Después de salir disparado e impactar contra una piedra, Chip cae inerte al suelo. Rendido, sucio, desfigurado y cansado, se duerme hasta el día siguiente.
Al despertar y sentir los rayos del sol, se dio cuenta de que se había derretido un poco. Usando esto a su favor, se regeneró rápidamente y volvió a su forma normal.
Después de recuperar su forma, mira hacia arriba y piensa subir a la rama de un árbol para observar dónde se encontraba. Justo cuando se dispone a saltar a una rama alta, es interrumpido por un golpe que lo manda al suelo al instante. Chip se levanta rápidamente y sondea su alrededor para descubrir qué o quién lo había golpeado.
Apareció una figura humanoide, delgada y de largas extremidades. Su cuerpo parecía formado por tubos —o mejor dicho, por bambú— de colores naranjas y rojos, con ojos y articulaciones blancas que daban la impresión de ser caucho. Esta peculiar criatura medía 1.85 m de altura, no tenía boca, pero poseía una voz agraciada y alegre, con un tono elegante pero serio.
La figura, posada en la rama a la que Chip aspiraba subir, comenzó a hablar:
—¡Aló! ¿Tú debes ser Chip, verdad? (Hace una expresión de alegría con sus ojos).
(Chip no respondió).
—¡Por supuesto que eres Chip! (Salta de la rama con gran velocidad y coloca su brazo alrededor de Chip). —No sabía que eras tan callado (se toca el mentón). Déjame presentarme, mi estimado (extiende los brazos con entusiasmo). ¡Es un honor estar ante la creación perfecta de nuestro Dios!
—Mucho gusto, soy Hómbibo (suelta a Chip, se aleja de un salto casi instantáneo y hace una reverencia).
Se presentaba de manera oficial la tercera creación.
—Mmm (levanta la cabeza). ¿No eres mudo, verdad? ¡Porque nuestro Dios me dijo...!
Chip, ignorando todo lo que Hómbibo le decía, transmitió: «—¡Menos charla y más acción!» y se lanzó inmediatamente a golpearlo.
Hómbibo esquiva los golpes de Chip con gran velocidad y se aleja rápidamente hacia una rama. Ofendido y molesto, cuando estaba a punto de hablar, Chip se lanzó a golpearlo de nuevo. Hómbibo, ahora más irritado, lo esquivó, lo mandó al suelo de un puñetazo y le reclamó:
—Pero, ¡qué descarado eres, Chip! ¿Acaso no tienes modales? (Hace una expresión exagerada, abriendo sus ojos y adoptando una pose de crítica) . ¿Cómo te atreves a ignorar mi presentación y no presentarte formalmente?
Al escuchar las palabras de Hómbibo, Chip lo miró con extrañeza, aunque no mostró ninguna expresión. (Agacha la cabeza).
—Pero ya sabes mi nombre, ¿qué más quieres?
—Es verdad, ¿qué más puedo pedir a un salvaje como tú? (Responde con un tono de sarcasmo) .
—¿Cómo?...
Apenas Chip transmitió esa palabra, Hómbibo se lanzó inmediatamente al ataque, sin darle tiempo a Chip de reaccionar. Chip se protege para amortiguar el golpe.
Hómbibo se sorprende y lo halaga:
—Nada mal, no esperaba menos de la creación perfecta de nuestro Dios (hace una expresión alegre con sus ojos). Pero dime... ¡¿QUÉ TE PARECE ESTO?!
Hómbibo comienza a asestarle una serie de golpes y patadas muy veloces a Chip (en su mayoría, patadas). Chip, molesto, intenta golpearlo, pero no lo logra; el cuerpo de Hómbibo, delgado y de estructura flexible, se escurría de cada puño. Incluso cuando logra conectar, el golpe de Chip no le hace ningún efecto.
Burlándose de esto, Hómbibo le dice:
—¿Ese es tu mejor golpe? (Adopta ojos burlones) . ¡Jujuju, tendrás que hacerlo mejor!
Hómbibo se ríe y comienza a darle una infinidad de golpes que hacen que Chip levite en el aire debido a la constante percusión.
Chip se molesta y endurece su cuerpo. Lentamente, los golpes de Hómbibo empiezan a no surtir efecto, lo que asusta a Hómbibo por un segundo y lo hace detenerse. Chip aprovecha este tiempo para preparar su contraataque. Hómbibo intentó analizar la situación, pero eligió el peor momento.
—¿Por qué mis golpes dejaron de hacerle efecto?... ¿Eh? ¡Espera! ¡Espera!
Chip, con el puño preparado, golpea a Hómbibo en el estómago y lo manda a volar al cielo. Chip lo persigue y, desde arriba, le asesta otro puñetazo en la cara. Estos dos golpes, llenos de furia, envían a Hómbibo volando en sentido horizontal hasta chocar contra el bosque y arrastrándose por el suelo a una distancia considerable, donde queda noqueado por el impacto. Chip, al ver la escena, se tranquiliza, desciende y se aleja caminando.
¡En la tercera batalla, la victoria es para Chip, con una victoria aplastante sobre Hómbibo!
Luego de su victoria, el tiempo pasa y Chip emplea el resto del día explorando el planeta.
Y al llegar la noche, se dirige a un árbol para dormir, pero antes de subir, percibe una presencia.
—Te siento, ¿quién eres? Y deja de esconderte.
Después de que Chip preguntara quién estaba allí, una figura sale de detrás de un árbol. Saliendo de la sombra y la oscuridad, hace su presencia un ser humanoide de color blanco. Esta criatura, de aspecto elegante y bien formado, daba la sensación de un caballero por la forma en que su cuerpo parecía una armadura. Medía 1.87 m de altura y se veía muy geométrico. Con los hombros encogidos y agarrándose las manos, se acerca a Chip de manera lenta y tímida.
—Ahh... mi... mi... nom-... bre... es... Hompel (en tono demasiado bajo).
—¿Qué?
—Que... mi... nombre es... Ho... Hompel.
—¿Tu nombre es Hompel?
—Sí...
Hompel no parecía tener boca, pues lo que tenía alrededor de esa parte daba la sensación de una bufanda (no se sabía si era parte de su cuerpo o no), pero sí se sabía que tenía una voz graciosa con un tono tímido. Sus ojos eran negros y llevaba una capa.
—¿Tú eres una de las creaciones del Dios?
—Sí.
—Muy bien, yo soy Chip, un gusto. Y sin más palabrería, ¡vamos a la acción!
Tras escuchar y confirmar que era una creación, Chip salta para acercarse a Hompel. Y con un gancho que conecta al mentón de Hompel, lo manda a volar hacia arriba, directo a la luz de la luna. Chip de inmediato salta para asestarle otro golpe, pero se da cuenta de que Hompel no está por ninguna parte. Al notar que lo perdió en un instante, Chip aterriza sobre las copas de un árbol buscándolo. Sin que Chip se dé cuenta, Hompel aparece arriba, detrás de él. Y cuando Chip quiere reaccionar, ya es demasiado tarde, pues Hompel ya ha preparado una patada para lanzarlo hacia abajo, mandando a Chip al suelo.