otro.
— No — se escuchó.
Atrás de él, aquel extraño hombre de bata blanca desbaratada y unida con parches. Se agacho al charco de sangre seca y vio de nuevo a Dylan.
— ¿Vas a terminar de comer esto?
— Ya está seco — respondió Dylan— no hay donde.
— Su genética en verdad es increíble —susurró el hombre— hasta te dio más poder.
— A partir de ahora no me busques.
Dylan dio un paso adelante, sus ojos pegados en dirección a Connor.
— Ok, ok como quieras — dijo el hombre, animado a pesar de su postura tensa—. Toma esto
Lanzó algo.
Dylan volteo rápido, con un reflejo exquisito tomó el objeto. Le pico la mano al sujetarlo.
— Buen provecho.
Fue lo último que dijo ese hombre antes de desaparecer por el bosque. Mientras un largo silbido cercano resonó por los aires.
— Aj — gruño con dolor.
No hizo caso a esa sensación agria ocasionada por el sonido, sus ojos se detuvieron en sus manos. Cuando abrió su palma, vio una dentadura perfecta, blanquecina y ordenada.
— Que asco … ¿Cree que Connor tiene algo de increíble?
Intento buscar al hombre, solo unos segundos sin éxito antes de refunfuñar y ver de nuevo los dientes. Lo estudió un momento, lo acercó a su rostro antes de suspirar.
Se rindió sin pesar y vistió su nuevo trasplante.
Su tamaño era perfecto para él.
Mientras tanto, a lado del río, una sensación húmeda golpeó el rostro de Connor. Abrió los ojos lentamente, con esfuerzo máximo luchando por su propio cansancio.
Un suave brillo lo despertó por completo, era Terri. Su fuego apunto desaaprecer, solo adornado por lomo negro como piedra y hocico que broto humo.
— ¿Dónde está Zoe? ¿Y zoe?
El animal caminó con cuidado de tocar el agua, solo unas cuantas pisadas hacia un cuerpo inerte. Un charco de sangre que se diluyo en el río, el cuerpo de Zoe medianamente destruido alrededor de rocas.
— Zoe … ¡ZOE!
Se tropezó al levantarse, no le importó recibir rasguños en su piel por las rocas. Corrió y terminó a lado de la chica.
— ¿Connor? — gimoteo ella—. quiero decir
Lentamente una sonrisa apareció en su rostro, lágrimas brotaron de sus ojos mientras Terri gimoteo en silencio acariciando su cabeza contra su dueña.
— No te preocupes, yo…
De repente un estallido aterrizó frente a ellos. Connor volteo, Zoe apenas pudo inclinar su rostro ante Dylan.
— ¡HOLA CERO! ¿¡QUIERES VERME DIVERTIRME CON ZOE?!
Detuvo todo, hasta su respiración. La simple figura que siempre vio. Dylan como el acosador que siempre fue apareció de nuevo.